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Seguridad 29 ago 2018

Cómo bloquear un móvil Android en caso de pérdida o robo

En caso de tener el infortunio de perder el dispositivo Android, o que acabe en manos ajenas, la aplicación ‘Encontrar mi dispositivo’ ofrece un conjunto de herramientas que serán de gran utilidad para encontrarlo, bloquearlo e incluso borrar los datos más sensibles de forma remota si, por desgracia, es imposible recuperar el terminal.

Lo primero, y esencial, que hay que tener en cuenta es que esta herramienta sólo resultará útil si el móvil está encendido. En caso de no poder recuperar el terminal lo mejor será borrar los datos, poner una denuncia (si ha sido un robo) y llamar a la operadora para desactivarlo y bloquearlo mediante el IMEI. Existe la opción (si se recupera el terminal) de desbloquearlo revirtiendo el proceso.

Antes de ese paso extremo, Google da la opción de poder intentar recuperar el teléfono conociendo su localización. Para usar ‘Encontrar mi dispositivo’, el teléfono móvil desaparecido debe cumplir con los siguientes requisitos:

1. Estar encendido.
2. Haber accedido a una cuenta de Google.
3. Estar conectado a una red de datos móviles o Wifi.
4. Ser visible en Google Play.
5. Tener la ubicación activada.
6. Tener “Encontrar mi dispositivo” activado. Este último punto es importante ya que hay que activar esta opción. De hecho, es una de las primeras cosas que hay que hacer con un terminal nuevo.

Una vez comprobado esto, hay que acudir a la página de ‘Encontrar mi dispositivo’ en la que habrá que iniciar sesión con la cuenta principal que se tenga en el terminal y confirmar la contraseña. Una vez que se entre en la web aparecerá un listado con todos los dispositivos Android que se están usando con la cuenta de Google con la que se ha entrado. Además, al lado de cada uno de ellos se podrá ver la última hora a la que se usaron.

Al seleccionar el terminal se podrá: reproducir un sonido (durante cinco minutos y a todo volumen); bloquear el dispositivo con una nueva clave o PIN remoto y, por último, borrar toda la información.

Si tras intentarlo con el sonido durante 300 segundos no se encuentra, se puede proceder a bloquear el terminal. Al pulsar sobre esta opción, Google pedirá de nuevo que se verifique la identidad escribiendo la contraseña de la cuenta de correo. Así nadie podrá usar el ordenador aunque la sesión esté iniciada, requiere un paso más.

Dentro de la pantalla de bloqueo del móvil se puede configurar los parámetros de bloqueo que se deseen. Se pueden hacer las siguientes cosas:

1. Poner una contraseña para bloquear la pantalla del móvil y el propio teléfono. Útil si no se tenía un patrón, o si se quiere reforzar esa medida de seguridad.
2. Escribir un mensaje para que se muestre en la pantalla del móvil. Puede resultar esencial en caso de pérdida ya que puede ayudar a la persona que lo ha encontrado a localizar a su dueño. Además, se puede añadir un número de teléfono para que el contacto sea directo y se pueda recuperar el terminal.

Una vez relleno esto, con pulsar el botón de bloquear se procederá al inmediato bloqueado. Si finalmente se recuperara el teléfono, para desbloquearlo se tendría que usar el PIN o contraseña que se escribió al empezar el proceso.

Para terminar, además del bloqueo también se puede cerrar la sesión del terminal para que ya no se pueda acceder a los datos, e incluso borrar todo el contenido del teléfono. Decisión drástica, a tomar en último lugar pero necesaria si no se va a recuperar el teléfono para que nadie pueda acceder a datos personales o cuentas bancarias.

El botón del pánico para los clientes de BBVA

El mundo digital y la seguridad deben ir de la mano. Algo que en BBVA se ha convertido en una prioridad. Poder garantizar a los clientes un acceso al mundo digital con la mayor seguridad posible es algo esencial en los tiempos que corren. Ahora, BBVA permite al cliente, desde un único lugar de la ‘app’, tomar el control desde el móvil para tener más seguridad. Cada usuario puede configurar su ‘zona de Seguridad’ en el menú e, incluso, podría deshabilitar la operativa de todas sus cuentas y productos o hacer que no sean visibles.

El usuario, en caso de “pánico” porque tenga sospechas de movimientos extraños con su dinero, podrá desahibilitar sus cuentas y sus tarjetas desde el mismo móvil. De esta forma, la aplicación se convierte en el auténtico mando a distancia de los usuarios móviles, donde pueden configurar todos los permisos desde la ‘app’ o activar el modo viaje.

Una vez activado el acceso en modo consulta, el cliente podrá modificar la clave de acceso, para garantizarle una mayor seguridad y también reportar un posible fraude. En el caso de que desee volver al modo operativo de sus cuentas, tarjetas y productos de ahorro, podrá hacerlo desde la propia aplicación móvil o a través de Línea BBVA.

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