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Ahorro 27 nov 2018

Cómo planificar la jubilación en cinco pasos

El aumento de la de la esperanza de vida en los últimos 100 años no tiene parangón en la historia de la humanidad. A principios del siglo XX, más de la mitad de la población española no llegaba viva a los 40 años, mientras que la esperanza de vida en España de las personas nacidas hoy ya supera los 80 años. Eso significa que las personas pueden llegar a estar hasta un tercio de su vida en situación de jubilación. Planificar ese momento de retiro es fundamental de cara a poder disfrutar sin aprietos de esos años de más.

Juega con el simulador de Pensiones de BBVA

A través de diferentes herramientas, BBVA propone cómo planificar la jubilación en cinco pasos:

1. Información

“Nuestra apuesta pasa por facilitar la mejor información a la ciudadanía, de manera totalmente gratuita y sean o no clientes de BBVA, porque queremos que todas las personas puedan tomar decisiones racionales e informadas de cara a su futura jubilación”, explica David Carrasco, director comercial de BBVA Asset Management.

“Para ello ponemos a disposición de toda la sociedad el portal BBVA Mi Jubilación, donde cualquier persona puede acceder a la información que necesite, acceder a las herramientas adecuadas para preparar su jubilación y resolver las dudas que pueda tener al respecto, que se atienden de manera personalizada a través de expertos en materia de pensiones y Seguridad Social”, añade.

2. Asesoramiento

El segundo paso para planificar la jubilación es el asesoramiento. Los clientes de BBVA tienen acceso a un servicio de asesoramiento omnicanal, donde el cliente decide cuándo y de qué forma desea ser atendido (ya sea en canales asistidos como la oficina o los asesores telefónicos de BBVA Contigo, o desde la web o la ‘app’ móvil de BBVA (Android e iPhone).

“Todo ello en base a un protocolo de asesoramiento personalizado en el que, a partir de la información facilitada, el cliente pueda planificar su futura jubilación y, en su caso, establecer una senda de ahorro adecuada a su perfil de riesgo y horizonte temporal para lograr sus objetivos a la jubilación”, señala Carrasco.

3. Elegir el vehículo más adecuado

Una vez que un cliente dispone de la información necesaria y toma la decisión de ahorrar, es el propio cliente quien decide el vehículo a través del cual canalizar sus aportaciones, ya sea un plan de pensiones ajustado a su perfil (accediendo de esta forma, desde sólo 30 euros mensuales, a una inversión diversificada y con las ventajas fiscales propias de estos productos) o por medio de un fondo de inversión, que de nuevo permite establecer de manera sencilla y desde sólo 30 euros un programa de ahorro periódico, que se invierte de manera diversificada y con liquidez en cualquier momento.

4. Aprovechar las bonificaciones

La oferta comercial de BBVA es sencilla y transparente: permite acceder a bonificaciones del 3% por traspasos de otra entidad en el caso de planes de pensiones, y del 2% para fondos de inversión, sin límite de saldo.

Sorteo de 1.000€ por aportaciones superiores a 100€

5. Realizar aportaciones periódicas

“En BBVA creemos que el ahorro para la jubilación, que abarca un plazo muy largo (que, en media, puede suponer más de 20 años) requiere de un ahorro sistemático”, subraya David Carrasco. “Idealmente y con independencia de que en determinados momentos se efectúe una aportación extraordinaria (porque tengamos un mayor volumen de ahorro en un momento concreto, etc.) se debe contemplar en todo caso la realización de aportaciones periódicas”.

Las ventajas de las aportaciones periódicas son varias. En primer lugar, si se fía el ahorro para la jubilación en la realización de aportaciones extraordinarias, puede darse la circunstancia de que en el momento de efectuarla no haya la disponibilidad necesaria, ya sea por ejemplo por imprevistos, educación de los hijos, gastos navideños… Es por ello que buena parte de los partícipes no realizan aportaciones todos los años.

En segundo lugar, la realización de aportaciones periódicas supone un esfuerzo menor –en BBVA se puede iniciar un plan de ahorro desde sólo 30 euros al mes– lo que facilita su tratamiento como cualquier otro gasto recurrente (ya sea el pago del recibo del teléfono, la luz, el agua, etc.). E incluso empezar a ahorrar antes, ya que las cantidades a destinar pueden ser relativamente pequeñas, lo que aumenta el potencial de rentabilidad a largo plazo.

“Y en tercer lugar, el ahorro periódico permite mitigar las oscilaciones del mercado, ya que diversificamos los momentos de entrada y, con ello, el riesgo de mercado bajistas”, concluye Carrasco.

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