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Asuntos sociales 16 ago 2017

Cómo ahorrar agua para beneficiar al bolsillo… y al medio ambiente

La escasez de agua es un mal global, por lo que conviene ser cuidadoso a la hora de utilizarla. Aprender algunos hábitos diarios, para hacer un uso más de eficiente de este recurso, ayuda al planeta… y también a las finanzas.

En un planeta en el que, según un estudio de la NASA, muchas de las fuentes de agua dulce del mundo están siendo drenadas más rápido de lo que se están reponiendo, se impone la necesidad de ser cada vez más responsables en su uso.

Dispositivos ahorradores

Se estima que el gasto de agua en el baño supone el 65% del total de la casa. Por eso, se recomienda utilizar grifos con limitadores de presión, difusores o reductores de caudal. Vale la pena hacer una inversión inicial, para bajar el porcentaje de gasto y conseguir un ahorro sustancial a largo plazo.

En cuanto a la cisterna del inodoro, conviene revisarla periódicamente para ver si pierde agua y, si se está pensando en cambiarla, comprar una que permita la media descarga. En la utilización del inodoro se estima que el gasto por uso debe oscilar entre los tres y seis litros de agua.

Mejor ducha

A todo el mundo le gusta sumergirse en una bañera de agua caliente y llena de espuma para relajarse. Nadie niega que es un hábito relajante… y muy caro. Para llenar una bañera de tamaño normal hacen falta, al menos, 200 litros de agua, mientras que la ducha resulta mucho más rápida y gasta la cuarta parte. En la grifería, conviene instalar un cabezal que no suelte mucha agua.

Cerrar el grifo a tiempo supone un ahorro de unos 12 litros por minuto. Si uno se está enjabonando o lavándose el pelo, no es necesario que deje correr el agua con el gasto extra que supone. Lo mismo ocurre con otros hábitos de higiene, como lavarse los dientes, en los que el simple gesto de cerrar el grifo mientras se cepilla la dentadura, supone un ahorro considerable.

A media carga

Vale la pena esperar a llenar del todo la lavadora y el lavavajillas antes de ponerlos en funcionamiento para racionalizar el uso del agua. Si se quiere hacer un lavado pequeño, mucho de los electrodomésticos tienen programas de media carga.

En el caso de duda entre seguir lavando los platos a mano o comprar un lavaplatos, quizá este dato sea de ayuda: el gasto de agua al lavar la vajilla a mano, dos veces al día, oscila entre los 120 litros, si se hace con el grifo abierto y 60 litros, si se utiliza la pila llena de agua. El uso del lavaplatos, una vez al día, supone un gasto de 25 litros.

Regado eficiente

Si se tienen plantas, lo mejor es regarlas al amanecer o al atardecer para evitar que el agua se evapore. Una opción de regado más eficiente, es el riego gota a gota y de forma localizada, revisándolo de vez en cuando por si tuviera pérdidas. Uno de los grandes “ladrones” de agua es el césped, que consume el 70% del agua que se usa para riego. Si es posible, lo mejor es utilizar otra opción que no gaste tantos recursos.

En el Centro para la Educación y Capacidades Financieras se encuentra disponible toda la información relevante sobre educación financiera en el mundo.

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