Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Big Data 11 may 2018

La fórmula para triunfar en Eurovisión, según la ciencia de datos

Suave, poco acústica, algo ruidosa pero que no sea demasiado alegre ni muy bailable. Estas son las características que tendrá la canción ganadora de Eurovisión si la edición de este año sigue el patrón marcado por las melodías ganadoras desde el año 2000, según revela un nuevo estudio de BBVA Data & Analytics.

¿Puede la ciencia de datos ayudar a desvelar quién será el ganador del Festival de Eurovisión? Esta es la pregunta que se planteó el equipo de BBVA Data & Analytics, el centro de excelencia analítica de BBVA, cuya pasión por los datos se mezcla con una irrefrenable curiosidad por explorar hasta dónde pueden los algoritmos ayudar a entender la realidad.

“Queremos saber cómo los datos pueden ayudar a entender tendencias, eventos o las preferencias de los usuarios”, explican en su estudio de investigación en el que han analizado las características que comparten las canciones ganadores del certamen desde el año 2000.

BBVA se ha apoyado en Spotify, que utiliza el ‘machine learning‘ para analizar decenas métricas de cada canción y sobre las cuales se basa su sistema de recomendación. BBVA Data & Analytics se ha centrado en nueve de estas variables (sonoridad, bailabilidad, valencia, tempo, energía, en vivo, tono, acústica y discurso) y han etiquetado las canciones que han logrado clasificarse entre los cinco primeros puestos.

Los datos no dicen quién ganará pero sí que ayudan a describir los ingredientes que han marcado la receta del éxito en la historia más reciente de Eurovisión.

Una canción típica de Eurovisión es suave, relativamente acústica y cada año va tomando un carácter menos positivo si se compara con los éxitos veraniegos de países como España.

Las canciones ganadoras tienden, además, a tener una sonoridad más alta que el promedio (con la destacable excepción del ganador del año pasado Salvador Sobral que fue especialmente suave, lenta y melancólica). Otra de las características de las canciones ganadoras de Eurovisión es que no tienen por qué ser un éxito en las pistas de baile.

El baile es para el verano

Esta última observación se deduce porque el estudio de BBVA Data & Analytics ha creado unos modelos para calcular la propensión de una canción para llegar a ser un éxito eurovisivo y para llegar a convertirse en un gran “hit” del verano en España. La conclusión es clara: una canción no puede ser un éxito del verano sin ser alegre, tener un tempo cada vez más alto e invitar a reventar las pistas de las discotecas. Pero no encajar en este patrón no es ningún impedimento para llegar estar entre los primeros clasificados en Eurovisión.

eurovision-grafico-bbva-data

El análisis muestra que la canción de Noruega es la más 'eurovisiva', la de Suecia, la más popular en Spotify, y la candidata de Chipre, la más veraniega.

Según el análisis de audio, la audiencia de Eurovisión parece mucho más influenciada por si la letra es romántica y si la entiende (quizás esto explique que cada vez se presenten más canciones escritas en inglés) y la nacionalidad y excentricidad del cantante (bueno, aunque eso no funcionó con Chiquilicuatre)

Cada vez más tristes

Una de las tendencias más claras que se identifican en el estudio es que las canciones en Eurovision son cada vez más pesimistas o tristes. El factor llamado Valence, el que indica si un tema es más positivo o menos, se inclina hacia el lado pesimista con el paso de los años. De hecho, las canciones más tristes han ido quedando cada vez mejor posicionadas en el Festival desde el año 2008, coincidiendo con el inicio de la crisis económica.

portada-eurovision-datos-bbva

El gráfico muestra dónde se sitúan las canciones de los distintos países entre 2000 y 2018 en función de dos valores: cómo de acústicas son y si son más o menos optimistas.

España, entre la apuesta de ganadores

Pero basta de generalidades. BBVA Data & Analytics se atreve incluso a hacer sus propias proyecciones, siempre dejando claro que hay muchos factores intangibles que pueden marcar los resultados de las votaciones más allá de los datos. Estos factores van desde la amistad entre países participantes, campañas mediáticas o modas.

Esta es su apuesta basada en los datos históricos:

  • Los favoritos de este año “Toy” de Israel y “Fuego” de Chipre pueden ser las grandes decepciones ya que no siguen las tendencias de las típicas melodías eurovisivas. Sin embargo, tienen muchos factores para convertirse en los grandes éxitos del verano.
  • Noruega con su canción “That’s How you Write a Song” puede ser la sorpresa de la noche del sábado pues cumple con muchas de las características que conquistan votos entre la audiencia tradicional de Eurovisión.
  • Pero la batalla final se va a librar entre Hungría, Irlanda, España, Austria, Estonia y Lituania, quienes, según el análisis, competirán por los primeros puestos.

La apuesta de los datos está echada. Ahora solo queda ver si el público de Eurovisión 2018 sigue los patrones que ha marcado la historia reciente del certamen.

Otras historias interesantes