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Tasas de interés 18 mar 2015

El beneficio del ahorro: ¿qué es la TAE, TIN y el interés del dinero?

Cuando queremos solicitar un préstamo o contratar un depósito u otro tipo de producto destinado al ahorro, nos encontramos con que las entidades financieras nos ofrecen sus productos mostrando los intereses a pagar o a recibir por ellos en diferentes magnitudes. Tal es la circunstancia, que podríamos llegar a dudar sobre cuál nos conviene más.

¿Cuál es preferible: un préstamo con un interés del 4% o del 3%? Y con respecto a un plazo fijo, ¿un depósito al 3% o al 4%? Parece una cuestión sencilla ya que, referente al préstamo, parece más ventajoso el de menor interés, y en relación al depósito, mejor el que mayor interés pague. Pero cuidado, si sigues este razonamiento puede que te lleves sorpresas dado que las entidades, para expresar sus intereses, incluyen dos índices: el Tipo de Interés Nominal y la Tasa Anual Equivalente o Efectiva.

¿Qué es el interés del dinero?

Cuando ahorras tu dinero en un banco o entidad financiera, éste va generando intereses, los mismos que se transforman automáticamente en capital. Si tienes dinero depositado en cuentas en las que no generan intereses, es momento de que lo transfieras a otra de mayor interés.

El interés es una variable muy importante para tomar decisiones financieras de inversión, especialmente cuando se necesita determinar el valor del dinero en el tiempo, que comprende el valor actual y el valor futuro de la inversión.

En el caso de préstamos o créditos, el interés del dinero se referirá al precio del dinero. Es decir, cuando poseemos una deuda con el banco porque éste nos presta cierta cantidad, por ejemplo, los intereses se refieren al “extra” que debemos pagar por el dinero que nos han prestado.

Tipo de Interés Nominal (TIN)

El TIN es el porcentaje que se pacta como concepto de pago por el dinero prestado o depositado en una imposición. Indica el tanto por ciento que se recibe por ceder el dinero. Este interés se cobrará en cada recibo y se sumará a la parte de capital que se amortiza en ese mismo recibo. El TIN puede ser diario, semanal, trimestral, semestral o anual. Aunque el más habitual sea el mensual. No tiene en cuenta ningún tipo de gasto asociado a la operación, por lo que no incluye los gastos y comisiones. Por ejemplo, un TIN del 4% semestral significa que si contratamos un depósito de 2.000euros, a los seis meses nos dará 80 euros.

¿Son iguales el TIN y la TAE? La TIN y la TAE sólo coincidirán cuando los intereses producidos se paguen sólo al vencimiento del producto. Si llegase a haber más de un pago, las cosas cambian y la TIN será siempre inferior a la TAE.

Tasa Anual Equivalente (TAE)

La TAE indica el coste efectivo de préstamos hipotecarios y al consumo o el rendimiento de productos de ahorro a lo largo de un año. Además incorpora el tipo de interés nominal, las comisiones y el plazo de la operación:

  • En préstamos, tanto de consumo como hipotecarios, la TAE incluye las comisiones de apertura y de cancelación o amortización anticipada. Las comisiones de apertura corresponde a todos aquellos gastos originados por la tramitación de un contrato crediticio. Respecto a las relacionadas con la cancelación anticipada son comisiones que, siempre y cuando aparezcan la posibilidad en el contrato, derivada de cancelar total o parcialmente la deuda cobrándote por ello una comisión.
  • En productos de ahorro (depósitos bancarios) la TAE recoge las liquidaciones de pago. Por ejemplo, si contratamos un depósito al 4% TAE e invertimos 15.000 euros, al cabo de un año, recuperaremos los 15.000 euros más 600 euros en concepto de intereses (15.000*0,04=15.600).

La TAE se utiliza especialmente para comparar diferentes ofertas de productos financieros, ya que, desde 1990, el Banco de España obliga a las entidades financieras publicar la TAE en sus ofertas. Además facilita su comparación al estar expresado para un período anual, a diferencia de la TIN, la cual puede estar referenciado a periodos diferentes. Resaltar, a la hora de comparar, que no tendrá sentido comparar la TAE de un préstamo a tipo fijo con la TAE de un préstamos a tipo variable, ya que no podremos conocer a ciencia cierta la evolución del tipo de interés variable a lo largo del tiempo.

No obstante, la TAE no es tan perfecta como puede parecer. Aunque se ajusta más a la realidad que otros indicadores (como el TIN), en algunos productos, como los préstamos hipotecarios, al ser muy complejos, hay gastos que no están recogidos en la TAE pero que se deben asumir. Ejemplo de ello son los gastos notariales, impuestos, gastos por transferencias de fondos, etc. Por tanto, hay que estar atentos a la letra pequeña.

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