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BBVA amplía las restricciones en la financiación a sectores de alto impacto ambiental y social

BBVA ha hecho pública su política actualizada de financiación referida a sectores e industrias de alto impacto ambiental y social. Su principal novedad es un endurecimiento y limitaciones para los sectores de minería, energía, infraestructuras y ‘agribusiness’ y que también proporciona orientación clara sobre los procedimientos a seguir en la gestión de clientes y transacciones en dichos sectores. El transporte de arenas bituminosas se añade explícitamente a las actividades prohibidas.

BBVA revisa anualmente sus normas sectoriales para una debida diligencia ambiental y social que refleje el cambiante panorama relativo a la sostenibilidad y para abordar nuevas recomendaciones legales, riesgos emergentes y preocupaciones de los grupos de interés de la entidad. Estas normas se actualizan para asegurar su alineamiento con regulaciones internacionales y con las mejores prácticas en el materia.

En ese sentido, esta nuevas normas incorporan los cambios siguientes:

  1. En el sector de la energía, el umbral de carbón en el mix de generación de los clientes de BBVA se rebaja del 40% al 35%.
  2. El transporte de arenas bituminosas se añade explícitamente a las actividades prohibidas, junto a las ya existentes de exploración y producción. Actualmente, la exposición de BBVA en la financiación de proyectos de exploración, producción, e incluso transporte, de arenas bituminosas, es nula. Tampoco hay ningún proyecto en estudio de estas características.
  3. En las normas de energía y agricultura, se elimina la mención a los biocombustibles como alternativa en la lucha contra el cambio climático.
  4. Adicionalmente se incorporan nuevas restricciones relacionadas con la publicidad del tabaco.

“Las normas sectoriales nos permiten fijar límites claros para mejorar la gestión de nuestros impactos indirectos en el medioambiente y en los derechos humanos. En BBVA somos conscientes de que debemos avanzar más aún para ser catalizadores de la transición que necesita nuestra sociedad. Por ello, nos hemos comprometido con otros 4 bancos en alinear progresivamente las carteras de crédito en los sectores más sensibles con el Acuerdo de París“, ha explicado el director global de Negocio Responsable de BBVA, Antoni Ballabriga. En ese sentido, BBVA está trabajando en el desarrollo de una metodología avanzada basada en la ciencia (science-based) junto con el ‘think tank’ global 2º Investing Iniciative, para valorar la consistencia de estas carteras con el Acuerdo de París. “Una metodología que esperamos aplicar en 2019 a los sectores de generación de electricidad, energía (petróleo y gas), minería y fabricación de vehículos”.

El transporte de arenas bituminosas se añade explícitamente a las actividades prohibidas

Este trabajo se enmarca en el compromiso de BBVA junto a ING, BNP Paribas, Societé Génerale y Standard Chartered, (el ‘Katowice Commitment’) para adaptar su portfolio de créditos al Acuerdo de París sobre el Clima. En una carta abierta a los líderes mundiales y jefes de Estado reunidos en la COP24, estos bancos se comprometieron a financiar y diseñar los servicios financieros necesarios para apoyar a sus clientes en su transición hacia una economía baja en carbono.

Hace un año, en febrero de 2018, BBVA anunció su estrategia de cambio climático y desarrollo sostenible, su ‘Compromiso 2025’. Estas normas están alineadas con el Compromiso sobre Derechos Humanos con el que la entidad cuenta desde 2008 y que ha sido actualizado recientemente. BBVA es un banco riguroso en el cumplimiento de sus funciones y, antes de tomar decisiones de carácter financiero, evalúa los potenciales impactos sociales y medioambientales de los proyectos en los que participa.

Como empresa global presente en decenas de países, la entidad ha suscrito los protocolos de las Naciones Unidas denominados Principios Relativos a la Conducta de las Empresas en Materia de Derechos Humanos y Objetivos de Desarrollo Sostenible y, desde 2004, está adherido a los Principios de Ecuador. Además, el banco participa en diferentes iniciativas sectoriales como el Grupo Thun sobre Derechos Humanos del que forma parte.

En el proceso de definición de esta estrategia, BBVA consultó con actores relevantes pertenecientes a diferentes grupos de interés. Uno de ellos es ShareAction, entidad sin ánimo de lucro referente en el impulso de prácticas de inversión responsable que promueve una mejora del comportamiento de las empresas en materia medioambiental, social y de gobierno corporativo y que recibió con entusiasmo los nuevos compromisos de BBVA.

Por otro lado, estas normas sectoriales sitúan a BBVA entre las 10 mejores prácticas del mundo, de 42 bancos analizados, en el análisis específico de las políticas sobre arenas bituminosas que lleva a cabo Banktrack, la principal ONG activista en materia medioambiental y de derechos humanos en el sector financiero. De hecho, BBVA no está presente en la lista de los 36 principales bancos del mundo con exposición a combustibles fósiles extremos (carbón, arenas bituminosas, exploración de petróleo en el Ártico y aguas profundas, gas natural licuado).

En sus nuevas normas sectoriales para una debida diligencia ambiental y social, BBVA agradece la valiosa contribución de sus stakeholders, entre ellos, organismos internacionales, reguladores, Organizaciones No Gubernamentales, etc.

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