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Finanzas personales 18 dic 2018

Cómo administrar mejor el dinero

El dinero es esencial en la vida de las personas. Es un medio que permite satisfacer necesidades, cumplir deseos y lograr metas. Todos quieren llevarse bien con él. Por un lado, las personas gastan energía obteniéndolo, pero también gastan mucha energía preocupándose por él, ya sea porque no alcanza o porque no saben cómo manejarlo.

Es común pensar que tener más dinero será la solución a todos los problemas y preocupaciones. Sin embargo, las cosas no son tan sencillas. Una estrategia para reflexionar y tomar acción sobre el dinero se puede definir en cuatro pasos:

Examinar la relación con el dinero

Todas las personas tienen una determinada manera de relacionarse con el dinero. Por ejemplo, hay personas que se consideran más precavidas y cuidadosas al momento de gastar. Por el contrario, hay personas que gastan más de la cuenta o aquellos a los cuales les gusta mostrar lo que tienen. También están los que se sienten culpables al momento de comprar.

Todas estas conductas son aprendidas; es decir, tienen un origen. Aquí cabe la pregunta: ¿de dónde viene mi comportamiento con el dinero? Es usual que la gente repita patrones financieros de sus padres o familiares. Es posible que se hayan adquirido buenos hábitos, pero también habrá aspectos que se deben mejorar en la relación con el dinero.

Por eso, como primer paso, la recomendación es reflexionar y buscar conexiones entre la historia de vida y la relación con el dinero. ¿Cómo es o cómo era mamá y papá con el dinero? ¿Se podía hablar de dinero en casa? ¿Había tensión y preocupación? ¿Cómo fue cambiando la relación con el dinero? ¿Qué pasó con el primer sueldo?

Reconocer los gastos

El dinero está en constante movimiento porque se usa diariamente, pero muchos de nosotros no sabemos cómo lo gastamos. En este caso, la sugerencia es agrupar los gastos en dos categorías: las necesidades y los deseos.

Las necesidades son aquellos gastos que se hacen mensualmente para mantener un estilo de vida como, por ejemplo, el pago de la luz, el alquiler, el mantenimiento del auto, el colegio, etc. Los deseos, por otro lado, se refieren a los gastos que van más allá de las necesidades.

¿El celular, la ropa, la visita a la peluquería o las salidas de fin de semana son una necesidad o un deseo? Para algunas personas pueden ser una necesidad, pero para otras se trata de deseos. Cada uno establece sus necesidades y deseos de acuerdo a su estilo de vida y forma de relacionarse con el dinero.

Por eso es fundamental tener muy claro cuáles son las necesidades y los deseos para saber qué se está satisfaciendo con el dinero que uno recibe.

Cuidar el historial crediticio

En el momento que un banco presta dinero, ya sea a través de una tarjeta de crédito, un préstamo personal, un crédito vehicular o un hipotecario, inmediatamente se crea un perfil de la persona que solicitó el préstamo en el sistema financiero para saber –básicamente– si paga sus obligaciones a tiempo. Ese es el historial crediticio y resulta decisivo para establecer una sana relación con el banco.

El nombre del solicitante, sus datos, su forma de usar su dinero, su puntualidad o impuntualidad en sus pagos, toda esa información, que es confidencial, se actualiza a diario en el sistema financiero.

Estar al día en los pagos de los préstamos permite aparecer en el historial crediticio como una persona cumplida, confiable y responsable, por lo que tendrá mayores posibilidades de seguir siendo sujeto a crédito.

En la actualidad se puede consultar de manera gratuita el estado personal del historial crediticio a través de lo que se llama ‘reporte de deuda’ en la web de la SBS.

El banco como aliado

A lo largo de la vida, las necesidades y los deseos cambian porque las personas también cambian. Por ejemplo, cuando uno tiene 15 años sus requerimientos de dinero son muy diferentes a cuando tiene 30.

Esto significa que, en determinados momentos de la vida, las personas necesitarán más dinero que el que reciben mensualmente. El camino más seguro para obtener ese dinero es el sistema financiero, un sector regulado y formal conformado por las instituciones bancarias. Los bancos cuentan con muchos productos de ahorro y crédito para ayudar a que la relación de una persona con el dinero sea provechosa y con proyección al futuro.

La recomendación es que cuando una persona se acerque a un banco interesado en algún producto de ahorro o crédito no se inhiba al momento de preguntar. Es decir, debe hacer la mayor cantidad de preguntas para no tener ninguna duda sobre los beneficios que se reciben y los compromisos que se asumen. Incluso, es una buena idea preparar una lista de preguntas antes de acercarse a la entidad financiera.

Aplicar estos primeros cuatro pasos permite empezar a manejar el dinero de una manera más controlada y responsable. Asimismo, estos consejos están dentro del Programa de Educación Financiera de BBVA Continental.

Una de las líneas estratégicas del Plan de Negocio Responsable del banco es la educación financiera, cuya ejecución está a cargo de la Fundación BBVA Continental. Gracias al desarrollo de los talleres “Tu dinero, tu amigo”, en los que participan colaboradores de empresas e instituciones, clientes y no clientes del banco, se brinda información relevante con el objetivo de aportar al desarrollo de habilidades que permitan administrar mejor el dinero.

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