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Innovación 23 jul 2013

Cómo fomentan los mercados de tecnologías la innovación abierta

Las fuentes de innovación abierta son diversas y, entre ellas, una muy conocida es la de los desbordamientos de conocimiento, que consiste en el aprovechamiento por las empresas de conocimiento o información de terceros.

Últimamente se ha producido un auge del fenómeno denominado código abierto, mediante el cual el conocimiento y la información son distribuidos libremente por sus creadores, en un contexto en el que la producción y la distribución de conocimientos se rigen por normas bien establecidas.

La ciencia abierta y, en particular, la proximidad de las empresas a la universidad u otras instituciones científicas, se ha considerado en sí misma una fuente de desbordamientos de conocimientos, una de las fuentes de la llamada innovación abierta.

Si bien los desbordamientos de conocimiento y el código abierto (o ciencia abierta) tienen una indudable importancia como fuentes de innovación abierta, este artículo se centra en la adquisición o distribución de conocimiento que depende de un mecanismo económico estándar, esto es, el de las fuerzas del mercado.

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La ciencia abierta se ha considerado en sí misma una fuente de desbordamientos de conocimiento.

Los recursos

Según la teoría de recursos de la empresa, para que sean una fuente de rendimiento continuo superior, los recursos deben cumplir tres criterios: deben ser valiosos, escasos e imperfectamente móviles o transferibles. En otras palabras, una ventaja competitiva debe sustentarse en recursos de los que no existen o no pueden existir mercados estables o cuyos costes de transacción son elevados. De este modo, la empresa crea una ventaja competitiva sostenible gracias al acceso a activos a los que sus competidores no pueden acceder.

La consecuencia inmediata de la inexistencia de un mercado tecnológico, o de la existencia de uno muy imperfecto, es que el innovador debe encontrar las fuentes de la tecnología principalmente en el interior de la propia empresa. Es decir, para poder obtener el beneficio de la tecnología (o, más bien, de sus servicios) debe estar incorporada a bienes y servicios para su comercialización. Estos bienes y servicios deben tener costes inferiores, o venderse a precios superiores, para que generen rentas superiores a la tasa competitiva de rentabilidad, es decir, se obtengan cuasi rentas.

Continuando con el razonamiento: las empresas de mayor tamaño o las empresas con un mayor acceso a activos complementarios estarán más dispuestas a invertir de entrada en la tecnología. Es más, las empresas que inviertan en tecnología harán bien en invertir también en los activos complementarios que no puedan ser adquiridos fácil y eficientemente en el mercado.

Por último, la existencia de un mercado proporciona al innovador —la empresa que ha desarrollado nueva tecnología— más opciones. En lugar de incorporar una tecnología recién desarrollada en bienes y servicios, la empresa puede optar por vender o ceder mediante licencia su tecnología a otros, o puede decidir comprarla a proveedores externos en lugar de desarrollarla por sí misma. No significa esto que las empresas solo vayan a adquirir tecnologías a fuentes externas.

Un límite importante al crecimiento de los mercados de tecnologías son las considerables incertidumbres que suscita el objeto de intercambio fundamental: el conocimiento o la tecnología. Esta situación se da especialmente cuando la tecnología no está codificada, sino integrada en personas o máquinas, y se basa sobre todo en la experiencia más que en principios generales, como es el caso, por ejemplo, de las mejoras en un proceso de producción o en un servicio, que pueden ser difíciles de definir y codificar con precisión. En esos casos, el objeto de la transacción no estará, de entrada, bien delimitado y esta ambigüedad hará más difícil la comercialización del proceso mejorado.

Implicaciones de la innovación abierta

Son muchas las implicaciones de los procesos de innovación abierta fomentada por el mercado. Los beneficios de las transacciones de tecnología tienen su origen en tres fuentes distintas. La primera y principal son las ventajas relacionadas con el ahorro de costes que supone no tener que reinventar la rueda. La segunda es la ventaja comparativa y la tercera fuente de beneficios es más evidente. Una empresa puede, por ejemplo, desarrollar una tecnología que no desea utilizar pero que es aplicable en algún otro lugar y cuya cesión en licencia (o su venta) puede producirle beneficios.

La innovación abierta permite que la tecnología esté disponible de una manera más amplia y llegue a un mayor número de empresas. Un mercado tecnológico es un mecanismo eficaz para este proceso. Reduce las barreras de entrada al mercado e incrementa la competencia en los mercados de productos.

Si las empresas hubieran de producir la tecnología que utilizan, cualquier capacidad o especialización en la fase final de la cadena de producción podría verse desbordada por la debilidad de la empresa en el desarrollo de tecnología. Al contrario, con los mercados de tecnologías estas empresas pueden utilizar tecnologías desarrolladas más eficientemente por otras y, así, centrarse en las que son sus ventajas comparativas en los mercados de productos.

Se eleva con ello el grado de competencia, ya que estas empresas serán competidores más eficientes que si desarrollaran la tecnología internamente. En algunos casos, se fomenta la entrada de empresas que no podrían haber accedido al mercado de productos si hubieran tenido que desarrollar por sí mismas la tecnología.

Además,Los mercados de tecnologías incrementan las opciones estratégicas de las empresas. Sin ellos, las empresas solo pueden crear sus tecnologías, y utilizarlas, internamente. Hoy pueden comprar o pueden crear tecnología y en el lado de la oferta pueden beneficiarse de sus tecnologías utilizándolas o vendiéndolas.

En definitiva, cuando los mercados de tecnologías funcionan bien, y dejan vía libre a la innovación abierta, aumentan el acceso al mercado y la competencia dado que la tecnología deja de ser el secreto mejor guardado de alguna empresa puntera o laboratorio de I+D.

Una consecuencia importante es que la tecnología se hace menos estratégica como fuente de ventaja competitiva para las empresas. Las empresas deben entonces centrarse en otros activos estratégicos, menos abiertos y más exclusivos de cada una. Entre otros, uno de estos activos es la capacidad de la empresa para conseguir clientes y mercados finales mediante inversiones en activos de la fase final de la cadena de producción, lo que también apunta a la razón de que muchas empresas especializadas en tecnología obtengan pocos o ningún beneficio (por ejemplo, las empresas de biotecnología; Pisano, 2006), y una buena parte de los beneficios en la estructura vertical de una industria se genera en la fase final de la cadena.

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