En un entorno en el que las empresas tienen cada vez más conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad, los bonos verdes se han consolidado como una alternativa de financiación. En 2016 se superaron los 87.000 millones de dólares en emisiones en todo el mundo, cifra que duplicaba los 42.000 millones de 2015. En 2017, el volumen de emisiones de bonos verdes en el mundo podría alcanzar los 123.000 millones de dólares según Bloomberg New Energy Finance.

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Fotografía del 10º aniversario de los bonos verdes BBVA

Un bono verde es cualquier tipo de bono cuyos fondos se destinan exclusivamente a financiar o refinanciar, en parte o en su totalidad, proyectos verdes elegibles, ya sean nuevos y/o existentes. Además deben de estar alineados con los Green Bond Principles (GBP), que promueven la integridad del mercado de bonos verdes a través de directrices que recomiendan transparencia, publicidad y reporte de informes.

Según establecen los Green Bond Principles y como se explica en el folleto de este año, un bono podrá recibir la certificación ‘verde’ si sus fondos se destinan a una o varias de las categorías siguientes. Es una lista indicativa, pueden haber más categorías:

  • Energías renovables: incluyendo producción, transmisión, dispositivos y productos.
  • Eficiencia energética: edificios nuevos y reformados, almacenamiento de energía, calefacción urbana, redes inteligentes, dispositivos y productos.
  • La prevención y el control de la contaminación. Incluido el tratamiento de las aguas residuales, la reducción de las emisiones atmosféricas, el control de los gases de efecto invernadero, la descontaminación de los suelos, la prevención, reducción de residuos, el reciclaje de residuos y la transformación eficiente de residuos a energía, los productos de valor añadido provenientes de los residuos y la refabricación y el seguimiento ambiental asociado.
  • Gestión sostenible de los recursos naturales y el uso de la tierra. Incluida la agricultura sostenible, la cría de animales sostenible, los aportes agrícolas inteligentes para el clima como la protección biológica de los cultivos o el riego por goteo, la pesca y la acuicultura; la actividad forestal sostenible, incluyendo la forestación o reforestación y la conservación o restauración de paisajes naturales.
  • Conservación de la biodiversidad terrestre y acuática, incluyendo la protección de ambientes costeros, marinos y de cuencas.
  • Transporte limpio, como transporte eléctrico, híbrido, público, ferroviario, no motorizado, transporte multimodal, infraestructura para vehículos de energía limpia y reducción de emisiones nocivas.
  • Gestión sostenible del agua y de las aguas residuales, incluida la infraestructura sostenible para el agua potable y limpia, el tratamiento de las aguas residuales, los sistemas de drenaje urbano sostenible y la capacitación fluvial y otras formas de mitigación de las inundaciones.
  • Adaptación al cambio climático, incluidos sistemas de apoyo a la información, como la observación del clima y los sistemas de alerta temprana.
  • Productos adaptados a la economía ecológica y/o circular, tecnologías y procesos de producción, como el desarrollo y la introducción de productos respetuosos con el medio ambiente, con una ecoetiqueta o certificación medioambiental, y un embalaje y distribución eficientes con sus recursos.
  • Edificios ecológicos que cumplan con las normas o certificaciones reconocidas regional, nacional o internacionalmente.

BBVA, referente en financiación sostenible

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BBVA tiene la capacidad y el conocimiento para proveer a sus clientes con un asesoramiento superior de soluciones de financiación sostenible, tanto en bonos como en préstamos, y está jugando un papel clave en el desarrollo de este mercado. El banco ha sido el bookrunner español más activo en el mercado de bonos verdes en 2016 y es ya un jugador líder en el mercado de préstamos verdes, habiendo cerrado diferentes operaciones de referencia a escala mundial en 2017.

Entre otras operaciones relevantes, BBVA ha formalizado este año el primer green loan de una compañía energética concedido a Iberdrola y el primer green loan con estructura project finance, ambos a escala mundial.

Comunicación corporativa