Aunque préstamo y crédito parecen palabras sinónimas, son productos financieros distintos. El préstamo personal suele solicitarse por una cantidad exacta de dinero que se va a gastar en su totalidad y que no se puede devolver en un periodo corto de tiempo.

Una vez que se haya decidido que se va a solicitar el préstamo para gastos extraordinarios o personales, hay cinco cuestiones esenciales que se deben tener en cuenta.

1.- ¿A quién recurro?

Es la primera cuestión que debe tener presente cualquiera que necesite una financiación significativa y que sabe que no podrá devolver en un cierto periodo de tiempo, a diferencia del crédito personal (más tasado en lo temporal y en la cuantía). Es aconsejable que el cliente valore primero las ofertas que tenga con su propia entidad, ya que de esa manera podría evitar algunas condiciones adicionales de otros bancos, que imponen o “aconsejan” la contratación de algunos otros productos.

2.- ¿Qué cantidad necesito y para qué?

Siempre que se necesita financiación es obligatorio decidir cuánto dinero se necesita y para qué. En el caso de los préstamos personales, para los que no se exigen avales o garantías reales como al contratar una hipoteca, el cliente tendrá que responder con todos sus ingresos y bienes, tanto presentes como futuros. Como el propio nombre indica, en este tipo de préstamos se responde a título personal.

3.- ¿Cómo justifico los ingresos?

La cuantía de un préstamo personal es muy inferior a la que se solicita al contratar una hipoteca. No obstante, será necesario contar con  justificantes de los ingresos para que la entidad o el prestamista confirme la capacidad del cliente para poder devolver el dinero prestado.

Si se es trabajador por cuenta ajena habrá que presentar las dos o tres últimas nóminas. Incluso, la entidad puede a veces solicitar el contrato laboral y en función del mismo puede depender la concesión o no.

En el caso de los autónomos, es necesario aportar el alta profesional, la cuota a la seguridad social, la última declaración del IVA y la última declaración del IRPF.

4.- ¿Estoy al corriente de pago?

La concesión o no del préstamo personal también dependerá mucho de que el solicitante esté al corriente de pago de los préstamos que ya tenga concedidos. En ocasiones, algunos clientes pueden incurrir en un sobreendeudamiento mediante este tipo de préstamos que, al final, se utilizan para cubrir las necesidades de algunos otros créditos o hipotecas pendientes.

5.- ¿Cuáles serán las condiciones?

No está de más recordarlo, pero es obvio que antes de asumir un compromiso hay que mirar con detalle las condiciones del préstamo. Además de fijarse en el interés y el TAE que se debe pagar y los años de amortización, habrá que sopesar si es más conveniente la contratación de un préstamo para determinados gastos u optar, si es posible, por un crédito al consumo con el que tan sólo se aplazaría el pago total de la necesidad a financiar y que se podría obtener, bien por vía bancaria o comercial, sin la repercusión de intereses.

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