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Big Data Act. 18 ago 2017

Unos chips GPS consiguen que tu smartphone ahorre batería

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Un proyecto de Microsoft Research sube datos y cálculos a la nube para reducir el consumo de la batería en tu smartphone cuando empleas la señal de localización.

Si has utilizado los servicios de localización de un teléfono, sabes que pueden agotar rápidamente la batería. Un proyecto de investigación de Microsoft sugiere que existe una forma de que los chips de localización de los teléfonos inteligentes utilicen mucha menos energía.

La reducción del consumo de energía de los chips GPS no solo podría extender la vida de la batería de los teléfonos y tabletas, sino que también podría hacer que resultase práctico agregar funcionalidad GPS a más dispositivos, incluidos los sensores remotos de baja potencia.

El chip GPS es lo que consume más energía en un smartphone. Este componente puede tardar 30 segundos solo en tomar los datos necesarios desde el satélite y saber su ubicación inicial. Después tiene que analizar los códigos descargados para calcular su ubicación precisa.

GPS descargado en la nube

Los investigadores de Microsoft han reducido drásticamente el consumo de energía mediante la descarga de una parte de la tarea a la nube. Jie Liu, investigador principal de Microsoft Research, ha desarrollado junto a su equipo un sistema GPS que recoge solo unos pocos milisegundos de la información más importante de los satélites.

Estos datos son después combinados con otra información importante obtenida en bases de datos públicas en línea, como por ejemplo trayectorias de satélite y valores de elevación terrestre, para calcular las ubicaciones anteriores del dispositivo. Sin embargo, la fusión de datos y cálculos de ubicación tiene lugar en un servidor remoto.

Los investigadores se refieren a este método como GPS descargado en nube, y han dado al sistema el nombre de CLEO (del inglés, Cultivating the Long tail in Environmental Observations). Según la investigación presentada en noviembre de 2012 en Toronto en la conferencia SenSys, CLEO puede realizar una detección continua de GPS durante un año y medio de una forma tan eficiente que utilizaría solo dos baterías AA.

En un teléfono móvil normal, señala Liu, la detección continua de GPS agotaría la batería del dispositivo en aproximadamente seis horas. En la práctica, los datos de las estaciones base Wi-Fi y torres celulares contribuyen al cálculo de la información de localización en los teléfonos móviles, para que el GPS no tenga que hacer siempre todo el trabajo pesado.

CLEO fue diseñado para sistemas de seguimiento de animales que son capaces de adquirir datos sobre su movimiento a lo largo del tiempo, y no transmite inmediatamente sus datos a la nube. No obstante, Liu señala que este enfoque podría ser integrado en un dispositivo con acceso a internet, ahorrando energía y tiempo cuando el GPS esté en uso.

Más investigaciones

Microsoft no es la única en tratar de hacer que los sistemas GPS sean más eficientes en el uso de la energía. La empresa suiza U-blox ha desarrollado chips de GPS basados en principios similares. Chris Marshall, director de producto de U-blox y antiguo director de tecnología de Geotate, una compañía de GPS de bajo consumo adquirida por U-blox en 2009, afirma que los sistemas GPS comerciales de la empresa pueden conectarse con las redes en tiempo real. «El procesamiento se podría hacer bien en un servidor o en un PC o tableta conectados a internet, según el concepto de producto deseado», asegura Marshall.

Además, investigadores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), Dukey la Universidad del Sur de California, en Estados Unidos, han desarrollado procesamientos de señales y otros trucos de ingeniería para hacer que los servicios de localización que utilicen GPS sean más rápidos y en última instancia más eficientes en cuanto a la energía.

Liu, desde Microsoft, cree que los sistemas GPS de bajo consumo en los teléfonos móviles podrían hacer factible el registro continuo de la ubicación, lo que a su vez podría hacer que el dispositivo fuera más inteligente. Podríamos, por ejemplo, participar en un servicio que aportase información a una base de datos de los niveles de contaminación acústica de la ciudad. O, si el teléfono inteligente mantuviese un registro de nuestros hábitos de conducción, podríamos recibir instrucciones adaptadas o resultados de búsqueda basados en nuestras rutas pie o direcciones de conducción habituales. «Esas aplicaciones de detección continua de localización tienen un gran valor, y no es algo que estemos haciendo hoy día», concluye Liu.

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