Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Alpinismo 22 mar 2016

La importancia del agua en un Campo Base

El Campo Base de un ochomil no es el lugar más cómodo para la vida diaria. Buscar agua para el abastecimiento de los miembros de la Expedición BBVA es una de las tareas fundamentales. Y aunque el campamento esté rodeado de nieve, no siempre es tarea fácil encontrar este preciado líquido.

Son las 8 de la mañana y varias personas salen del Campo Base cuando el sol empieza a calentar. A sus espaldas llevan grandes bidones vacíos. Son los ayudantes de cocina encargados de abastecer de agua al campamento.

En el caso del Annapurna, la principal fuente de agua procede de los glaciares Nilgiri central (6.940 m) y Tilicho (7.134 m). Un lejano arroyo congelado discurre bajo las piedras de estos gigantes. El sistema de recogida consiste en una balsa de plástico situada ladera abajo, que se llena a medida que se deshace el hielo a lo largo del día. De esta forma, los ayudantes de cocina llenan los bidones del agua acumulada en la balsa, en depósitos de unos 35 litros de capacidad.

La parte más dura es el traslado de estos contenedores hasta el Campo Base, un pesado recorrido de 1,5 km. Camino que realizan varias veces a lo largo del día para abastecer a la expedición. Aproximadamente, una expedición necesita 8 bidones de agua para el consumo diario, es decir, unos 280 litros en total.

En otros Campos Base como el del Kanchenjunga, los aguadores la recogen directamente de los manantiales que se encuentran entre las rocas.

Tras la recogida, el agua debe reposar para eliminar fácilmente el sedimento. Posteriormente, se filtra y se hierve para potabilizarla. El proceso de hervir el agua puede prolongarse durante horas para eliminar cualquier tipo de bacterias. De esta forma se obtiene un agua apta para el consumo.

Otras historias interesantes