Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Banca responsable 07 feb 2018

Diana Mejía (CAF): "La falta de capacidad financiera puede reducir el ahorro"

Diana Mejía, especialista sénior en desarrollo productivo y financiero del CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y miembro del Consejo Asesor del Centro para la Educación y Capacidades Financieras de BBVA, es una experta en medición de las capacidades financieras de la población en Latinoamérica. Los últimos resultados reflejan una brecha entre la oferta de productos financieros y las necesidades de la población, sobre todo en materia de ahorro.

Las encuestas de educación financiera reflejan qué es lo que realmente saben las personas y cómo lo están poniendo en práctica en sus vidas. Los resultados obtenidos son vitales para diseñar nuevas estrategias a nivel nacional y productos financieros adaptados. Así lo explicaba Diana Mejía durante su intervención en el Edufin Summit 2017, que sirvió para conocer los resultados obtenidos por el CAF-Banco de Desarrollo de América Latina en cinco países andinos Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, a la espera de los obtenidos en Argentina y Paraguay.

Encuestas con impacto

Las conclusiones que Mejía y su equipo han obtenido a través de las encuestas, no han caído en saco roto y meses después, han empezado a verse algunos resultados: “Los resultados de las encuestas han sido de gran utilidad para el diseño de estrategias nacionales de inclusión y educación financiera”, explica Mejía. “Han servido de línea de base para la implementación de programas de inclusión y educación financiera efectivos, que redundan en mejores decisiones financieras por parte de la población y, por tanto, en impactos positivos en su bienestar”.

Los resultados de las encuestas han sido de gran utilidad para el diseño de estrategias nacionales de inclusión y educación financiera”

Los resultados de Argentina y Paraguay, los dos países pendientes de completar en el estudio cuando se celebró la cumbre de educación financiera de BBVA, reflejan que su situación es parecida a la de los cinco países encuestados, pero hay algunos hechos curiosos que los diferencian.

En el caso de Argentina, “un dato interesante es que, debido posiblemente a los problemas inflacionarios que han tenido lugar a lo largo de su historia, el conocimiento teórico sobre la inflación alcanza uno de los niveles más altos del mundo: el 91% de los argentinos contesta correctamente la pregunta referida al tema”. En Paraguay, las tendencias apuntan a una visión poco tradicional de la gestión de finanzas: “El producto financiero de mayor penetración son las transferencias y pagos electrónicos a través del celular, lo que muestra el aumento en el uso del dinero móvil por parte de los paraguayos”, explica Mejía.

El problema de la falta de ahorro 

Sin embargo, todavía queda mucho por hacer. La población, tal y como reflejan estas encuestas, no ahorra y si lo hace, prefiere hacerlo en sus casas o mediante modalidades informales como las ‘tandas’. La solución a este problema pasa por la formación. “Recomendaría a los países enfocar sus programas de educación financiera en el desarrollo de capacidades financieras”, explica Diana Mejía. “Una persona financieramente capaz es aquella que puede utilizar los productos y servicios financieros de una manera responsable y efectiva. En contraposición, la falta de capacidad financiera puede reducir el ahorro, la existencia de cuentas inactivas, exceso de endeudamiento, y otros problemas que tienen graves consecuencias para el bienestar de las personas”.

Las malas pasadas que el cerebro puede jugar a las personas también determinan el nivel de ahorro. “La gente tiende a valorar más el presente que el futuro; necesita recordatorios frecuentes para aplicar lo que ha aprendido y sigue rutinas habituales que dificultan que cambie positivamente su comportamiento”. ¿La solución? “Incorporar las buenas prácticas derivadas de los hallazgos de la economía conductual, con el fin de incidir en cambios de comportamiento de distintos grupos de poblaciones, en particular los más vulnerables, para que mejoren su toma de decisiones financieras”.

Las entidades financieras juegan un rol muy importante en el diseño de productos de ahorro innovadores que se adecúen a las necesidades de los diferentes segmentos poblacionales”

Para esta experta, mentalizar a las personas de la necesidad de contratar productos financieros para ahorrar, en vez de hacerlo en sus casas, es una tarea que implica a todos, incluidos los bancos: “Las entidades financieras juegan un rol muy importante en el diseño de productos de ahorro innovadores que se adecúen a las necesidades de los diferentes segmentos poblacionales”.

La mujer, encargada del manejo diario del dinero en el hogar, debería tener más protagonismo en el diseño de estos nuevos productos financieros: “En ellos se debería promover el acceso a cuentas de ahorro en bancos locales y conocidos sin cuotas de manejo y donde se ofrezcan programas de educación financiera para fortalecer sus capacidades de ahorro, planeación financiera, administración del dinero y control de deudas, entre otros”.

Para tener una buena educación financiera, es conveniente mantenerse informado. En el Centro para la Educación y Capacidades Financieras se encuentran disponibles todos los contenidos relevantes sobre educación financiera en el mundo.

Otras historias interesantes