Las tecnologías digitales han traído el cambio al sector financiero, y con ellas han llegado también nuevos desafíos éticos a los que los bancos se enfrentan. Sin embargo, en este nuevo entorno digital, hay una cosa que no cambia: la confianza, que sigue siendo el principal pilar en el se apoya el negocio financiero, y que sitúa a las personas en el centro del modelo bancario.

Esta es la principal conclusión que se extrae de la jornada Humanismo digital: El hombre, la máquina y la ética, organizada por BBVA y el Instituto Empresa y Humanismo de la Universidad de Navarra. El evento se ha dividido en dos partes. Por un lado, el profesor Peppino Ortoleva ha centrado su discurso en el mito de la máquina; por otro, Eva Piera, directora de Relaciones Institucionales de BBVA y vicepresidenta del Instituto Empresa y Humanismo, ha dedicado su intervención a los nuevos desafíos éticos de la banca en la era digital.

Eva Piera ha hecho referencia a la rápida adopción de las tecnologías digitales en la sociedad, en la economía y, por supuesto, en el sector financiero. En su ponencia, ha analizado cómo las nuevas tecnologías – blockchain, cloud computing, inteligencia artificial, biometría – ayudan a las entidades financieras a adaptarse en un entorno de baja rentabilidad y, además, les permiten hacer frente a una nueva oleada de competidores digitales y a los cambios de consumo que marca ya la generación millennial.

De izquierda a derecha: Jaume Aurell, director del Instituto Empresa y Humanismo; Eva PIera, directora de Relaciones Institucionales de BBVA; Ricardo Martí-Fluxá, presidente del Instituto Empresa y Humanismo; el profesor Peppino Ortoleva; y Montserrat Herrero, miembro del Comité Académico del Instituto Empresa y Humanismo.

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Desde el punto de vista ético, este entorno digital ofrece oportunidades y retos. Entre las oportunidades ha destacado “el impresionante desarrollo de la inclusión financiera, clave para impulsar mejoras reales en el acceso a los servicios financieros y ayudar a las personas a participar plenamente en la vida económica”, y el big data que mejora significativamente el proceso de concesión de crédito y genera oportunidades de negocio.

De cara a conservar la confianza de los clientes, las empresas deberán actuar con máxima diligencia y responsabilidad para preservar la seguridad, la privacidad y el trato adecuado y uso de los datos. En este sentido, las empresas se enfrentan a dos grandes retos: la ciberseguridad y los desafíos éticos que surgen de la protección de datos.

Las empresas se enfrentan a dos grandes retos: la ciberseguridad y los desafíos éticos que surgen de la protección de datos.

La directora de Relaciones Institucionales de BBVA ha destacado que los clientes tienen que percibir que, con la cesión de sus datos, obtienen más valor añadido y mejor servicio. Entramos en el círculo virtuoso de la confianza, donde el cliente al percibir que confiando en la cesión de datos obtiene mejores productos y servicios, seguirá cediendo los datos y facilitando la adopción de conocimientos.

Desde su punto de vista, el regulador juega aquí un papel fundamental. En cualquier caso, ha advertido que la regulación por sí sola no es suficiente: los usuarios de internet deben ejercer un comportamiento responsable.

La regulación por sí sola no es suficiente: los usuarios de internet deben ejercer un comportamiento responsable

Eva Piera ha destacado tres pilares de la protección de datos. El primero es la necesidad de un “consentimiento claro y afirmativo” para el uso de datos personales por parte de la empresa. El segundo, es el control del individuo sobre sus propios datos, donde se recalca que los usuarios deben ser conscientes de cómo se almacenan sus datos, cómo se gestionan y qué derechos tienen.

El tercer pilar es el control por parte de una autoridad independiente. Las autoridades deben establecer los mismos requisitos de seguridad para todos los proveedores de servicios de pago que estén de acuerdo con las normas internacionales, de forma que garanticen la operatividad entre los países.

Así, “ante los retos éticos de la transformación digital son necesarios principios además de regulación adecuada y supervisión efectiva”, para que “la confianza y la reputación sigan siendo los pilares del sistema”, en palabras de Eva Piera.

Ante los retos éticos de la transformación digital son necesarios principios además de regulación adecuada y supervisión efectiva

El mito de la máquina

Esta jornada, celebrada en la Ciudad BBVA en Madrid, ha contado también con la participación del italiano Peppino Ortoleva. Este académico e historiador de teoría de los medios de comunicación ha repasado los mitos de la máquina a lo largo de los últimos tiempos, desde la literatura socialista del siglo XIX hasta las historias de ciencia ficción que encontramos en el cine. En su opinión, “los mitos modernos han influido en nuestra relación con la técnica de manera particularmente profunda” y, “por esta razón, entender aquellos mitos nos ayuda a comprender la presencia de las máquinas en nuestras vidas, mejor de lo que harían muchas encuestas sociológicas”.

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