Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Innovación

Innovación

En medio del confinamiento obligatorio para detener la expansión del COVID-19, los canales digitales surgen como la mejor alternativa para satisfacer ciertas necesidades básicas sin salir de casa. Una de ellas es la adquisición de alimentos, por ello, BBVA está facilitando la compra online de productos de primera necesidad al poner a disposición de sus clientes descuentos y la modalidad de pago hasta en seis meses sin intereses.

La pandemia mundial ha obligado a cancelar la mayoría de los eventos de gran alcance previstos para los próximos meses debido al riesgo que conlleva reunir a grupos de personas en un mismo espacio. Sin embargo, parte de la industria tecnológica ha sabido reinventarse ante esta nueva situación y ha decidido celebrar algunos de estos encuentros de forma virtual.

BBVA en España ofrece, a los clientes a través de sus canales digitales, la posibilidad de realizar pagos mediante transferencias en cualquier momento, de manera personalizada, y sin tener que moverse del domicilio. Con este servicio, los ciudadanos pueden continuar realizando sus operaciones durante el tiempo que dure el estado de alarma en España, establecido por el Gobierno con motivo de la crisis generada por el COVID-19.

El Gobierno Español ha extendido el estado de alarma, al menos, hasta el 26 de abril, lo que restringe el movimiento de las personas. Por este motivo, el teléfono móvil se convierte durante estos días en la herramienta perfecta para enviar o recibir dinero al momento sin tener que desplazarse. A través de la ‘app’ de BBVA, los clientes de la entidad pueden utilizar el sistema de pago Bizum de manera fácil y segura, para transferir así dinero a familiares o amigos con el número de móvil, independientemente del banco al que pertenezcan.

Las personas mayores con pocos conocimientos digitales son especialmente vulnerables a los fraudes realizados a través de internet. La frecuencia de estos ataques está incrementando notablemente durante el periodo de aislamiento social provocado por el COVID-19, cuando los ‘hackers’ están aprovechando la hiperconectividad de los usuarios y la vulnerabilidad de algunos colectivos.

La transaccionalidad en bases de datos es fundamental para sistemas críticos, pero la histórica asimetría entre lecturas (masivas) y escrituras (puntuales, pero que pueden impactar en medio de una lectura) podría resolverse con un nuevo enfoque. El año pasado Databricks liberó a la comunidad su nuevo formato de persistencia de datos construido sobre almacenamientos del tipo ‘Write-Once’ ‘Read-Many’ (HDFS, S3, Blob storage) y basado en Apache Parquet.

En las últimas semanas, se han producido distintos llamamientos internacionales dirigidos al ecosistema innovador para luchar de manera conjunta contra la pandemia. Así, han surgido un gran cantidad de iniciativas que engloban desde propuestas que animan a las ‘startups’ y desarrolladores a plantear soluciones, hasta peticiones para que las instituciones compartan sus datos con la comunidad científica. El objetivo de todos estos proyectos es el mismo: aunar esfuerzos, creatividad y recursos para luchar contra los efectos del virus.