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Emprendimiento Act. 18 ago 2017

Alvaro Pineda, de iC-Málaga: "En tecnología, tener el mejor producto no basta"

recurso edificio puesta de sol bbva

IC-Málaga es una pyme tecnológica ubicada en un pequeño pueblo que ha apostado por la investigación en I+D para el desarrollo de su empresa. Hemos entrevistado a uno de sus responsables para conocer su experiencia y su participación en la llamada carrera espacial europea a través de uno de sus sensores.

Si pensamos en la tecnología aeroespacial, puede que muchos de nosotros no lo asociemos como algo que se desarrolla en una micropyme de pueblo. Y sin embargo, esto mismo es lo que ha hecho una empresa en el sector de la ingeniería electrónica de nuestro país. IC-Málaga es una pyme ubicada en un pequeño pueblo de la Sierra de Tramuntana mallorquina. Por eso hemos querido hablar con Álvaro Pineda, responsable de Diseño I+D, para que nos cuente como han logrado lo que muchos ya llaman de "La serra a la Luna".

Gracias a su investigación en I+D, esta pyme ha desarrollado un microchip pensado para controlar la radiación que recibe, lo que les ha permitido incluirlo en el último proyecto espacial de la empresa LuxSpace, pero dejemos que sea Álvaro el que nos lo cuente:

Pregunta: Vuestra empresa de ha hecho muy conocida por llevar un chip que habéis fabricado a La Luna, ¿cómo os surgió la oportunidad para entrar en el proyecto?

Repuesta: Fue a raíz de una jornadas que organizaba la Agencia Espacial Europea (ESA) en ESTEC, Holanda: Industry Space Day (ISD). Allí montamos un stand donde expusimos nuestros productos, pero lo más interesante de esta feria es que permitía organizar encuentros cortos de unos 20 minutos con otras empresas. Se trataba de buscar sinergias y oportunidades de colaborar. Recuerdo que realizamos unas 18 entrevistas, una de ellas con la empresa LuxSpace. Tenían el proyecto bastante maduro, pero nuestro sensor les parecía interesante. Nos hicieron la propuesta que si eramos capaces de tenerlo todo listo en mes y medio y de financiarlo con fondos propios, ellos tenían interés en evaluarlo y en caso de que fuera bien, enviarlo en la misión 4M. Hay que tener en cuenta que es la primera misión espacial totalmente privada a la luna, organizada en memoria del fundador de la empresa OHB, el profesor. Manfred Fuchs, de ahí el nombre de la misión, 4M significa Manfred Memorial Moon Mission, y que no se haya financiado bajo ningún paraguas tipo ESA o por la comisión. Para nosotros ha sido una gran oportunidad.

P: ¿Cómo ha ido la misión? ¿Se ha comportado el sensor como esperabais?

R: Sí, el sensor ha estado transmitiendo datos durante toda la misión, que ha durado unos ocho días. Las mayores dosis de información se han producido durante el despegue, al atravesar el cinturón de Van Allen, que rodea la tierra. A partir de ahí ha sido bastante lineal. Ahora seguimos en conversaciones con LuxSpace para participar en otros proyectos oficiales y desarrollar aplicaciones para nuestro sensor. Aunque tengo que decir que es mas difícil de lo que parece para una empresa que no viene del sector espacial “meter la cabeza” en este mundillo. Es un mercado con muchas peculiaridades.

P: Pero ya llevabais tiempo trabajando en el sensor de radiaciones, ¿verdad?

R: Sí. El proyecto nació sobre 2009. En aquel momento, nos planteamos aplicar los conocimientos de más de ocho años que teníamos en el desarrollo de sensores industriales en otro tipo de sensores, y pensamos en la radiación. Hicimos así las primeras pruebas y empezamos a colaborar con el grupo de microelectrónica GTE-UIB de la Universitat de les Illes Balears, ya que la radiación y la evaluación de las muestras radiadas no podíamos hacerlas en iC-Málaga. Solicitamos en 2010 un proyecto CDTI, financiado con fondos Feder, a través del cual nos concedieron un préstamo a un interés bajo, con el que hemos financiado el desarrollo de los primeros prototipos. Posteriormente a este proyecto hemos seguido desarrollando con fondos propios el sensor, hasta obtener éste que ha volado a la luna. Aunque tengo que decir que fue el grupo de control de equipos y electrónica del CERN el primero que se fijó en el demostrador, y es quien más pruebas ha hecho sobre el mismo. Esta colaboración, que aún hoy mantenemos, nos ha abierto muchas puertas.

P: El sensor nació pensado para aplicarse en el campo de la medicina, ¿creéis que todavía tiene futuro en este campo o su aplicación está ya más enfocada a la carrera espacial?

R: Estoy convencido de ello. Ya sea en aplicaciones de dosimetría o radiología, creo que la tecnología, el conocimiento y la experiencia obtenidos en el diseño de circuitos microelectrónicos resistentes a radiación, encontrarán cabida en este mercado. Hace dos semanas visitamos la feria MEDICA en Dusseldorf, para ir aprendiendo cómo funciona el mercado de la aparatología médica. Hay que decir que es un mercado con unos tiempos de implantación muy largos, unas normativas de cualificación de los componentes muy específicas, pero es también un mercado muy estable. Aún tenemos que encontrar el partner y la aplicación llave que nos configure un producto con posibilidades de mercado.

Sin embargo, el espacio se configura como una línea propia de negocio dentro de la actividad de iC-Málaga. Es un gran escaparate y, sobre todo, una plataforma inigualable para desarrollar tecnologías innovadoras.

P: ¿Puede una micropyme dedicar tiempo y recursos al I+D+i?

R: Puede y debe. La cuestión es cuantos recursos deben dedicarse a I+D+I. Nosotros desde hace muchos años venimos dedicando prácticamente un 20% de nuestros recursos a proyectos propios de investigación. La mayoría se han quedado en nada. En una empresa tecnológica es muy importante tener proyectos contratados, asegurarse el día a día de la empresa, pero a la vez es bueno canalizar la creatividad del personal no sólo en los proyectos contratados, sino en proyectos propios que hagan crecer tu pasivo de conocimiento y te coloquen a la vanguardia de la actividad que realizas.

Grupo de resposables de la pyme IC -Málaga

P: iC-Málaga es una empresa de base tecnológica, ¿cómo conseguís competir contra gigantes del sector?

R: Bueno, mucho trabajo, constancia y lo que a mi modo de ver es un factor diferenciador muy importante: la alianza estratégica con la empresa alemana iC-Haus GmbH. A menudo, en tecnología, tener el mejor producto no basta. Obtener la confianza del mercado, y más en este tipo de producto, en el que de tu chip dependen cadenas enteras de producción (si tu chip falla, no hay otro en el mercado que pueda reemplazarlo) es algo muy difícil, requiere años y no puede comprarse. IC-Haus es un partner inestimable. Siempre digo que diseñar un microchip es infinitamente más sencillo que venderlo.

Este tipo de alianzas estratégicas te hacen menos atractivo para empresas inversoras de capital y limitan la velocidad de tu crecimiento pero por otro lado aseguran una estabilidad y, haciendo las cosas bien, un crecimiento sostenido.

De todas formas las grandes compañías no suelen ocuparse de los mercados medianos donde nosotros enfocamos nuestros productos. Generalmente, por el tipo de producto, a la hora de obtener contratos de diseño, competimos más con empresas vinculadas a centros de investigación financiados con dinero público que con multinacionales

P: En lugar de estar en un parque tecnológico, vuestra empresa se ubica en un pequeño pueblo de Mallorca, ¿qué ventajas tiene para vosotros salir del ambiente de los parques tecnológicos, los semilleros de startups, etc.?

R: Nosotros fundamos en Málaga en el año 2002 en el Parque Tecnológico de Andalucía. Un año más tarde por motivos personales nos trasladamos a Mallorca. Nos dimos cuenta que todo lo que podía ofrecernos un parque tecnológico eran cosas que no íbamos a utilizar. Como ya he dicho, teniendo un buen partner tecnológico, que puede ser simplemente un buen cliente, no se tienen grandes necesidades de financiación. Los parques tecnológicos son buenos escaparates y nidos de empresas, pero no para nuestro modelo de empresa. Hay que tener en cuenta que en nuestra actividad el desarrollo de un circuito integrado requiere al menos dos años de trabajo, y generalmente otros dos años para que el cliente tenga series con tiradas interesantes de tu producto en el mercado. En menos de cuatro años es difícil obtener retorno de un proyecto. Nosotros necesitamos estabilidad, trabajadores muy vocacionales y que se impliquen en el proyecto a largo plazo. Lo que hacemos es muy específico y no tiene prácticamente mercado en España. Nuestra imagen son nuestros productos, y tampoco tenemos que encontrar sinergias con empresas de nuestro entorno. Valoramos más la tranquilidad y el podernos concentrar en el día a día de nuestro trabajo.

P: ¿Algún inconveniente que os pueda afectar?

R: Sí. No es el hecho de estar en un pueblo, sino el hecho de realizar una actividad tecnológicamente puntera allí donde tus clientes están a miles de kilómetros. Para no perder el tren de la tecnología y la industria hay que viajar mucho a ferias y visitar clientes. Son nuestras mejores fuentes de información e ideas. Esto requiere volar a menudo. Fue una de las razones por las que vinimos a Mallorca. La insularidad que en muchos casos es una debilidad, en este es una ventaja, ya que Mallorca posee un aeropuerto muy bien comunicado con Europa.

P: Los ingenieros electrónicos no son los más fáciles de encontrar, ¿habéis tenido algún problema para captar talento para vuestra empresa?

R: Sí. Es uno de los mayores problemas. Como ya he comentado buscamos ingenieros con mucha vocación y que se impliquen a largo plazo en nuestro proyecto. Factores como la insularidad, el tamaño de la empresa, y el hecho de que Baleares tiene una tasa de universitarios baja, y un mercado muy enfocado al turismo, condicionan naturalmente la estrategia de la empresa. Siempre buscamos estudiantes de dos últimos años de carrera, que hagan prácticas con nosotros y si es posible el proyecto de fin de carrera. Esta forma de colaborar con las universidades es la mejor manera de conocer y formar a los trabajadores que constituirán la plantilla de iC-Málaga en un futuro.

P: Hablemos un poco del éxito para vosotros, ¿qué os ha supuesto, más clientes, más encargos, más popularidad en el pueblo, alguna subvención?

R: Bueno, éste ha sido un pequeño éxito, aunque muy mediático. Aunque supongo que es un poco como con los artistas, que lo que consideran su mejor obra no es siempre la de más éxito. Respecto a lo que ha supuesto, además de que nos conozcan en Alaró, hemos hecho muchos contactos nuevos, y allí donde presentamos la empresa y nuestro producto, el hecho de haber publicado resultados científicos con la UIB y el CERN además de haber realizado un vuelo espacial, nos coloca en una posición de credibilidad que como ya he dicho antes es una de las cosas mas difíciles de conseguir. Es un gran escaparate. Actualmente estamos en conversaciones con alguna empresa para colaborar en nuevos proyectos espaciales, y hemos emprendido una nueva acción comercial para explorar aplicaciones médicas.

Desde el Centro de Innovación del BBVA queremos desear mucha suerte a Álvaro y a iC-Málaga para estos proyectos futuros y agradecerles haber sacado un poco de tiempo para responder a nuestras preguntas.

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