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Asuntos sociales 05 feb 2017

El empleo juvenil, clave para mejorar la competitividad y luchar contra la exclusión

Apostar por la contratación juvenil para fortalecer la competitividad de las empresas y luchar contra la exclusión social de los jóvenes. Esa es la conclusión principal del informe El camino hacia el empleo juvenil. Qué puede hacer la empresa, elaborado por el Observatorio Empresarial contra la Pobreza con el apoyo de BBVA.

El informe —presentado durante la Conferencia Anual del Observatorio Empresarial contra la Pobreza— urge a las empresas a que apliquen programas que mejoren la empleabilidad de los jóvenes, tanto a través de sus estrategias de negocio como de su acción social. Esta exigencia —destaca el informe— es determinante para que las compañías puedan mejorar en competitividad a medio y largo plazo y, en paralelo, alcanzar en el menor tiempo posible los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, basados en el empleo digno.

“La revolución tecnológica exige a las empresas contar con personas especialmente preparadas y motivadas, que sean capaces de responder a los retos presentes y futuros. Por esta razón, la incorporación de jóvenes preparados ad hoc e implicados en el proyecto empresarial se convierte en una necesidad vital y estratégica”, explicó Sandalio Gómez, profesor de Dirección de Personas en las Organizaciones de IESE y uno de los responsables de la investigación.

“La empresa española tiene la oportunidad de apostar de forma estratégica por el empleo juvenil, tanto para mejorar su competitividad como para acabar con un problema social de primera magnitud [como es la exclusión laboral y social de los jóvenes]”, destacó María Jesús Pérez, subdirectora general de Fundación CODESPA y coautora del estudio.

En la inauguración de la Conferencia, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, recordó que “el 24% de las empresas tienen dificultades para encontrar trabajadores con determinada formación”. Y subrayó la necesidad de invertir en la formación constante del trabajador, tanto desde el Estado como desde la empresa, para que todas las personas puedan ser empleables en cualquier etapa de su vida laboral.

La ministra se comprometió a renovar —junto a las comunidades autónomas— la estrategia de empleo, con el objetivo prioritario de insertar a los jóvenes en el mercado laboral. “Este informe nos va a resultar clave para tomar decisiones”, aseguró.

Por su parte, Lidia del Pozo, directora de Programas de Inversión en la Comunidad de BBVA, presentó Escuela para el Emprendimiento, el programa que el banco lleva a cabo en Colombia. Esta iniciativa prepara a los estudiantes de bachillerato de escuelas públicas en el desarrollo de competencias financieras y emprendedoras para convertirse en futuros empresarios. Además, y en primera instancia, forma a los profesores de esas escuelas, que son los encargados de trasladar a los alumnos los conocimientos sobre cómo crear y sostener una empresa en el tiempo. Gracias a este programa, BBVA ha llegado a más de 85.000 estudiantes y 1.200 docentes. Y ha trabajado con más de 250 instituciones.

Combatir el riesgo de exclusión

El informe El camino hacia el empleo juvenil denuncia la dureza con que la crisis ha tratado a los jóvenes, especialmente en materia laboral. En España, cuatro de cada diez personas entre 20 y 24 años que quieren trabajar no pueden hacerlo por falta de oportunidades. Y más de 400.000 jóvenes entre 16 y 29 años están en total inactividad: ni estudian, ni trabajan, ni buscan empleo de manera activa. La otra consecuencia de esta realidad es la vulnerabilidad. Y es que el 58% de los jóvenes desempleados en España está en riesgo de exclusión social.

La revolución tecnológica exige a las empresas contar con personas especialmente preparadas y motivadas, que sean capaces de responder a los retos presentes y futuros

Para combatir esta amenaza, el informe propone una serie de medidas que los distintos agentes coordinados —empresas, organizaciones sociales y administración— deben aplicar. Las principales son:

  • Prevención del abandono escolar temprano, que suele estar vinculado al desconocimiento que tienen los jóvenes sobre las consecuencias, a medio y largo plazo, de abandonar los estudios.
  • Reincorporación al sistema educativo. Propone crear entornos formativos distintos a los actuales: más flexibles, más cortos, más orientados y cercanos al futuro desempeño profesional. También recomienda a las empresas con trabajadores sin formación reglada que les ayuden a completarla a través de políticas de formación.
  • Transición de la formación al empleo. Recomienda, asimismo, la puesta en marcha de programas de asesoramiento, becas, contratos de prácticas o fomento del emprendimiento juvenil, entre otras medidas. Así como establecer acuerdos con centros educativos, crear titulaciones o programas de formación propios que sirvan para cubrir las necesidades concretas de cada empresa.
  • Empleabilidad de jóvenes en especial riesgo de exclusión social. Favoreciendo la iniciativa conjunta entre las empresas y las ONG.

El Observatorio Empresarial contra la Pobreza es una plataforma formada por empresas y entidades de primer nivel que ponen sus capacidades al servicio de la erradicación de la pobreza en el mundo. Está gestionado por la Fundación CODESPA y cuenta con el apoyo de Telefónica, CaixaBank, Endesa, BBVA y Sener. Y la colaboración de The Boston Consulting Group e IESE Business School.

 

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