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Ahorro 28 jun 2019

Cómo ahorrar en tus facturas y llegar a fin de mes

El político e inventor estadounidense Thomas Jefferson ha pasado a la historia por diversos motivos, entre ellos, el de utilizar el sentido común a la hora de tomar decisiones. Quizá por eso es suya una cita tan sencilla como útil: “Siempre es conveniente cuidar de los pequeños gastos, ya que un pequeño agujero puede hundir un barco”.

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Según el Instituto Nacional de Estadística, uno de cada diez hogares en España tiene ‘mucha dificultad’ para llegar a final de mes, mientras que alrededor de la tercera parte no cuenta con un colchón financiero con el que poder hacer frente a los gastos imprevistos.

Por ello, es un tema muy relevante el instrumentar recomendaciones a través de las que poder ahorrar la mayor liquidez posible, de modo que se puedan destinar recursos a otros gastos familiares o, incluso, por qué no, al ahorro a largo plazo. Antes de continuar, conviene recordar que existen trucos que si somos constantes nos permitirán rebajar nuestros gastos, como, por ejemplo, desenchufar los electrodomésticos que no utilicemos, hacer siempre una lista de la compra para no caer en tentaciones cuando vamos al supermercado, invertir en bombillas de bajo consumo o vigilar el uso que hacemos del agua, procurando reutilizar toda la que podamos.

Además de estas medidas, a continuación ofrecemos algunas claves para lograrlo, recomendando en todas ellas la prudencia y el análisis de cada situación particular para tomar la decisión más conveniente a nuestros intereses:

  • Elegir a los proveedores más económicos. En el hogar pagamos periódicamente un montón de facturas, como la del teléfono, la de luz o la del gas, pero muy pocas veces invertimos algo de tiempo en comparar a las compañías que tenemos contratadas con sus competidores. En internet existen numerosas páginas web que permiten simular los recibos de casa, analizando qué empresas son las que prestan una mejor relación calidad/precio, y, en casos como la electricidad, por ejemplo, evaluando qué franjas horarias nos compensa tener suscritas para economizar al máximo.
  • Revisar nuestras pólizas y seguros. Aunque parezca increíble, uno de cada cinco españoles jamás ha cambiado de seguro de automóvil o de hogar. El motivo es el desconocimiento sobre otras ofertas que les convengan mejor por cuestiones de precio o de servicio. Ocurre exactamente lo mismo en los seguros de vida o en las pólizas de salud, pero, en todos estos casos, es posible consultar los contratos que tenemos firmados, analizar las tarifas que marca la competencia y poder cambiarnos de compañía si así lo consideramos pertinente. A final de año el ahorro puede resultar espectacular.
  • No te dejes tentar por las ofertas promocionales. Resulta habitual, sobre todo en los packs de telefonía móvil, ADSL y servicios de televisión, recibir descuentos muy significativos o regalos si decidimos cambiarnos de operador. Sin embargo, es frecuente que pasados unos meses, las condiciones que tenemos suscritas varíen y terminemos pagando más incluso que con nuestro anterior proveedor. En la actualidad, es posible acordar tarifas estables que no varíen con el tiempo si así lo deseamos, limitando nuestro acceso a megas de descarga, a minutos de llamada o a canales de televisión. De este modo, podremos planificar lo que vamos a pagar mensualmente por estos servicios.
  • Rebajas en tus facturas de gas y agua. Existen diversas compañías que suministran gas en España a los hogares, por lo que conviene que, al menos dos veces al año, comparemos lo que estamos pagando respecto a lo que oferta la competencia. También es oportuno en este sentido utilizar un termostato para regular la calefacción y que siempre estemos a la misma temperatura o invertir en un correcto aislamiento, que favorecen una reducción significativa en el consumo. En el caso del agua, optar por la ducha antes que por el baño o usar solo la lavadora y el lavavajillas cuando estén llenos contribuye a hacer una menor utilización que se nota en el largo plazo.
  • Nuestro vehículo también aporta. Rellenar el depósito sólo en las gasolineras más baratas, realizar una conducción eficiente (sin abusar de las marchas cortas ni del aire acondicionado) o elegir ir a nuestro trabajo caminando o en transporte público son medidas sencillas que nos ayudarán a gastar menos.

La estrategia de la planificación

Además de estos consejos, es muy importante establecer rutinas que nos permitan evaluar con periodicidad nuestro nivel de gastos y de ahorro, y compararlo en el tiempo, de modo que se puedan ir obteniendo resultados positivos. En este sentido, diversos expertos recomiendan destinar al menos un día al año a que toda la familia analice las facturas que se pagan y se debata entre todos acerca de posibles medidas para reducir sus importes. Gracias a esta práctica se puede, por ejemplo, acabar con gastos recurrentes que son superfluos y pueden eliminarse.

Por supuesto, antes de poner en marcha esta actividad hay que elaborar un listado de todos los gastos que tenemos, siendo sinceros y realistas, así como de todas las vías de ingresos que se tienen en el hogar. Una vez hecho esto, se establecen algunos compromisos a cumplir y que necesitarán de la contribución de todos para que puedan lograr, como, por ejemplo, reducir en un porcentaje determinado el gasto total, que cada miembro sea capaz de eliminar, al menos, uno de sus gastos o analizar de qué manera pueden compartirse algunos de ellos, por ejemplo, estableciendo tarifas duales para el uso del teléfono móvil.

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