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Educación financiera Act. 10 nov 2016

Información asimétrica: cuando el comprador sabe más que el vendedor

Hemos hablado de los mercados de información asimétrica, aquellos en los que una de las partes tiene más información que la otra. Esto provoca que uno de los dos compradores tenga una situación privilegiada respecto al otro y se produzcan ineficiencias en el mercado.

Hemos hablado de cuando el vendedor tiene más información que el comprador, pero en ocasiones el comprador tiene más información que el vendedor. Esto no es necesariamente bueno para el comprador, dependiendo del producto y del mercado puede ser perjudicial para el comprador.

Hemos hablado de los mercados de información asimétrica, aquellos en los que una de las partes tiene más información que la otra. Esto provoca que uno de los dos compradores tenga una situación privilegiada respecto al otro y se produzcan ineficiencias en el mercado.

Hemos hablado de cuando el vendedor tiene más información que el comprador, pero en ocasiones el comprador tiene más información que el vendedor. Esto no es necesariamente bueno para el comprador, dependiendo del producto y del mercado puede ser perjudicial para el comprador.

Un gran ejemplo de los casos en los que el comprador tienen más información que el vendedor son los seguros de automóvil. Cuando pagamos un seguro para nuestro coche, nuestra aseguradora no sabe si vamos a respetar los límites de velocidad y conducir con precaución o si vamos a participar en carreras ilegales. Por ese motivo el nuevo conductor se encuentra con que el coste del seguro es muy alto.

Con el tiempo, al no presentar partes de siniestro, nuestra aseguradora “supone” que somos “buenos conductores”, porque no le estamos dando problemas. Entonces la aseguradora empieza a aplicarnos bonificaciones, en cierto modo se puede decir que “nos conoce” y “se fía” de nosotros. Desgraciadamente el dinero que hemos pagado no lo tendremos de vuelta.

En muchos contratos de seguro el comprador tiene más información que el vendedor, en un seguro de hogar con cobertura de incendios la aseguradora no tiene muy claro si somos unas personas precavidas con detectores de humo en cada habitación y un extintor o si fumamos en la cama (algo peligroso en lo que a incendios se refiere). En un seguro médico, somos nosotros los que sabemos si llevamos una dieta equilibrada y hacemos ejercicio o si simplemente no nos cuidamos.

Se han hecho intentos para quitar las ineficiencias, de forma que las empresas aseguradoras tengan más información sobre nosotros a la hora de contratar con nosotros. Por ejemplo instalando un aparato que utilizando los satélites GPS y la red de telefonía móvil indique a nuestra aseguradora cuanto lo usamos, a que velocidad vamos y esta actúe en consecuencia.

En lo seguros de salud se han planteado análisis de sangre e incluso de ADN y que dependiendo de nuestro riesgo de contraer algunas enfermedades la compañía nos ponga un precio u otro. Pero en la práctica este tipo de medidas provocan dudas sobre la privacidad, por lo que no están exentas de polémica.
Imagen | Flickr

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