Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Blockchain 23 oct 2018

Cómo 'blockchain' y la inteligencia artificial pueden cambiar la forma de trabajar

Ricardo Forcano, director global de Talento y Cultura de BBVA; y Rob Brown, responsable global de Marketing (CMO), expusieron durante BBVA Open Summit dos ejemplos de compañías en las que tecnologías como ‘blockchain’ y la inteligencia artificial están haciendo posibles nuevas formas de trabajo y la creación de organizaciones descentralizadas.

Desde la pequeña ciudad suiza de Zug, a 30 kilómetros de Zúrich, el director global de Talento y Cultura de BBVA, Ricardo Forcano, entrevistó a Jorge Izquierdo, cofundador y CTO (Chief Technology Officer) de Aragon, una ‘startup’ que tiene como objetivo “facilitar la creación de organizaciones utilizando la tecnología ‘blockchain’”.

La conversación, que fue retransmitida por videoconferencia durante el evento, vino a demostrar cómo la disrupción también puede impactar en la forma de gestionar una empresa. A pesar de su corta edad (21 años), Izquierdo es una de las personas con más experiencia en el ecosistema Ethereum, la plataforma ‘blockchain’ de código abierto, y “uno de los mayores expertos en organizaciones descentralizadas”, según afirmó Forcano.

Su compañía está desarrollando una infraestructura digital con el objetivo de facilitar la creación de organizaciones descentralizadas autónomas, o DAOs (‘Decentralized Autonomous Organizations’). A través de esta plataforma, Aragon pretende ofrecer las herramientas necesarias que permitan gestionar la gobernabilidad, la contabilidad, la financiación y otras áreas clave de este nuevo modelo organizativo.

Pero, ¿qué es una organización descentralizada?

“Las compañías, tal y como las conocemos, están compuestas por personas que construyen y ofrecen servicios para que otras personas los consuman. El capital hace de intermediario: los inversores ponen su capital de forma que, por un lado, cobran el servicio a los clientes y por otro, retribuyen a los empleados por el trabajo”, explicó Forcano.

Frente a este modelo, las organizaciones descentralizadas “desintermedian el capital” poniendo en contacto directo a los proveedores, o constructores del servicio, y a los consumidores a través de un protocolo predefinido en el cual la unidad de valor se registra en un ‘token’. “Esto permite que la comunidad interactúe de forma directa sin necesidad de un gestor que intermedie”, añadió el responsable de BBVA.

Uno de los primeros ejemplos de este modelo de funcionamiento es bitcoin: “No tiene CEO, ni empleados, ni sede, pero la organización lleva 10 años funcionando gracias a un sistema de incentivos que retribuye a la comunidad por su trabajo y facilita que entre todos se tomen decisiones para que el protocolo siga funcionando”, explica Izquierdo.

Aragon funciona de forma similar: ha establecido una comunidad de desarrolladores de ‘software open source’ que participa en la compañía mediante un sistema de incentivos basado en ‘tokens’ y ahora su objetivo es hacer posible que otras compañías adopten estos modelos organizativos a través de sus soluciones. “Queremos facilitar la creación de organizaciones en las que gente pueda decidir cuál es el sistema de incentivos y la forma en que las personas colaboran entre ellas para construir un servicio”, añade.

Uno de los modelos de gobierno alternativos que están explorando a través de Ethereum es, por ejemplo, el concepto de ‘democracia líquida’. Este sistema se basa en dar la opción a los miembros de una organización de votar directamente en la toma de decisiones o delegar su voto en expertos para determinados temas en los que tienen menos conocimiento.

“Lo más interesante de lo que estáis haciendo es la oportunidad de explorar y diseñar nuevos modelos de gobierno empresarial”, explica Ricardo Forcano, quien destacó que el mayor reto reside en que sean las propias comunidades las que “gobiernen, tomen decisiones y decidan cómo evoluciona la organización en el futuro”.

El próximo paso: la autonomía

Un ejemplo de automatización dentro de Aragon son las nóminas: la organización ha creado una aplicación descentralizada que permite que cada empleado elija el día que quiere cobrar su nómina, eliminando la necesidad de que una persona ejecute los pagos mensualmente. “Es un buen ejemplo que ilustra la transparencia de las reglas del juego en una organización descentralizada y la eficiencia del sistema al eliminar la fricción y burocracia asociadas a la gestión administrativa”, explica Forcano.

El siguiente paso tras “descentralizar” la forma de trabajar gracias al ‘software’, es automatizar estas decisiones para que la organización sea autónoma. La idea de que una vez que se han establecido unas reglas del juego en función del modelo de gobierno elegido, esas reglas se pueden programar mediante ‘smart contracts’ y quedan registradas en ‘blockchain’ “de forma que el propio gobierno de la compañía o la organización sea autónomo”, explica Forcano.

De hecho, la ‘startup’ tiene una sociedad fundadora, Aragon Foundation, cuya visión es tener cada vez menos poder e “incluso si es posible desaparecer” en un futuro. El objetivo es otorgar en el largo plazo todo el poder a la comunidad de propietarios de ‘tokens’.

Un ‘chatbot’ para gestionar las vacaciones

Tras la entrevista, el escenario de BBVA Open Summit acogió una segunda conversación con el CEO de otra empresa que está explorando nuevos modelos de organización interna gracias a la tecnología, en este caso la inteligencia artificial. En esta ocasión fue Rob Brown, CMO global, el encargado de entrevistar a Chris Downs, CEO de Normally, una empresa de diseño de productos basados en datos.

La compañía diseña soluciones basadas en datos para empresas como Facebook y BBC y, al igual que Aragon, también ha desarrollado mecanismos para automatizar determinados procesos de gestión de los recursos y tiempo de los empleados. En su caso, gracias a la inteligencia artificial. “Los salarios de los empleados son calculados por un algoritmo”, explica el CEO.

Rob-Brown-bbva-open-summit

Rob Brown (BBVA) y Chris Downs (Normally) durante su encuentro en BBVA Open Summit.

De esta forma, según explica el directivo, garantizan la transparencia del sistema y logran que sea “justo” en función de las capacidades objetivas de cada empleado, en lugar de que prime una valoración subjetiva.

Además, los empleados trabajan sólo cuatro días a la semana –”tienen libertad para organizar su tiempo” –, y emplean un ‘chatbot’ para decidir si un empleado puede o no tomarse días de vacaciones. “Es mucho más eficiente que delegar la decisión en una persona: el sistema tiene en cuenta datos sobre el empleado y la empresa, y toma la mejor decisión”, afirma.

“Para cambiar la forma de trabajar hay que cambiar la cultura corporativa, y eso comienza por cambiar la actitud de los líderes, que deben ponerse siempre por debajo del equipo”, concluye Downs.

Otras historias interesantes