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Fin de la pobreza 19 abr 2016

Chicharrones con perseverancia: una receta para salir de la pobreza

Lucía Fernández tiene 59 años y vive en la ciudad peruana de Chosica. Su receta para preparar chicharrones le ha permitido salir de la pobreza con ayuda de la Fundación Microfinanzas BBVA. Pero el camino de esta luchadora mujer desde que salió de su pueblo, a más de 3.000 metros de altitud en la cordillera de los Andes, no ha sido fácil.

Lucía nació en Churcampa, un pueblo pequeño y remoto de la región de Huancavelica que no tenía agua potable, alcantarillado ni electricidad.

Los primeros capítulos de su historia no son muy distintos a los de miles de niños en América Latina, una región donde la vida es especialmente dura para los más jóvenes: según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la tasa de pobreza entre los menores de 15 años triplica la registrada entre los mayores de 55.

Hija de una familia numerosa, Lucia nunca pudo ir a la escuela y tuvo que empezar a trabajar como empleada del hogar cuando no era más que una niña, algo muy habitual en las zonas rurales de Perú, donde más de 100.000 menores se dedican al trabajo doméstico, según Save the Children.

Con solo 12 años, emigró a Lima en busca de un futuro mejor, pero fracasó en el primer negocio que emprendió, la venta ambulante de verduras.

Se trasladó entonces a la vecina ciudad de Chosica y empezó de nuevo. Probó con los chicharrones -un plato muy popular en Perú preparado a base de carne de cerdo frita- que vendía en una carreta de casa en casa por las calles de la ciudad.

“Al inicio no fue bien, y hubo momentos en que no tenía qué comer, ni qué darle de comer a mis hijas”, recuerda Lucía.

Vista de Churcampa (Perú), pueblo de Lucía Fernández (Fundación Microfinanzas BBVA)

Churcampa, el pueblo donde nació Lucía Fernández, se encuentra a 3.000 metros de altitud en la cordillera de los Andes.

Tras 27 años dedicados a la venta ambulante, la vida de Lucía cambió cuando conoció a Edgar Reynoso. Este asesor de Financiera Confianza, una de las entidades de la Fundación Microfinanzas BBVA, contactó personalmente con ella para explicarle cómo esta institución apoya a emprendedores de bajos ingresos.

Edgar confió en el proyecto de negocio de Lucía y le ayudó a conseguir un primer crédito que le permitió aparcar su carreta, abandonar las calles e instalarse en un pequeño local del centro de Chosica. Devuelto el primer préstamo, Lucía solicitó un nuevo crédito para comprar congeladores y completar la oferta gastronómica de su restaurante con pollos a la brasa y parrilladas.

El éxito de su negocio le ha permitido abrir un segundo local. Pero Lucía no se conforma. Contempla con orgullo la vieja carreta con la que recorría las calles y piensa ya en su próximo proyecto: abrir un hotel de estilo tradicional chosicano.

En el siguiente vídeo, la propia Lucía cuenta su historia y muestra cómo cocinar sus famosos chicharrones.

La Fundación Microfinanzas BBVA en Perú

La Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) es una de las iniciativas filantrópicas con mayor impacto social en América Latina: atiende a 1,7 millones de clientes, mejorando la vida de casi siete millones de personas. Naciones Unidas acaba de reconocer su contribución a la lucha contra la pobreza y la desigualdad de género y su apoyo al trabajo digno y al crecimiento económico.

Financiera Confianza es la entidad de la FMBBVA en Perú. Es la microfinanciera de mayor alcance rural del país y está presente en todo el territorio a través de 153 oficinas. Atiende a 435.879 personas, de las que 213.152 tienen créditos y el 51 % son mujeres. El 48 % de sus clientes tiene pequeños comercios y el 23% se encuentra en un entorno rural. Anualmente, las ventas de los emprendedores de Financiera Confianza crecen en promedio un 16 % y sus activos un 33,7 %.

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