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Emprendimiento 01 feb 2016

Galván: “El tsunami digital viene a México para cambiar el país"

Arturo Galván fundó hace 13 años Naranya, una compañía dedicada a los negocios del internet móvil. Ahora, cobija en sus instalaciones de Monterrey a jóvenes con ideas para emprender e innovar en el mundo digital. “Cada vez más el emprendimiento es un trabajo de colaboración con otras empresas y personas”. Él es uno de los 33 innovadores mexicanos entrevistados para el ebook ‘Hablan los protagonistas’.

Descríbenos tu empresa, ¿qué servicios presta?

Naranya es una empresa mexicana fundada en 2002; tenemos 13 años de vida. En la actualidad operamos en 17 países de Latinoamérica y oficinas en Estados Unidos y China. Nos enfocamos en desarrollar, somos una compañía de Internet móvil centrada en la difusión de contenidos móviles, desde aplicaciones, juegos, videos, música, etc. Para eso disponemos de una tienda de aplicaciones, una app store, pero también una plataforma de pagos, que habilita a las personas que tienen una cuenta con un operador móvil para pagar con el saldo del teléfono por los contenidos que consumen.

¿En qué momento empezaste a colaborar en el ecosistema emprendedor/innovador del país?

Tenemos una unidad adicional dentro del grupo llamada Naranya Labs. Es una unidad fundada hace tres años y trabaja con emprendedores enfocados al mundo móvil, que es donde aportamos valor y los ayudamos a afinar su proyecto. Son emprendedores de etapa temprana y se pasan con nosotros cuatro meses, en nuestras instalaciones en Monterrey. Les ayudamos en el plan de negocios, tecnología, invertimos en ellos, los presentamos a nuestra red de relaciones que pueden serles útiles. A los cuatro meses, los graduamos -por llamarlo de alguna manera- del proceso y continúan de forma independiente. A cambio de lo que les ofrecemos, nos quedamos con un porcentaje de la compañía a su salida de Labs. Tenemos una generación cada año, en la que participan 10 empresas. Ya van dos graduadas y una tercera en proceso.

¿Cómo decidiste lanzarte al ruedo del emprendimiento en tecnología?

En los 90, me tocó fundar la primera empresa de Internet en México, llamada Infosel. Luego, en 1999, Infosel se fusionó con otras empresas de Internet de Latinoamérica y de Brasil para formar el Grupo Terra. Desde hace más de 30 años me he dedicado a emprender en tecnología.

¿Te consideras innovador? ¿Por qué?

Sí, porque para mí innovar es generar valor. La innovación que no genera valor no es tal. Normalmente lo que hacemos está diseñado para generar valor a alguien, a operadores telefónicos, a creadores de contenidos, que pueden ser aplicaciones, juegos, música, cualquier tipo de contenidos. Y al consumidor final. Nuestra filosofía como empresa es innovadora y lo somos porque generamos valor.

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¿Cuáles son los retos o barreras a las que se enfrentan los emprendedores en México actualmente?

Creo que son diversos y se han ido sorteando en los últimos años. Van desde armar un equipo. Un emprendedor solitario normalmente no acaba siendo exitoso. Y armar un equipo es una barrera importante, porque hay que reunir gente que esté comprometida con el mismo sueño, con las capacidades y la actitud adecuadas para enfrentarlo. Ese es el primer reto.

Un segundo reto es tener un buen proyecto. Hoy en día el mundo está lleno de oportunidades para innovar y emprender, pero hay que encontrar esas oportunidades, identificarlas y hacerlas importantes. El mundo necesita emprendimiento de alto impacto, no tanto el pequeño emprendimiento. Para ello, el proyecto tiene que ser innovador y disruptivo, y encontrarlo no es fácil.

También es un reto encontrar los fondos financieros para soportar ese proyecto. Tienes equipo, proyecto, luego necesitas los recursos para poderlo llevar a cabo en las diferentes etapas de desarrollo de una startup. Los recursos que se necesitan al principio son distintos a los que requieres cuando va escalando el negocio.

Un cuarto reto diría que es tener acceso a una red de relaciones, de mentores que te apoyen para desarrollar tu negocio. Cada vez más el emprendimiento es un trabajo de colaboración con otras empresas y personas. Eso requiere montar esa red y a veces no es fácil.

¿Cómo definirías el ADN del emprendedor / innovador mexicano?

Una de las principales características de un emprendedor es que debe ser apasionado con su sueño, que inspire no solo a su equipo, sino al mercado que lo va a recibir. También con un grado de tenacidad relevante, requiere esfuerzo, sacrificio y disciplina. Que tenga resiliencia. Habrá caídas y debe tener capacidad para levantarse. No es fácil; el fracaso es parte del juego. Requiere de gente que sepa que cuando fracasa se aprende y se crece.

¿Qué características definen el ecosistema emprendedor mexicano?

Creo que está en etapas tempranas de desarrollo, ya que es un ecosistema muy joven, en muchos sentidos infantil, pero está creciendo con mucho talento. Cada vez hay más participantes de diversos sectores como el Gobierno federal, las universidades, y más emprendedores e inversores. Es un estadio temprano pero se desarrolla de forma muy acelerada y ascendente.

¿En qué sentido es infantil?

Hay cosas que, como un niño, no acaba de entender bien. Creo que mucha gente está aprendiendo cosas muy básicas en todos los sectores. A veces sueñan con emprender pero no tienen claro qué significa. También hay inversores a los que no les gusta el riesgo.

Digo que es infantil en el sentido de mucho aprendizaje, no en un sentido negativo, sino que es una etapa temprana de aprendizaje en los diferentes elementos del entorno del ecosistema de emprendimiento.

Creo que en un ecosistema de emprendimiento los emprendedores son solo una parte del todo. Tiene que haber inversionistas, que son muy relevantes, junto con las universidades, el sector gubernamental y el privado. Cada uno de esos elementos está aprendiendo. Las empresas son quizás las últimas en sumarse al sector. Hace tres años lanzamos Naranya Labs, que es una iniciativa de empresa, y somos los últimos en entrar a apoyar el sector.

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¿Cuál es el papel de los organismos oficiales y no oficiales en el proceso de emprendimiento?

Una empresa o corporación tiene mucho que aportar a un emprendedor: experiencia, apoyo en relaciones, convertirse en su cliente. Las corporaciones pueden llegar a ser los primeros clientes de los emprendedores y probar sus servicios y productos.

El Gobierno también es un ente facilitador con la creación de fondos de inversión en el país (más de 20 en los últimos cuatro años).

Las universidades tienen que empezar a generar más talento enfocado en el emprendimiento, no solo gente de negocios, sino también muchos más ingenieros, que son los que crean la innovación y los productos. Hay que formar más ingenieros enfocados en crear valor.

Los inversionistas tienen que tomar mucho más riesgos, porque el emprendimiento tiene riesgo, pero cuando premia, premia mucho. Hay que cambiar la cultura del inversionista mexicano, que viene de invertir en cosas mucho más tangibles y de bajo riesgo, como bienes raíces, para que invierta en emprendimiento.

Cada uno tiene que aportar su grano de arena para que funcione. Y el emprendedor tiene que ejecutar los proyectos de negocios con excelencia. Hay que agregarle las incubadoras también, para crear un ecosistema mucho más complejo.

¿Cómo definirás las oportunidades financieras para el emprendimiento mexicano actualmente? ¿Por qué?

Creo que tiene que crearse un ecosistema. En sí misma la inversión en empresas es un ecosistema. No es lo mismo invertir en una empresa en nivel de idea que en una que está operando y creciendo. Se requieren diferentes perfiles de inversionistas. Los de etapa temprana tienen un perfil de riesgo, de monto a invertir. Pero en la cadena de inversión son al menos cinco etapas. En cada una el emprendedor va a requerir fondos de inversión. También está la figura del inversionista ángel, que son personas físicas que entran en etapas tempranas, invierten cantidades pequeñas, pero aportan mucho valor de experiencia, conocimiento y relaciones al emprendedor. En México hay muy poquita gente haciendo eso.

Falta que se arme toda la cadena de las cinco etapas de inversión y sus perfiles de inversionistas. Tenemos pocos inversionistas ángeles, pero tenemos fondos de inversión de etapas primarias; hay pocos de etapa intermedia y de etapa de empresa desarrollada. Faltan algunos eslabones en la cadena.

Para mí innovar es generar valor.”

¿Qué pasa con el eslabón de etapa intermedia?

En México hay dos fondos que invierten solamente en etapa intermedia, son inversiones en un rango de tres a ocho millones de dólares aproximadamente. Se le llama inversión de etapa intermedia. Debe haber muchos más. En mercados más desarrollados es un sector muy relevante. Sin embargo, en fondos de etapa temprana tenemos más de 20 y en etapas desarrolladas hay unos ocho o diez. Es en la intermedia donde más hace falta. De los cinco eslabones, hay tres bastante bien y dos en los que falta desarrollo.

¿Cuál es tu visión del futuro de la innovación en México?

Creo que se está acercando a una etapa interesante, en especial en el sector digital y de tecnología, porque Internet está pasando de llegar solo a la parte alta de la pirámide social a toda la población. Hacia 2020, casi todos los mexicanos estarán conectados. Vamos a pasar a ser 80 o 100 millones de personas conectadas.

El cambio es profundo, es disruptivo y habilita a usar la tecnología e Internet para solucionar problemas de la sociedad en salud, educación, inclusión financiera, acceso a la información. Muchos problemas van a ser resueltos gracias a la tecnología que va a llegar a las masas.

Por lo tanto, es tierra de emprendedores, de oportunidades para un ecosistema de emprendimiento importante. A esto que viene en los próximos cinco años lo he bautizado el “tsunami digital” que viene a México. Va a cambiar profundamente el país y, a su paso, va a haber muchas cosas que se destruirán, que dejaran de ser relevantes. Es para que el emprendimiento se monte en la tabla y surfee el tsunami digital.

¿Qué tendencias observas en tu sector?

Los teléfonos inteligentes de bajo costo serán la plataforma digital masiva que permitirá llevar servicios, aplicaciones y productos digitales a todos los mexicanos. Es un mercado enorme. Ya hay 50 millones de personas conectadas a Internet, y habrá 100 millones al final de la década. Creo que también Internet va a traer oportunidades de generar valor para los usuarios. Es un mundo lleno de información y datos, para mucho emprendimiento en big data. La generación y el procesamiento de datos para generar valor, sin duda, es una tendencia muy relevante también.

¿Qué consejos darías a alguien que quiere emprender en el sector de la tecnología móvil?

Creo que hay que entender el sector. Hay usuarios de tecnología que no entienden profundamente de eso. Si no la entienden, son novatos que no lo van a hacer bien. Es el momento para estudiar y entender o para juntarse con gente que tenga ese perfil y entenderlo. No entenderlo por encima, hay que viajar mucho para ver lo que está pasando en la tecnología.

Es un mundo altamente tecnificado, pero graduamos menos ingenieros y es preocupante. El joven mexicano le saca la vuelta a estudiar ingeniería. Creo que se están excluyendo de una de las principales oportunidades de innovación y emprendimiento de la historia del país.

El “tsunami digital” que pronostica Galván, un fenómeno que duplicará el número de personas conectadas a Internet en el país, convertirá México en tierra fértil para la innovación y el emprendimiento en la economía digital. Pero hay que saber distinguir esas oportunidades, apunta el CEO de Naranya. 

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