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Empleo 12 dic 2017

Los fenómenos sociales que están cambiando nuestra forma de trabajar

El mundo cambia y con él lo hace también el mercado laboral. Las nuevas tecnologías, las exigencias de conciliación familiar o los cambios estructurales que experimenta afectan no solo al estado de bienestar y al crecimiento, sino también al empleo. En su último estudio, el Instituto BBVA de Pensiones analiza los fenómenos sociales que están provocando un cambio en la manera de ver el trabajo.

Toda economía depende del funcionamiento del mercado laboral. Y el estado de bienestar, el crecimiento del país o incluso el mantenimiento del sistema de pensiones fallan si no existe una economía robusta que genere puestos de trabajo. Al fin y al cabo, cuanto mayor sea la tasa de empleo y el nivel salarial de una economía, mayores serán los ingresos destinados a la protección social. Por ello, si se quiere mantener una economía sana y solvente, resulta imprescindible contemplar los diferentes fenómenos sociales que se están produciendo y que están cambiando la manera de trabajar y de entender el trabajo.

  1. En los últimos años se ha producido el cambio de una economía agraria e industrial a una economía de servicios que, posteriormente, ha pasado a ser del comportamiento, la información y la tecnología.
  2. Se ha producido también un cambio en las relaciones empresa-trabajador, que han pasado a ser más breves y fugaces. ¿Los motivos? El incremento de la movilidad; las fusiones, escisiones o adquisiciones de las empresas; los procesos regulatorios; y las nuevas estrategias empresariales como la externalización de servicios o la descentralización productiva.
  3. En esta línea, la globalización del mercado laboral está produciendo un movimiento continuo de mano de obra y empresas. Y esto, como parece lógico, supone un reto para el estado de bienestar.
  4. Por otro lado, cada vez se exige más la conciliación entre vida personal y vida profesional, de manera que se han ido desarrollando nuevos modelos como el teletrabajo, el horario flexible o el trabajo a tiempo parcial.
  5. También la incorporación de la mujer al mundo laboral supone un gran cambio. No solo ha aumentado el número de trabajadores que deben repartirse los puestos de trabajo, sino que además se han creado nuevas necesidades familiares que antes eran atendidas por la mujer, que era la que se hacía cargo del hogar.
  6. En los últimos años se ha producido una reducción salarial generalizada que hace que los empleados que no obtienen rentas adecuadas necesiten una protección específica.
  7. Por último, cabe destacar la influencia de las nuevas tecnologías, incluyendo la informatización y la robotización, que están provocando diferentes cambios en el trabajo como, por ejemplo, en el proceso de producción.

En definitiva, algunos fenómenos sociales como la implantación de las nuevas tecnologías, la conciliación familiar o la globalización están cambiando el modo de trabajar y de entender el empleo. Y esto supone un reto para empresas y trabajadores, que deben buscar la manera de adaptar la vida profesional a las nuevas condiciones sociales y globales.

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