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Fintech 10 dic 2015

Amazon Prime Air: tibio despegue

En medio del frenesí consumista de los días posteriores a Acción de Gracias, EEUU ha podido ver en primicia más detalles del futurista servicio de reparto con drones de la compañía americana. Jeremy Clarkson, antiguo conductor del célebre programa sobre motor Top Gear, narra con su acento británico, casi exactamente dos años después de que se diera a conocer el proyecto, las últimas novedades del servicio a domicilio de Amazon mediante drones.

Así empieza el último vídeo promocional de Amazon Prime Air, en el que muchas novedades –entre ellas uno de los 12 prototipos con los que trabaja la empresa para cuando se le permita implementar sus servicios- se han desvelado para deleite de los más impacientes.

En el vídeo se puede ver cómo, en un momento de necesidad, una familia encarga un par de botas de fútbol para su hija, que mira desolada como su perro se ha comido parte de su atuendo futbolístico a una hora de que empiece su ansiado partido dominguero.

Vídeo promocional del Amazon Prime Day 2015

Aunque Amazon no ha desvelado nada acerca de sus drones, salvo que pesan menos de 25 kgs, en el vídeo se puede apreciar como un dron sale del centro de distribución más cercano a la casa y, a velocidades cercanas a los 100 km/h, acerca la flamante compra a su destino en menos de media hora.

El dron aterriza en el parterre de la casa unifamiliar y deja caer el paquete diligentemente para volver a dirigirse al centro de distribución. Con la polémica ya servida, la Red ha puesto en marcha su maquinaria de rumorología.

¿Una estrategia publicitaria?

No faltan voces que duden de lo factible del proyecto de Amazon para repartir a domicilio mediante vehículos aéreos no tripulados, al menos a corto plazo. Y no sólo eso, sino que los anuncios que la compañía ha realizado siempre han coincidido con el comienzo de las fiestas navideñas, impulsando oportunamente las compras en su plataforma online en el momento preciso. Y no sólo eso, Jeremy Clarkson está casualmente produciendo su nuevo programa de televisión para el servicio de streaming de Amazon.

En el caso del anuncio de este año, este venía encapsulado en plena campaña de Amazon Prime Now, un servicio que prevé repartos en una hora en determinados productos y ciudades de EEUU. Una idea que puede parecer descabellada pero que ya se está llevando a cabo, al contrario de la iniciativa de reparto mediante aeronaves no tripuladas.

Para saber si funcionará, o qué hay de factible en las aspiraciones futuristas de Amazon, no hace falta bucear demasiado.

El espacio aéreo a baja altitud no está regulado en los Estados Unidos de América y la autoridad que ha prohibido explotarlo –la FAA– no está regalando precisamente las licencias, aunque sí que está mostrando la predisposición necesaria para que exista un entorno regulador business-friendly. Aunque este entorno se diera, la ley que impide pilotar un dron si este no se encuentra a la vista del piloto seguirá suponiendo un dolor de cabeza para la compañía de Jeff Bezos.

Las cuentas no salen. Según Gizmodo, la promesa de los 30 minutos para el reparto a domicilio limita el radio de acción de los drones a unos 16 km. Esto quiere decir que solo la gente que viva a esa distancia de un centro de distribución podrá disfrutar del servicio. Aunque, paradójicamente, si fueran conduciendo a por su pedido tardarían más o menos lo mismo que si se lo trajera el dron.

Finalmente, está la cuestión del aterrizaje. El entorno urbano no es el mejor para que un dron transite sin ser obstaculizado, pese a la tecnología que Amazon ha desarrollado a tal efecto. Las ciudades, con sus farolas y edificios altos, suponen un peligro para cualquier dron, algo que no se puede ni intuir en el vídeo promocional en que Amazon Prime Air visita un suburbio acomodado.

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