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Emprendimiento 18 jul 2019

Cinco claves para conseguir que una empresa tenga impacto social

El impacto positivo no tiene por qué venir solo de la mano de las empresas sociales. En una sociedad cada vez más compleja y con mayores retos a todos los niveles, resulta esencial que el tejido empresarial global tome conciencia y se involucre. Esta necesidad aparece en la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas (ONU), que señala la importancia de las compañías a la hora de aportar soluciones que beneficien a las personas y sus comunidades.

Las empresas tienen un papel fundamental en el desarrollo de una economía más sostenible. Según el informe “La empresa ante los nuevos retos sociales” de la Fundación Sociedad y Empresa Responsable (SERES), “la respuesta a las necesidades sociales debe estar integrada en la propia actividad de la empresa implicando a cada eslabón de la cadena de valor”. Pero ¿cómo se lleva este reto a la práctica? Estas recomendaciones pueden dar algunas pistas para conseguirlo.

Compromiso de los líderes

Cambiar la cultura de una empresa es posible si los líderes de la compañía se implican en ello y demuestran cada día, con palabras y hechos, la importancia de adoptar estrategias que promuevan el impacto social y medioambiental. Este liderazgo debe traspasar, siempre que sea posible, a la propia empresa y llegar al resto de la sociedad. Según Edelman Trust Barometer 2018el 64% de las personas a nivel mundial esperan que los CEO lideren el cambio social, en lugar de esperar la intervención del gobierno y un 84% pide que influyan en los debates políticos sobre temas sociales. En general, la confianza en los negocios (52%) sigue siendo superior a la confianza global en los gobiernos (43%).

Sostenibilidad

La salud del planeta está en constante deterioro por lo que es necesario que las empresas adopten estrategias sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. En este campo, las opciones son múltiples y pueden llevarse a cabo simultáneamente. Algunas medidas como el ahorro de energía, material de oficina o materias primas; el reciclaje de residuos; optar por un diseño más respetuoso con el medio ambiente de los productos que la compañía ofrezca o hacer una transición hacia energías renovables, son claves para minimizar el impacto sobre el medioambiente.

Voluntariado

Invitar a los empleados a convertirse en embajadores de causas benéficas con las que la empresa ha decidido colaborar, es una forma de implicar a los trabajadores en las preocupaciones sociales de la compañía. Según un estudio de la Red Internacional para la Promoción del Voluntariado Corporativo en España y Latinoamérica (Voluntare), el compromiso de los empleados con su empresa aumenta un 20% después de participar en actividades de voluntariado corporativo. En este caso, el impacto positivo se bifurca en dos, beneficiando a la sociedad y también al empleado ya que el 33% de los encuestados afirmó que había crecido el sentido del propósito en el trabajo y el 24% había generado la sensación de crecimiento personal.

Medir el impacto

Una vez que se ha conseguido instaurar una nueva cultura corporativa con una serie de acciones y actividades que impactan de forma positiva en la sociedad y el medioambiente, es necesario empezar a medir los resultados.

El Clúster de Impacto social de Forética, formado por 60 grandes empresas, ha revelado, en su estudio Midiendo el valor del Impacto Social Empresarial”, que 9 de cada 10 empresas del Clúster consideran que la medición del impacto social aporta mejoras en el reconocimiento externo y en la gestión interna de la organización. Estas son algunas de las herramientas que recomienda el estudio, acompañadas de una explicación de su funcionamiento:

  • Social and Human Capital Protocol: marco metodológico elaborado por el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) diseñado para guiar a las empresas en todo el proceso de medición, valoración y mejora de la gestión interna del capital humano y social.
  • London Benchmarking Group (LBG): modelo internacional para la medición, gestión y comunicación de iniciativas y proyectos de inversión estratégica en la comunidad o acción social basado en un marco input (recursos puestos por la empresa) y output (resultados obtenidos a través de los inputs).
  • Impact Reporting & Investment Standards (IRIS): es un catálogo de indicadores del desempeño (‘metrics’) de referencia que sirven de guía y ayuda a los inversores de impacto para conocer el impacto social, ambiental y financiero de una organización. IRIS es una iniciativa del Global Impact Investing Network (GIIN).
  • Social return on Investment (SROI): es un modelo que entiende el valor social como un concepto global y extenso que incluye la minimización de daños ambientales y la mejora del bienestar, teniendo en consideración los costes y beneficios de carácter social, ambiental y económico.

Seguir buenos ejemplos

Los participantes de BBVA Momentum 2019, el programa de apoyo al emprendimiento social de BBVA, se encuentran actualmente en plena fase de formación y de preparación de sus planes de crecimiento, con la ayuda de un equipo de mentores y especialistas. A pesar de que tienen muy clara su misión social, el programa también les apoya en la adquisición de herramientas de medición del impacto social y estrategias para aumentar su impacto positivo. Su forma de trabajar, su modelo de negocio y la pasión que ponen en lo que hacen pueden ser también una buena guía para transformar una empresa en una compañía con propósito social.

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