Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Innovación 17 abr 2019

¿Líder o rezagado?: estos son los escalones de la transformación digital

Solo las organizaciones capaces de adaptarse con la velocidad necesaria a los cambios tecnológicos obtendrán los beneficios que ofrecen los nuevos modelos de negocio digitales. Así lo afirma un informe de Dell e Intel que define cinco niveles para medir el nivel de madurez de la estrategia de transformación digital las empresas: líderes, adoptantes, evaluadores, seguidores y rezagados.

Cada vez quedan menos empresas españolas que duden de la importancia de la transformación digital. De hecho, el 70% de las compañías españolas ya está invirtiendo en tecnologías para adaptar sus negocios a las exigencias de los nuevos entornos desatados por las últimas disrupciones. Al menos así se desprende de DT Index, un reciente informe sobre transformación digital publicado por Dell e Intel a partir de encuestas a 4.600 empresas de 42 países. Asimismo, este estudio recalca que el 92% de los directivos en España cree que sus organizaciones tendrán que realizar un gran esfuerzo para ser capaces de satisfacer las cambiantes demandas de sus clientes durante los próximos cinco años.

Ante este panorama, parece que lo de quedarse atrás ya no es una opción, si bien es cierto que el DT Index matiza que no todas las empresas avanzan a la misma velocidad, por lo que ha elaborado un escalafón donde categoriza a estas entidades en función de su grado de preparación. Se trata de una clasificación conformada por los siguientes escalones, de mayor a menor índice de transformación digital.

  • Líderes digitales. Según Dell e Intel, la transformación digital, en sus diversas vertientes, forma parte del ADN del negocio de estas compañías, que son las mejor preparadas y suponen el 2% del tejido empresarial español. A nivel global, estas compañías suponen el 5%.
  • Adoptantes digitales. En este grupo, conformado por el 28% de las organizaciones de nuestro país (frente al 23% global), encontramos a aquellas que cuentan tanto con un plan digital maduro como con inversiones e innovaciones en marcha.
  • Evaluadores digitales. En la mitad del camino se concentra el grueso de las empresas: un 42% de los encuestados se ha embarcado en la transformación digital, pero con prudencia, de forma gradual e invirtiendo más de cara al futuro. A nivel global, el 33% de compañías se sitúan en este nivel.
  • Seguidores digitales. El 23% de las firmas españolas ha realizado muy pocas inversiones relacionadas con el entorno digital, aunque están empezando a planificar su estrategia para el futuro, frente a un 30% de empresas a nivel mundial.
  • Rezagados digitales. Finalmente, un 5% de los encuestados en España no cuenta con un plan digital y tiene en marcha pocas iniciativas e inversiones. Los ‘rezagados’ a nivel global suponen un 9% de las compañías.

Según los datos del DT Index, recabados por la empresa de investigación independiente Vanson Bourne, existen cinco principales desafíos que las compañías deben superar hasta alcanzar el primer escalón de esta clasificación:

  • La privacidad de los datos y los problemas de ciberseguridad
  • La regulación y los cambios legislativos
  • La falta de presupuesto y de recursos
  • Una cultura digital inmadura: falta de alineación y colaboración entre los distintos departamentos de la empresa
  • Exceso de información sobre el asunto y un entorno informático fragmentado o aislado

Pero el estudio indica que las empresas están tomando medidas para resolver con éxito esos retos, así como para afrontar la amenaza real de ser superadas por otros competidores más ágiles e innovadores. En concreto, los resultados del DT Index se basan en la percepción que tienen las empresas de su avance en las siguientes áreas: estrategia de TI existente, plan de transformación de la fuerza de trabajo, inversiones planificadas y cumplimiento de los elementos principales de un negocio digital. Con respecto a este último punto, se considera que los atributos digitales que las empresas deben adoptar para tener éxito en la próxima década son los siguientes:

  • Innovar de manera ágil
  • Predecir nuevas oportunidades
  • Demostrar transparencia y confianza
  • Entregar experiencias únicas y personalizadas
  • Estar siempre operativo

Para lograr el primer punto, la metodología originalmente usada por compañías tecnológicas de desarrollo de ‘software’, denominada ‘agile’, ha demostrado ser un gran aliado para ayudar a las empresas a avanzar en sus procesos de transformación con la flexibilidad y velocidad necesarias para competir en un mercado digital. La banca no es ajena a este proceso, y BBVA ha sido pionero en la integración de esta nueva forma de trabajo.

El Grupo ha pasado en el último año de tener a unas 4.000 personas trabajando en ‘agile’ a incorporar esta metodología en el día a día de cerca de 33.000 personas que trabajan en las áreas centrales del banco en los distintos países del Grupo. Con este avance, BBVA está completando ahora la primera fase de su proceso de transformación ‘agile’, que consiste en redefinir el modelo organizativo del banco. El ‘agile’ permite a BBVA tener una organización más líquida, capaz de reorientar sus prioridades para adaptarse a las necesidades cambiantes del entorno siempre que se necesite. Esto es esencial para innovar en la banca digital y acelerar los ritmos de desarrollo de nuevas soluciones para los clientes.

Tecnologías emergentes

Pero, además, las compañías españolas están recurriendo a distintas tecnologías emergentes y a la ciberseguridad para impulsar y asegurar su transformación. Así, entre las inversiones previstas en el plazo de uno a tres años, el DT Index destaca, por este orden:

  • El 58% pretende invertir en ciberseguridad
  • El 48% pretende invertir en ‘multi-cloud’
  • El 44% invertirá en tecnologías IoT
  • El 42% invertirá en tecnología enfocada al diseño de centros de datos y la optimización de cargas de trabajo
  • El 40% pretende invertir en inteligencia artificial
  • El 33% invertirá en tecnologías de almacenamiento de datos Flash

Por lo que respecta a soluciones más disruptivas, el 28% de las compañías afirma que dedicará parte de su gasto en tecnología a soluciones de realidad aumentada y realidad virtual, mientras que el 18% señala que invertirá en computación cuántica y un 15% indica que hará lo propio con ‘blockchain’.

En definitiva, la transformación digital debe ser una prioridad y solo las organizaciones centradas en la tecnología obtendrán los beneficios que ofrecen los nuevos modelos de negocio, incluidas la capacidad de cambiar con rapidez, automatizar procesos y satisfacer las necesidades de sus clientes en tiempo récord.

Otras historias interesantes