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Internet 05 sep 2018

Facebook, sin miedo al método de 'prueba y error'

La compañía creada por Mark Zuckerberg no tiene reparos en cerrar las aplicaciones y empresas que compra o desarrolla y luego no le convencen. La desaparición de Moves, Hello y tbh son solo los últimos ejemplos.

“Tenemos que priorizar nuestro trabajo para no dispersarnos demasiado. Y sólo mediante la prueba y el error crearemos grandes experiencias sociales para la gente”. Hasta las empresas más grandes y poderosas tienen que admitir de vez en cuando que se han equivocado y están dispersando recursos. Eso fue precisamente lo que hizo Facebook cuando, en una nota interna, anunció a comienzos de julio el cierre de tres de sus aplicaciones: Moves, Hello y tbh.

No era la primera vez. Hace tiempo fue M, un asistente personal, Lifestage, prácticamente una copia de Snapchat, y la aplicación Groups.

La trayectoria de la empresa creada por Mark Zuckerberg demuestra que no tiene mucho reparo en abandonar las proyectos que desarrolla o compra y que no terminan de convencerle, a pesar del malestar que provoca entre sus usuarios. No son pocos; según la consultora especializada en ‘apps’ Sensor Tower, Hello no había alcanzado el millón de descargas, pero tbh tenía casi 6,5 millones y Moves 13 millones. Dada su fortaleza –Facebook alcanza actualmente 2.200 millones de usuarios activos, el 28% de la población mundial– lo que para la empresa es demasiado pequeño para otras sería un gran éxito.

Más allá de los datos, estas decisiones de Facebook ofrecen buenas pistas sobre su estrategia: qué buscaba cuando apostó por estos proyectos y por qué ahora no le sirven.

Moves, una herramienta para monitorizar y compartir la práctica de deporte, fue adquirida por Facebook en 2014, en pleno despegue de las aplicaciones para el ejercicio físico, si bien se daba por hecho que a la compañía también le interesaban todos los datos de geolocalización a los que iba a tener acceso.

La apuesta de Hello era más específica. Lanzada en 2015, sólo operaba con el sistema operativo Android y en tres mercados: Estados Unidos, Nigeria y Brasil. Era una especie de marcador inteligente de teléfono, que suministraba información de las llamadas entrantes enlazando datos con Facebook. Por aquel entonces –tres años son un mundo en las redes sociales– se hablaba de los grandes planes de Facebook en telecomunicaciones, que podrían incluir incluso el lanzamiento de su propio teléfono, como hizo Google con su dispositivo Pixel.

Respecto a tbh, su función estratégica estaba clara: Facebook tiene un problema de falta de atractivo entre los adolescentes, que prefieren pasar el rato en Snapchat o YouTube. Así que se fijó en tbh, que se dirigía directamente a ellos. Toma su nombre de la expresión ‘to be honest’, ‘sinceramente’, pero ese acrónimo ha generado un nuevo significado en las redes sociales, y funciona como una especie de piropo.

Facebook compró tbh en octubre de 2017, y en aquel momento parecía una buena idea. Sin embargo, menos de un año después ha decidido que no le merece la pena.

La nueva estrategia de Facebook

Así que Facebook parece creer que invertir recursos en llamadas de voz, aplicaciones para monitorizar y compartir el ejercicio físico y los siempre imprevisibles adolescentes puede desenfocar sus esfuerzos. ¿Cuál es entonces su estrategia?

Como apunta Business Insider, los cuatro grandes ‘ejércitos sociales’ de la compañía –la propia Facebook, Instagram, y los servicios de mensajería Messenger y Whatsapp– parecen apostar ahora por convertirse en plataformas B2C (de empresa a consumidor), para que todas las interacciones de sus usuarios con las marcas –y sus posibles compras– se hagan sin salir de la red social.

Las propias empresas también buscan fortalecer su presencia e interacciones en las redes sociales y aplicaciones de mensajería, para así acceder a los consumidores donde más tiempo pasan. Según este estudio de Conversocial, el 54% de los consumidores ya prefiere acceder a los servicios de atención al cliente por las redes sociales, frente a las vías tradicionales.

Parece una estrategia muy lógica, pero los precedentes indican que, llegado el caso, Facebook no tendría ningún problema en retocarla o cambiarla. Uno de los primeros lemas de la compañía fue ‘Muévete rápido y rompe cosas’; y parece que Facebook no quiere perder esa agilidad de sus orígenes.

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