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Arquitectura Act. 18 ago 2017

La apuesta de Luis Alonso para innovar en arquitectura y olvidar un estancamiento de 2.000 años

recurso - ciudades- inteligentes- innovación

Luis Alonso, experto en eficiencia de la edificación y defensor de la modernización de la arquitectura, ha creado un nuevo aislante y pretende diseñar las casas del futuro.

Luis Alonso (Madrid, 1979) es doctor en arquitectura y coordinador del Comité Técnico de Normalización sobre Ciudades Inteligentes para la Eficiencia Energética en Edificios de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR).

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Está convencido de que transferir tecnologías desde otras disciplinas a la edificación la modernizará y la adaptará a las necesidades actuales de la gente. Con este propósito creó recientemente Laap Technology y colaborará con el proyecto CityHome del MIT. La invención de un nuevo material superaislante, F2TE3, inspirado en las naves de la NASA que van a Marte, le valió el reconocimiento de los premios MIT Technology Review Innovadores menores de 35 de España, en 2013.

Arquitectónicamente hablando, ¿en qué nos parecemos a los romanos?

Nuestras viviendas por dentro son exactamente iguales a las de la época romana. Si comparas cómo es una habitación de entonces y cómo es una actual, el 90% de los materiales son los mismos: hormigón, madera y cerámica. Por el contrario, nuestro modo de habitar y nuestra tecnología es 2.000 veces más avanzada. Una evolución totalmente opuesta es la que han experimentado los vehículos: los actuales casi no comparten ningún material con las cuadrigas romanas: ni los caballos, ni la madera. Esto es porque la arquitectura lleva 2.000 años de inmovilismo.

Desde el Congreso de Arquitectura Necesaria celebrado el pasado junio se urge a construir ciudades más habitables. ¿Crees que estamos en un momento de cambio arquitectónico?

Más bien estamos en un momento de silencio arquitectónico porque, aunque se sabe que no se puede evolucionar en la dirección que llevábamos, tampoco hay propuestas nuevas. No hay que olvidar que la arquitectura debería tener una labor social y aunque se tiende a ciudades más eficientes energéticamente, se deja fuera este aspecto fundamental.

¿Cómo debería ser una ciudad?

Tiene que ser sostenible tanto ecológica, económica y socialmente. Cada vez existe mayor normativa urbanística para los dos primeros pilares, pero la normativa social que está empezando a generarse está muy desorientada. La ciudad tiene que moverse conforme a los nuevos pulsos sociales que reclaman espacios compartidos. Para ello  podemos apoyarnos en nuevos materiales y tecnologías.

F2TE3, me recuerda más al nombre de un robot que al de un nuevo material.

Que el sistema tenga un pequeño guiño al cómic me gusta, porque para mí son muy importantes, ya que permite la posibilidad de proponer futuros sin ningún peso crítico, ni económico. Aunque, la realidad es que F2TE3 significa Fachada Transparente, pero expresado como si fuera una fórmula matemática.

¿Cómo es F2TE3?

Se trata de un panel transparente a modo de sándwich, en el que las rebanadas de pan se parecen al metacrilato transparente y el jamón es el material principal, el aerogel, que es sílice cristalizado y es el elemento que aísla. A estos elementos se le hace el vacío dentro, lo que permite un súperaislamiento. El mayor reto es mantener el vacío dentro del panel porque todos los materiales son permeables al aire. Hemos conseguido que tenga una vida útil hasta de 50 años, durante los cuales el material será súperaislante. Después el aislamiento equivaldría, en lugar de a un muro de 30 centímetros, a uno de 20 centímetros, más o menos, lo que todavía sería un buen aislamiento.

¿Para qué se utilizaría este material?

Podría sustituir a cualquier tipo de cerramiento -muros, fachadas, puertas y ventanas-. Con 3,5 centímetros de grosor aísla un 0,6% más que un muro que tenga 30 o 40 centímetros porque utiliza nuevas tecnologías como la cámara de vacío y nuevos materiales como el aerogel monolítico. Además ahorra espacio: en una vivienda de 150 metros cuadrados útiles, si se cambiara el cerramiento tradicional por el mío, como es tan fino, además se obtendrían 14 metros cuadrados extra.

Aunque su principal aplicación es en los grandes edificios acristalados

Al analizar cómo comercializar el material me di cuenta de que el mercado en el que realmente puedo competir es en el de los muros cortina, que son las fachadas acristaladas de edificios, como las de las Torres Espacio (Madrid). Los sistemas que se utilizan en la actualidad – con doble o triple acristalamiento- no tienen eficiencia energética, y el mío, que ofrece las mismas prestaciones porque es transparente, aísla entre un 20% o un 30% más. Además, es entre una y cuatro veces más económico.

¿De dónde proviene la idea de este material?

El componente principal de F2TE3, el aerogel, es un material que lleva utilizándose desde la década de 1930 en las misiones espaciales a Marte de la NASA como aislante. Hace unos años era muy caro porque, pese a que está basado en el sílice, que es barato, el procesado no lo era. Gracias a que el Séptimo Programa Marco financió investigaciones para abaratarlo ahora cuesta entre 18 y 20 euros el metro cuadrado.

¿Cuándo se podrá ver el material en la calle?

Si se consigue la financiación, podría empezar a comercializarse en tres años.

Desde tu empresa LAAP Technology, ¿estás investigando otros nuevos elementos arquitectónicos?

Esta empresa se ha fundado recientemente por mi interés personal de transferir tecnologías desde campos como el automovilístico, la aeronáutica o el espacial hacia la edificación. Por ejemplo, la domótica está en un estadio 1.0, en el que el usuario tiene que decidirlo todo. Nosotros estamos intentando hacer que el edificio sea lo suficientemente inteligente como para autorregularse a partir de los big data que le llegan. Es decir que tenga sensores en el exterior y que sepa si tiene que encender o apagar la calefacción o el aire acondicionado o bajar las persianas.

¿Cuál va a ser tu contribución en el proyecto CityHome del Instituto Tecnológico de Massachusetts?

El objetivo de la estancia que voy a hacer ahora en el MIT (EEUU) está en la línea de interés que mencionaba antes: proponer los sistemas utilizados en otras industrias y que podrían aplicarse a su proyecto. Creo que puedo aportar la aplicación de las TICs en edificación en los espacios versátiles sobre los que están trabajando.

¿Podríamos hablar en un futuro de la burbuja del F2TE3, en lugar de la del ladrillo?

Eso creo que no lo vamos a ver aunque sería bonito. No por la burbuja, sino por la evolución de la arquitectura. Si este sistema es una punta de lanza para que otras tecnologías puedan incorporarse a la construcción sería estupendo.

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