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Innovación 31 dic 2020

Innovación en 2020: cambios, desafíos y aprendizajes de las 'fintech'

Subirse al teletrabajo de forma apresurada, adaptarse a los cambios de un mercado revolucionado por la pandemia y atender a clientes con nuevas y urgentes necesidades. Las ‘startups’ se han enfrentado a retos inéditos en 2020, pero su ADN digital les ha ayudado a tomar rápidas decisiones para encararlos.

Poco después de que comenzara el 2020, la pandemia trastocó los planes que muchos negocios habían trazado. Las ‘startups’ tuvieron que lidiar en su día a día con palabras como confinamiento, incertidumbre y recesión. Pero poner en práctica términos como agilidad, esfuerzo y resiliencia les ha servido para capear el temporal y continuar su rumbo.

Ocho ‘startups fintech’ destacadas del ecosistema de BBVA Open Innovation, entre ellas algunas participantes en los eventos ‘InnovaHome Festival’ y en el Programa de Aceleración, hacen balance del inesperado, pero a la vez instructivo, viaje de 2020.

Aper: nuevas geografías en remoto

La compañía tecnológica Aper ha realizado un piloto este año con BBVA Argentina para integrar su amplio ‘marketplace’ de productos en la plataforma Go del banco. Durante la crisis, ha sumado a esa tienda ‘online’ nuevos vendedores de productos de consumo masivo o destinados al teletrabajo con el fin de “acompañar las necesidades de las personas”, según explica Conrado Marturet, CEO de Aper.

El mayor reto para este directivo ha sido precisamente afrontar el crecimiento de su compañía desde casa: se han incorporado 60 nuevos profesionales de diferentes lugares y muchos de ellos no han llegado a conocerse en persona. “Crear el sentido de pertenencia y camaradería a través de los canales digitales de comunicación es un desafío”, afirma Marturet. Por eso, “crecer en varias geografías a través del trabajo remoto y entender qué prácticas se deben implementar para mantener la salud física y mental de todos los integrantes” ha sido su mayor aprendizaje.

Bdeo: oportunidades en la distancia

La tecnología de Bdeo, que ha realizado un piloto con BBVA México, ya estaba preparada para tiempos de confinamiento: utiliza videollamadas, inteligencia artificial o ‘blockchain’ para gestionar siniestros de seguros de forma remota, agilizando los procesos y evitando el fraude. Gracias a ello, aunque han sufrido la caída o paralización de grandes proyectos, también han abierto nuevas puertas. “Se puso en marcha un plan para ofrecer algunas de las tecnologías de Bdeo a aseguradoras y a compañías de peritos sin coste y sin compromiso para apoyarlas durante la pandemia”, explica Juan Luis Torres, Country Manager de Bdeo México. La mayoría de ellas ha continuado utilizando sus servicios.

La ‘startup’ también ha aprovechado los momentos de parón para adelantar desarrollos tecnológicos previstos en su hoja de ruta. “Nos hemos preparado para afrontar la nueva normalidad totalmente actualizados”, asegura Torres.

Billage: la superación en equipo

La ‘startup’ Billage ofrece un ‘software’ que integra funcionalidades de facturación, gestión de proyectos y CRM (Gestión de la Relación con el Cliente, por sus siglas en inglés) a las pequeñas empresas, muy golpeadas por la crisis del coronavirus. “Hemos lanzado un mensaje de concienciación porque nuestro servicio podía facilitar la gestión en estos momentos”, indica Antoni Guitart, CEO de Billage.

La adopción del teletrabajo y el esfuerzo “por no desfallecer, no decaer y conseguir darle la vuelta a la situación” han sido los principales desafíos para este emprendedor. “Revisamos los hitos para 2020 y tuvimos muy en cuenta la situación personal de cada miembro del equipo”, puntualiza Guitart. Pese a las dificultades, los cambios han tenido efectos positivos: “La capacidad de adaptación, la gestión de la incertidumbre y tener que reaccionar en cuestión de segundos a diario, nos han hecho salir aún más reforzados como equipo. Hemos aprendido a racionalizar más y seguir adelante”.

Fundeen: el recordatorio del planeta

“Rentabilidad sostenible, sostenibilidad rentable” es el lema de Fundeen, una plataforma de financiación colectiva para invertir en proyectos de energías renovables. La crisis del coronavirus también alteró esas iniciativas. “Algunas empresas que habían proyectado construir una instalación fotovoltaica para ahorrar energía y reducir su huella de carbono se vieron obligadas a replantear sus prioridades”, detalla Nacho Bautista, CEO de Fundeen. “Durante los primeros compases de la crisis, decidimos renunciar a nuestra comisión principal para ayudarlas”.

Bautista destaca que “responder con transparencia” ha ayudado a que su comunidad de inversores fuera “comprensiva en todo momento” con las dificultades e incluso creciera este año para contribuir a un mundo más sostenible. “La gran lección del 2020 ha sido más humana que corporativa. La pandemia nos ha recordado que somos frágiles y que los grandes desafíos de nuestra era, como el cambio climático, requieren respuestas colectivas y sociedades implicadas”, reivindica Bautista.

Lendmarket: reenfoque de necesidades

La ‘fintech’ Lendmarket también ofrece una plataforma de inversión, aunque su objetivo es diferente: permite el acceso a un mercado de deuda corporativa para adquirir activos reservados con anterioridad a los inversores institucionales. Su CEO, Alejandro Villalonga, señala que el hecho de ser un servicio digital se ha convertido en una ventaja competitiva para continuar su actividad: “Nuestros clientes han seguido operando de la misma forma e incluso hemos notado un incremento en el número de nuevos registros. En general, los inversores han tenido más tiempo libre y lo han aprovechado para descubrir nuevos productos de inversión como Lendmarket”.

Esos inversores se han mostrado “más prudentes a la hora de invertir”, por lo que la compañía ha centrado su estrategia en productos específicos que antes de la pandemia no consideraba esenciales, como activos a muy corto plazo. ¿Su principal lección en este año? “La palabra que mejor define nuestro aprendizaje ha sido resiliencia, fortalecer nuestra mentalidad para superar los retos que surgían en el día a día”, indica Villalonga.

Loonfy: más despacio para llegar más lejos

La ‘app’ Loonfy se centra en facilitar y automatizar las solicitudes de anticipo de nómina de los empleados, algo que contribuye a aumentar su satisfacción. Enrique de Nova, el CEO de esta ‘startup’, afirma que la crisis ha planteado varios retos a esa misión. Por un lado, el cambio del entorno económico ha obligado a “marcar un escenario realista que contemplase un enfriamiento de la actividad”. Por otro, los responsables de Recursos Humanos, claves en su negocio, han soportado “una carga de trabajo y presión muy altas, por lo que ha bajado su contactabilidad”.

A esos factores se ha sumado la incertidumbre, que “ha enmascarado los resultados”. Para sobrellevar todos esos cambios, en Loonfy han adaptado su hoja de ruta, han establecido nuevas prioridades y, sobre todo, han sido perseverantes. “Hemos reducido la velocidad, pero vamos más seguros”, resume De Nova.

Suscrip: ahorrar incluso en crisis

Automatizar el proceso de compartir gastos, desde los recibos de luz a las suscripciones de plataformas como Netflix, es la misión de la ‘app’ Suscrip. Su fundador, Gabriel Ayala, explica que por el momento están centrados en aumentar sus usuarios y no en la monetización, ya que se encuentran en fase embrionaria. Sin embargo, considera que su modelo de negocio no se vería afectado por la pandemia, ya que “en épocas de crisis, las personas necesitan un ahorro adicional”.

Al igual que otras ‘startups’, el principal obstáculo que ha encontrado el pequeño equipo de Suscrip ha sido el teletrabajo forzoso. Su CEO defiende: “En las fases iniciales de una ‘startup’, crear la cultura es muy importante y ha sido un reto mantener cierto nivel de contacto personal”.

WayApp Pay: un impulso al comercio local

La ‘fintech’ WayApp Pay, que ofrece un medio de pago propio para que los comercios emitan tarjetas con su propia marca sin necesidad de un TPV tradicional, también se encuentra en una fase inicial de desarrollo. De acuerdo a su CEO, Óscar Anzola, el coronavirus ha afectado a las interacciones con los clientes, necesarias para refinar su propuesta de valor, así como al acceso a socios de negocios potenciales, inversores o proveedores. “Las consecuencias no son irrelevantes y se resumen en tiempo perdido o desaceleración de la velocidad de construcción del negocio”, reconoce.

Sin embargo, ante la adversidad, han optado por reinventarse y centrarse en apoyar a los pequeños negocios con el fin de potenciarlos frente a grandes actores y tiendas ‘online’. “En WayApp Pay hemos visto la oportunidad de ajustar nuestra oferta de valor para ayudar a las tiendas físicas que son pymes a competir de forma más eficiente”, detalla Anzola. A su juicio, los comercios locales se verán reforzados en 2021, por lo que se muestran optimistas.

Al igual que WayApp Pay, otras ‘startups fintech’ también miran con optimismo el futuro próximo y ya se han marcado, con prudencia, algunos propósitos iniciales para mejorar su producto, impulsar su crecimiento y adaptarse a lo que depare el 2021. En cualquier escenario, los aprendizajes de un 2020 de vertiginosos cambios les servirán para reforzar su proyecto y ser mucho más fuertes mañana.

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