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Análisis económico 23 oct 2015

Fraude fiscal, evasión de capitales y blanqueo no son sinónimos

¿Son lo mismo fraude fiscal y el blanqueo de capitales?, ¿y el blanqueo y la evasión de capitales?, ¿es lo mismo la elusión y la evasión? Si tenemos claras cuáles son las diferencias, nos daremos cuenta de que se corresponden con realidades muy distintas, aunque en ocasiones pueden interconectarse.

El fraude fiscal y las economías de opción

Quizás de las figuras que vamos a tratar el fraude fiscal es, en principio, aquella que nos resulta más familiar. En esencia se trata de incumplir con nuestras obligaciones tributarias. El si es intencionado o no, el si es un mero incumplimiento o se realiza a través de una determinada para encubrirlo nos llevaría a a discutir si el fraude es un supuesto de evasión, o es exactamente lo mismo.

Pero vayamos a lo práctico, el artículo 305 del Código Penal califica como delito de fraude fiscal, la acción u omisión de eludir el pago de tributos, cantidades retenidas o que se hubiesen debido retener o disfrutar indebidamente de beneficios fiscales, siempre y cuando se superen los 120.000 euros.

Es decir, si hablamos de una cantidad inferior a los 120.000 euros estaríamos hablando de una infracción administrativa, con su correspondiente multa e intereses de demora. Cuando se superan dichas cantidades entramos en el ámbito de lo penal, con sus correspondientes penas de privación de libertad.

Por cierto, al utilizar la expresión eludir, habrá quien entienda que se equipara al fraude o evasión fiscal, pero lo cierto es que muchos contemplan la elusión fiscal como una economía de opción, como el uso de todas las posibilidades que hay dentro de la Ley para pagar menos impuestos. Digamos, sin entrar en más profundidades que los Tribunales habrán de considerar si estamos ante una autentica economía de opción, ante un uso correcto de las distintas posibilidades fiscales (también conocido como ingeniería fiscal) o ante un caso de fraude de ley, un aprovechamiento ilícito del marco legal.

La fuga o evasión de capitales

No existe en España el delito de evasión de capitales. En España rige desde hace tiempo, como en la mayoría de los países avanzados y especialmente de la UE, la libre circulación de capitales. Dicho de otro modo, cualquier persona en España puede transferir sus fondos financieros, sus recursos, a cualquier país del mundo, y no necesita autorización alguna para ello. No hay ninguna infracción penal ni administrativa en ello.

Cosa distinta es que debamos comunicar, a partir de determinados importes, dichos movimientos, y que de no hacerlo, nos puede caer una sanción administrativa o, si lo llevamos en efectivo nos lo confisquen hasta que se aclare su origen. Pero estamos hablando de comunicación, previa si voy a salir con el dinero de España en billetes, o simultánea, si estoy haciendo una transferencia o girando un cheque al exterior. Y todo ello sin perjuicio de las nuevas obligaciones de información respecto a cuentas abiertas en el exterior.

El delito de evasión de capitales es un delito de los llamados monetarios, no de los fiscales, y es propio de países con economías cerradas. Hablamos de Estados que no permiten la libre circulación de capitales y pretenden controlar, por ejemplo, su tipo de cambio, y para ello se nutren de este armamento legal.

El bien que se protege por tanto es la política monetaria del Gobierno, y repetimos que en España, al existir libre circulación de capitales no existe el delito de evasión de capitales. Por lo demás, carecería de sentido su instauración, ya que el Gobierno de España no tiene una moneda propia e independiente a la del resto de países de la eurozona.

El blanqueo de capitales

El blanqueo de capitales consiste en toda actividad que busca “legalizar” recursos financieros obtenidos de una actividad delictiva (narcotráfico, terrorismo, crimen organizado). Se trataría, en definitiva, de integrar en el sistema financiero dinero “sucio” disimulando su origen, haciendo que parezca que proviene de una actividad lícita.

Para más información al respecto se pueden leer los artículos 298 y siguientes del Código Penal y toda la normativa que recoge el órgano que supervisa la lucha contra el blanqueo en España, el SEPBLAC.

El delito de blanqueo de capitales busca impedir que los delincuentes puedan aprovecharse de los bienes obtenidos con sus prácticas. Indirectamente también se trata de evitar otras consecuencias (competencia desleal, por ejemplo), pero lo primordial es que es un delito conexo, accesorio, que ayuda a luchar contra el delito principal.

Conclusiones

Lo primero que hay que tener claro es que no existe en España el delito de evasión de capitales. Sí existe el delito fiscal, que supone que un fraude o evasión fiscal ha entrado en los terrenos del Derecho Penal. Y por supuesto también existe el delito de blanqueo de capitales, aquel que busca convertir dinero de origen ilegal en dinero legal. Así que podemos extraer las siguientes lecciones:

  • No criminalicemos el libre movimiento de capitales.
  • Distingamos entre el incumplimiento de las normas fiscales y la limpieza de dinero delictivo. A veces pueden ir de la mano, pero no es lo habitual.

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