Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Big Data 08 may 2017

Las cinco uves del big data

El volumen, la velocidad, la variedad, la veracidad y el valor de los datos son las cinco claves para convertir el big data en todo un negocio.

“Todo el mundo habla mucho del big data, pero no todos lo conocen”. Oscar Herencia, director general de la aseguradora MetLife Iberia y profesor del MBA de la Universidad Antonio de Nebrija, terminaba así su charla sobre el impacto del big data en el sector asegurador, celebrada en la decimotercera edición de OmExpo, la concurrida cumbre del digital marketing y el e-commerce celebrada estos días en Madrid.

Herencia articuló su exposición en torno a las que denominó ‘cinco uves del big data’, parafraseando las cinco famosas uves dobles del periodismo, y su impacto en el negocio. Son el volumen, la velocidad, la variedad, la veracidad y el valor.

Volumen

Si presentamos el big data como una pirámide, el volumen está en la base. El volumen de datos que las empresas manejan se dispara alrededor de 2012, cuando se empiezan a recoger más de tres trillones de datos diarios, “y a partir de entonces ese volumen se duplica aproximadamente cada cuarenta meses”, explicó Herencia.

Velocidad

Además de manejar los datos, las empresas necesitan que esa información fluya con rapidez, lo más cercano posible a la inmediatez. Tanto que, como recalcó el ejecutivo de MetLife, “la velocidad puede ser más importante que el volumen, porque nos puede dar una mayor ventaja competitiva. A veces es preferible tener pocos datos en tiempo real que muchos con poca velocidad”.

Los datos tienen que estar disponibles en el momento justo para tomar las decisiones adecuadas de negocio. Como explicó Gemma Muñoz, experta en analítica digital, los días de Champions League la empresa de envío de comida a domicilio La Nevera Roja, absorbida por Just Eat en 2016, decidía si invertía una campaña de AdWords en Google en función de cómo iban sus ventas 45 minutos antes del inicio del partido. Esa misma información, tres horas después, tenía una importancia mucho menor.

Variedad

La tercera uve del big data es la de variedad. Una empresa puede recoger datos de múltiples fuentes: desde dispositivos propios hasta el GPS de los móviles o lo que se dice en las redes sociales. La importancia de esas fuentes de información varía según la naturaleza de nuestro negocio: por ejemplo, un servicio o producto de gran consumo debe de estar más al tanto de las redes sociales que un negocio industrial.

Y, además, esos datos pueden tener muchas capas, de distinto valor. Como ejemplificó Muñoz, “cuando se lanza una campaña de e-mail marketing no queremos saber sólo cuántas personas han abierto las comunicaciones sino, aún más importante, cómo son esas personas”.

Veracidad

La cuarta uve es de veracidad, que en este contexto equivale a calidad. Tenemos todos los datos, pero ¿se nos puede escapar algo? ¿Son datos ‘limpios’, veraces? ¿Realmente aportan algo?

Valor

Por último, en la cúspide de la pirámide del big data reina la uve de valor, es decir, la capacidad de transformar todo ese tsunami de datos en negocio.

Herencia tiró en este caso de orgullo corporativo: “Ya sabemos cuando, en un plazo de dos meses, hay altas posibilidades de que un cliente cancele su póliza o contrate una nueva”.

Pero la potencia del big data abarca más que proyecciones. En Metlife “también podemos localizar a nuestros clientes más importantes, a los que llamamos Snoopy [la famosa mascota de dibujos animados fue durante décadas la imagen publicitaria de la marca], y conocemos cuáles no tienen ningún valor añadido, ya sea porque cancelan con frecuencia, son busca descuentos o incluso tenemos algunas sospechas de fraude. Son clientes con un perfil semejante, pero también muy distintos. Hace años no podíamos distinguirlos, ahora lo hacemos gracias al big data”.

Si una empresa aplica correctamente el big data, tras una fuerte inversión en tiempo y recursos, su capacidad de conocer al cliente y monetizar toda esa información es enorme, ofreciéndole lo que quiere o necesita en el momento justo.

BBVA y el Big Data

Precisamente, una de las claves dentro de la transformación de BBVA pasa por que el big data se traduzca en unos procesos más eficientes dentro de la organización pero también en una nueva generación de servicios que ayuden a la toma de decisiones financiera de los clientes. BBVA cuenta con un centro de excelencia en analítica propio, BBVA Data & Analytics, donde trabajan 50 data scientist y desde el que se expande todo el conocimiento de datos al resto del Grupo. Este centro ha desarrollado productos como Commerce 360, el sistema  que permite a los comercios conocer su actividad y compararse con su competencia para tomar decisiones de negocio y planificar acciones de marketing o la funcionalidad Mi día a día que organiza automáticamente  los gastos mensuales de las cuenta corrientes para que de un vistazo y de forma gráfica, los clientes puedan saber lo que han gastado en el supermercado, restaurantes, electricidad …etc.

Y esto no es más que el principio. El big data unido a la inteligencia artificial abre un nuevo campo lleno de nuevas oportunidades que se traducirán en grandes ventajas para los clientes de los servicios financieros.

Otras historias interesantes