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Sostenibilidad 10 nov 2020

BBVA publica sus avances en la estrategia sobre cambio climático (TCFD)

BBVA ha anunciado los avances en su estrategia frente al cambio climático con la publicación de su política de sostenibilidad y de su primer informe sobre los riesgos y oportunidades del cambio climático de acuerdo al estándar del Grupo de Trabajo de Divulgaciones Financieras sobre el Clima (TCFD, Task Force Climate-related Financial Disclosure, en sus siglas en inglés). Este informe refleja dichos progresos en la incorporación del riesgo climático en la gestión de todos los negocios de BBVA y el compromiso de la entidad para acompañar a sus clientes hacia un futuro más sostenible.

“La presentación de nuestro primer informe TCFD es un hito más en nuestro compromiso con la sostenibilidad. Un ejercicio de transparencia que recoge nuestros progresos en modelo de gobierno, estrategia, gestión del riesgo y métricas relacionadas con el cambio climático”, explica el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila, en la carta de presentación del informe.

Promovido por el Consejo de Estabilidad Financiera, este estándar recomienda a las entidades que describan cómo de resistentes son sus estrategias frente a los riesgos (físicos y de transición) y las oportunidades relacionadas con el clima.

Impulsar el desarrollo de soluciones sostenibles es una de las líneas de trabajo destacadas  en este informe. Para ello, se identifican las oportunidades de cara a desarrollar productos sostenibles y ofrecer asesoramiento para clientes particulares y empresas.

A un año de la celebración de la COP26 en Glasgow, BBVA ha publicado este informe, que incorpora también los esfuerzos de la entidad para involucrar a sus grupos de interés o el impacto directo de la actividad de BBVA en el medioambiente.

El Grupo de Trabajo de Divulgaciones Financieras sobre el Clima considera que “la adopción generalizada de este tipo de informes garantizará que los efectos del cambio climático se consideren de forma rutinaria en las decisiones comerciales y de inversión”. Estas recomendaciones (que promueven la publicación de dicha información de manera consistente, clara y comparable) conducirán a “una asignación de capital más inteligente y eficiente y ayudará a facilitar la transición hacia una economía más sostenible y con bajas emisiones de carbono”, resume el primer informe de recomendaciones de este grupo de trabajo en 2017.

El informe TCFD de BBVA también recoge en un único documento los principales hitos del compromiso de BBVA con la sostenibilidad, una trayectoria que comienza en 2002, cuando la entidad financiera se adhirió al Pacto Mundial de Naciones Unidas y posteriormente adoptó los Principios de Ecuador en 2004. En 2007, BBVA arrancaba su impulso a la financiación sostenible participando en la primera emisión de un bono verde cuyo emisor fue el Banco Europeo de Inversiones (BEI). En 2008, el plan de pensiones de empleados en España fue el primero en suscribir los Principios de Inversión Responsable. Una década después, la entidad presentó su Compromiso 2025 para contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas y los retos derivados del Acuerdo de París sobre el Clima.

El proceso culminó a comienzos de año con la incorporación de la sostenibilidad entre las prioridades estratégicas de BBVA y la puesta en marcha de un plan ambicioso de transformación.

Modelo de gobierno

BBVA afronta una década decisiva para la lucha contra el cambio climático con la reorganización interna de las iniciativas de sostenibilidad mediante la creación de la Oficina Global de Sostenibilidad, que cuenta con el apoyo de los máximos responsables ejecutivos de las distintas áreas del banco a nivel global y local.

Supone un cambio organizacional para acelerar e impulsar transversalmente la sostenibilidad como nueva prioridad estratégica y hacerla realidad en todas las áreas. La Oficina Global de Sostenibilidad se construye sobre los esfuerzos ya realizados en materia de sostenibilidad, liderando el desarrollo de una agenda única, alineando la labor de las distintas áreas de BBVA en sus estrategias y planes de actuación y apoyando en la creación de nuevas capacidades entre sus empleados. Precisamente, la entidad se convertía el pasado 28 de septiembre en el primer gran banco del mundo en formar en sostenibilidad con carácter obligatorio a todos sus empleados.

Informe BBVA TCFD 2020

Gestión de riesgos y taxonomía interna

BBVA ha establecido una clasificación que divide sus riesgos en: físicos, que son consecuencia directa del cambio climático provocados o favorecidos por los fenómenos meteorológicos extremos y el potencial daño físico a los activos de la entidad a largo plazo; y de transición, que son aquellos riesgos consecuencia del viraje hacia una economía baja en emisiones de carbono (como los cambios legislativos, variación de patrones de consumo, etc.), que implican la incorporación del cambio climático a la planificación de riesgos del negocio.

Como resultado de este ejercicio, con datos a 30 de junio de 2020, un 9,7%  de la exposición total (‘exposure at default’, en inglés) corresponde a sectores de banca mayorista con un nivel de sensibilidad al riesgo de transición muy alto, alto o intermedio.

Informe BBVA TCFD 2020

Impacto directo

Este primer informe TCFD resume también el impacto directo de la actividad de BBVA en el clima. En ese sentido, BBVA anunció, en el marco de la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático (COP 25) celebrada en Madrid en diciembre de 2019, la incorporación de un precio interno a las emisiones de CO2 con el objetivo de ser neutro en carbono a partir de 2020, mediante la compensación de sus emisiones residuales con proyectos captadores de CO2 y que además generen un impacto positivo a las comunidades locales donde se desarrollan.

BBVA continúa trabajando para reducir su huella ambiental a través del Plan Global de Ecoeficiencia. En 2019, la evolución de la huella ambiental del Grupo fue muy positiva con respecto al año anterior, con reducciones del 8% en emisiones de CO2 (según el método ‘market based’), del 5% en consumo de electricidad, del 23% en consumo de agua y del 19% en papel (todos ellos por persona). El porcentaje de consumo de energía renovable se ha mantenido en el 39%, y el de personas trabajando en edificios con certificación ambiental alcanzó el 49% al final del año.

Junto a este informe TCFD, la entidad financiera también ha hecho pública su Política General de Sostenibilidad que recoge como prioridad ayudar a los clientes en la transición hacia un futuro sostenible. Según dicha política, BBVA tendrá como principales focos de actuación en materia de sostenibilidad el cambio climático y el desarrollo social inclusivo y sostenible.

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