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Del mainframe a la nube: la arquitectura para el desarrollo de 'software' que está transformando el sistema financiero

Era el año 1990: Nelson Mandela era puesto en libertad, la Alemania del este y oeste se reunificaban, Madonna lanzaba ‘Vogue’, se estrenaba ‘Regreso al Futuro III’, Fujimori era electo presidente del Perú y la arquitectura ‘mainframe’ era la más popular en todas las grandes compañías.

A inicios de los noventa, las computadoras centrales, o también conocidas como ‘mainframe’, eran las piezas principales que daban soporte a las grandes empresas: se encargaban del almacenamiento y procesamiento de toda la información que generaban. Estas computadoras, grandes y potentes, ofrecieron un valioso soporte y eficiencia a industrias como, por ejemplo, la bancaria, ahorrando electricidad y costos administrativos en comparación a las computadoras personales, que por ese entonces andaban en auge.

Hoy, casi 30 años después de los tiempos dorados del ‘mainframe’, muchas empresas continúan utilizando su tecnología y, dada la enorme cantidad de datos que actualmente se generan, se han convertido en una inversión cada vez más costosa.

Todo se transforma

Un dato anecdótico de toda esta historia es que justamente 30 años antes de la década de los noventa, el concepto de lo que ahora conocemos como ‘nube’ empezaba a cimentarse mediante la evolución de internet. Fue en los sesenta cuando la idea de una red de computadoras o una computación organizada como un servicio público se introducía como una posible realidad a alcanzar.

Sin embargo, el ancho de banda no permitió el desarrollo inmediato y tuvieron que pasar muchos años para que en 1999 se realizara el primer hito de una arquitectura en la nube: Salesforce.com inició la entrega de aplicaciones para empresas a través de una página web.

Tres años más tarde, el gigante del comercio electrónico, Amazon, introdujo un conjunto de servicios en la nube, como almacenamiento y computación; y en el 2006 logró lanzar un servicio comercial que permitió a las empresas alquilar equipos para desarrollar sus propias aplicaciones. Asimismo, Google marcó su propio hito y ayudó a que el concepto de la nube se entendiera mejor entre las personas cuando lanzó en el 2005 Google Docs.

Los beneficios de la nueva arquitectura para el desarrollo de ‘software’

Si bien todavía hay empresas que utilizan la arquitectura ‘mainframe’ o están en proceso de cambio, las nuevas arquitecturas para el desarrollo de ‘software’ basadas en la nube constituyen una tecnología que destaca, sobre todo, por su rapidez y eficiencia, y he allí el atractivo para que las grandes industrias se animen por la transformación.

El Grupo BBVA es un claro ejemplo de la apuesta por esta nueva forma de implementar la arquitectura para el desarrollo de ‘software’, destacando las posibilidades que puede ofrecer al sistema financiero que, en muchos casos, aún sigue funcionando con ‘mainframes’. Actualmente, son tres los países del Grupo que ya construyen bajo esta nueva arquitectura y Perú es uno de ellos.

Perú, junto a México y España, es uno de los países del Grupo BBVA donde se trabaja bajo la nueva arquitectura. - BBVA Continental

Para Miguel Olivas, miembro del equipo de Solutions Architects de BBVA Continental, los beneficios de la plataforma que el Grupo está desarrollando tienen tres características fundamentales.

“Primero, el desarrollo de ‘software’ va a ser mucho más rápido. Le decimos adiós a los correos y reuniones porque ahora gran parte del flujo es automático. Segundo, la capacidad de ser reutilizable. Por ejemplo, algo que se desarrolle en España o México, lo vamos a poder rehusar en Perú y viceversa. Por último, la eficiencia al utilizar herramientas “open source”. Con una sociedad más digitalizada se genera mucha más información y hay mucho más por procesar. La infraestructura actual (‘mainframe’) no va a estar en capacidad de soportar toda la información de aquí a algunos años. En cambio, la nueva tecnología basada en la nube podrá soportar esta cantidad de datos sin tener que pagar por más infraestructura tecnológica (servidores,almacenamiento y comunicaciones)”, explica.

BBVA Continental trabaja actualmente en un piloto bajo las nuevas arquitecturas para desarrollar un simulador de préstamos de consumo para la banca móvil. Si bien el mismo servicio ya se ofrece por la ‘web’, Miguel Olivas comenta que no se trata solo de adaptarlo, sino que se probaría que, con las nuevas tecnologías, el desarrollo que antes demoró seis meses, ahora tomará solo dos meses y medio.

Transformación: tecnológica y cultural

La llegada de la nueva arquitectura supone, además de una evolución tecnológica, un proceso de transformación cultural y de las competencias laborales.

Para Olivas está claro que el uso de esta arquitectura por parte del banco, sumado a las metodologías ágiles que desde hace unos años ya aplica, generará un atractivo importante en la demanda laboral por parte de los jóvenes. Pero, a su vez, destaca la importancia de la experiencia en el conocimiento del ‘mainframe’, ya que, como todo proceso de cambio, se irá dando paulatinamente.

“Es un proceso. No es que esto se apaga inmediatamente y ya trabajamos con lo nuevo. Nosotros vamos a transformarnos desde un ‘legacy’ hasta un ‘cloud’ y aquí vamos a necesitar muchas personas que primero entiendan hacia dónde se va a ir. Es un perfil más de conocimiento y no de edad lo que va a ayudar a la transformación”, señala.

Formación constante para seguir innovando

Por su parte, Karen Castro, subgerente de Transformación y Cultura de BBVA Continental, fue la encargada de llevar a cabo la implementación de la Universidad Tecnológica, plataforma creada a nivel corporativo que ya llegó a Perú y graduó a la primera promoción con 32 colaboradores.

La Universidad Tecnológica es una plataforma que permite que los colaboradores designados adquieran competencias y conocimientos puntuales, que se deben dominar para trabajar en las nuevas arquitecturas para el desarrollo de ‘software’. Para graduarse, los colaboradores tienen que pasar por tres niveles: ‘startup’, ‘practitioner’ y ‘specialized’, cada uno con niveles de conocimiento escalables y con diferentes herramientas ‘online’ y clases presenciales.

Los colaboradores vienen recibiendo cursos de la Universidad Tecnológica que los ayudarán en su formación integral con el apoyo de los "faculty" globales. - BBVA Continental

Para Karen, lo más importante del programa BBVA TechU es poner en valor las capacidades de las personas. “Los colaboradores podrán incorporar conocimientos complementarios que los ayudarán a operar inmediatamente en la nueva plataforma tecnológica, pudiendo adecuarse rápidamente y sacarle el máximo provecho. Esto ayudará a posicionar el talento interno y también atraer a los nuevos perfiles de desarrolladores de ‘software”.

Está previsto que para lo que queda del año se gradúen tres promociones más de ‘startup’, y dos de ‘practitioner’ y ‘specialized’, respectivamente, dando como resultado a diciembre 90 colaboradores capacitados para trabajar bajo la nueva arquitectura para el desarrollo de ‘software’.

El alcance de posibilidades que ofrece la nueva arquitectura va más allá de cualquier frontera y esta transformación contribuirá a que los clientes del sistema financiero descubran nuevas oportunidades que hace unos años eran inimaginables.

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