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Aplicaciones 07 sep 2017

Apps y nuevas tecnologías: derribando barreras a la discapacidad

La tecnología ha cambiado el modo en que las sociedades se relacionan con su entorno. La vida se ha adaptado a contar con su ayuda y ahora el ser humano tiene el mundo a un solo clic. Además, existen multitud de aplicaciones que facilitan casi cualquier tarea. Pero, ¿cómo afecta este cambio a las personas con algún tipo de discapacidad? Un estudio de la Fundación Adecco, publicado el pasado 11 de julio, señala que un 60% de ellas ya utiliza apps específicas para facilitar su vida cotidiana.

Estas aplicaciones son de gran ayuda para minimizar discapacidades sensoriales e intelectuales. En los últimos años, se han convertido en el mejor aliado para que estas personas se comuniquen en igualdad de condiciones con aquellos que los rodean. Según Adecco, actualmente las utilizan el 77% de las personas con problemas visuales; el 73% de las que tienen dificultades auditivas; el 65 % de las que tienen lesiones físicas; y el 50% de las personas con discapacidad intelectual.

Apps más conocidas

Pero, ¿cómo les ayudan? Siri es la aplicación móvil por excelencia para las personas con problemas de visión. La app de Apple permite “enviar mensajes, hacer llamadas, programar reuniones o consultar el tiempo”. La compañía estadounidense también cuenta con VoiceOver, una plataforma que posibilita escuchar todo lo que aparece en la pantalla: desde el registro de llamadas hasta los mensajes de texto. Aunque una de las más innovadoras en este campo es Lazzus, un asistente que “acompaña a las personas con discapacidad visual en sus desplazamientos creando un campo de visión auditivo”.

Los problemas de audición tampoco se le resisten a las apps que hay actualmente en el mercado. Pedius es una aplicación móvil que permite realizar llamadas telefónicas a números fijos y móviles “a través de tecnologías de síntesis y de reconocimiento vocal”. Además, algunos dispositivos ya incorporan audífonos que se adaptan a las necesidades auditivas del usuario. Para los clientes de Android, la aplicación más conocida en esta materia es Petralex, mientras que para iOs son sus audífonos que funcionan con tecnología bluetooth.

Otras aplicaciones igualmente útiles son Accesibility o Disabled Park, pensadas para ubicar los espacios accesibles a personas con movilidad reducida; Pictogramas, diseñada para personas con discapacidad intelectual y que facilitan la comunicación con imágenes de forma muy sencilla; o CerQana que permiten que las familias sepan dónde está una persona con discapacidad en cualquier momento, adaptando su teléfono a sus necesidades y facilitando la interactividad.

Barreras a derribar

Eliminar los problemas a la hora de comunicarse es la gran ventaja que tiene el uso de apps en personas con discapacidad, pero también existe otro objetivo: acabar con las dificultades que tienen para insertarse en el mercado laboral. Las nuevas tecnologías les permiten no tener que desplazarse para encontrar trabajo, al poder hacerlo mediante sitios web; desempeñar ciertos puestos de los que antes estaban excluidos, un ejemplo son las herramientas que permiten trabajar con ordenadores a pesar de tener dificultades motoras; y desempeñar el trabajo de forma telemática, al poder acceder al trabajo desde el hogar.

Las nuevas tecnologías han revolucionado la vida de estas personas. Estas les han proporcionado una serie de facilidades que contribuyen a que un 84% de los que usan aplicaciones web declaren que su calidad de vida ha mejorado. Sin embargo, la falta de recursos económicos todavía es una barrera de acceso para muchos. Un 63% de los encuestados señalan que tienen dificultades para comprar un ordenador o un teléfono móvil que les permita estar al día tecnológicamente.

Un 84% de los que usan aplicaciones web declaren que su calidad de vida ha mejorado

La brecha digital es otro de los problemas a los que se enfrentan muchas de estas personas. Los llamados ‘millennials’, nacidos entre 1980 y el 2000, y la generación z, llegados con la entrada del nuevo milenio, tienen menos dificultades para acceder a las nuevas tecnologías que las generaciones anteriores. A mayor edad, mayores son los problemas para adaptarse al uso de apps. Esta situación requiere de una mayor financiación en programas educativos para ampliar las habilidades digitales de estas personas.

El objetivo último es aspirar a la accesibilidad universal. Un concepto definido por el Observatorio de Accesibilidad como “la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad, comodidad y de la forma más autónoma y natural posible”.

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