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Emprendimiento 28 dic 2018

Consejos para emprender en 2019: cómo responder a las preguntas de un inversor

La financiación profesional es esencial para la supervivencia de las ‘startups’. Conquistarla requiere tener muy claro qué busca y qué necesita el inversor.

¿Cómo nacen las empresas? Todo puede empezar con algo tan simple como una servilleta en un bar donde apuntar las premisas básicas del proyecto. Si el entusiasmo inicial resiste a las reflexiones más sosegadas y menos entusiastas, lo más habitual es que llegue el momento de las ya famosas tres efes: ‘FFF‘ (Family, Friends and Fools), cuando familia, amigos y algún idealista aportan dinero para poner en marcha la empresa.

A partir de ahí, empieza la aventura empresarial en serio. La empresa necesita gasolina, financiación, y hay que captarla con la mayor profesionalidad y planificación posible.

En su décima edición, la competición BBVA Open Talent es uno de los principales impulsores del ecosistema emprendedor del ‘fintech’ a nivel mundial. Una escena que, en España, se ha ido completando en los últimos años con todo un ecosistema inversor en ‘startups’, desde capital semilla hasta grandes fondos de capital riesgo, con frecuencia especializados en áreas de negocio. Pero, ¿qué debe saber todo emprendedor digital sobre estos inversores, básicos para la supervivencia de su empresa? ¿Qué les lleva a invertir, o no, su dinero en una ‘startup’?

José Luis Biaggio y Javier Mencía forman parte de esa comunidad inversora, pues son socios de Making Ideas Business, un club de inversión en ‘startups’ digitales que desde su nacimiento en 2012 ha invertido en ocho compañías emergentes. Recientemente ofrecieron una charla en la escuela de negocios digitales ISDI en la que explicaron tanto su experiencia personal como algunas premisas generales.

De su ponencia se concluye que si el emprendedor hace el esfuerzo de ponerse en el lugar del inversor, lo primero que necesita es sustituir el entusiasmo por frialdad analítica. “Un inversor es una persona muy pragmática, no es un idealista”, recalcó Mencía. “Busca proyectos viables, realizables y que sean escalables”, es decir, negocios que, a partir de un determinado momento, puedan crecer exponencialmente sin necesitar de aumentar sensiblemente sus costes básicos.

Ambos inversores desgranaron en diez puntos los “deberes hechos” con los que un emprendedor debe presentarse ante los inversores. Se trata, en definitiva, de responder con solvencia a estas diez preguntas:

  1. ¿Hay detrás del proyecto la detección de un problema o de una necesidad del mercado?
  2. ¿Tiene realmente vuestra empresa la solución para ese problema, para esa necesidad?
  3. ¿Ese mercado tiene tamaño suficiente?
  4. ¿Está claramente identificado el ‘target’ comercial al que se dirige la empresa?
  5. ¿Hay competencia?
  6. ¿Cómo vais a ‘vender’ vuestro producto o servicio, cuál va a ser vuestro marketing?
  7. ¿Es vuestra empresa escalable?
  8. ¿Cómo vais a medir vuestra evolución, qué métricas vais a utilizar?
  9. ¿Cuál es vuestro equipo?
  10. ¿Qué valoración económica le dais a vuestra empresa?

Como en un videojuego en el que se va pasando de pantallas, estas preguntas son sucesivas y solo al final se negocia la inversión, y su peso accionarial en función de la valoración de la empresa. No hay fórmulas exactas para calcular cuánto vale una ‘startup’, explicaron los ponentes. En todo caso, el inversor siempre va a buscar grandes rentabilidades (como multiplicar por ocho su inversión), pues se da por hecho que alrededor del 80% de las ‘startups’ fracasa. Por eso, el inversor calcula que cuando gana dinero en una, tiene que ganar mucho.

En las ‘startups’ casi nunca hay dividendos, la liquidez de la inversión se limita a algunas pequeñas ventanas de oportunidad, el riesgo de quiebra es alto, y algunas de las que acaban ganando dinero tienen unas rentabilidades tan bajas y estancadas que se convierten en proyectos casi ‘zombies’. Emprender es un deporte de riesgo, también para los inversores. Por eso, antes de pedirles financiación hay que tener muy claro qué buscan y qué se les puede ofrecer.

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