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Educación financiera 12 dic 2017

Las capacidades cognitivas influyen positivamente en la educación financiera

María José Roa, investigadora del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, CEMLA,  presentó en la Ciudad BBVA los resultados del estudio “The importance of financial capabilities: an empirical analysis in the andean region” realizado con la colaboración del CAF.

El estudio se centra en Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, e intenta averiguar cómo las capacidades cognitivas y no cognitivas afectan en las capacidades financieras de las personas. Los resultados de este análisis desprenden que las capacidades financieras no sólo se definen a través de la educación financiera del individuo, si no que entran en juego rasgos de la personalidad, el procesamiento de la información, la comprensión, etc.

La educación financiera no es otra cosa que una manera de acumular capital humano”

Según María José Roa hay estudios que mostraban como los altos niveles en capacidades cognitivas afectan positivamente en los hábitos financieros de diferentes maneras:

  • Cuanto menos errores financieros se cometen, menos probabilidad de endeudamiento tenía el individuo o más sofisticados eran los productos financieros a los que accedía.
  • Unas buenas habilidades numéricas también mostraban relación directa con la toma apropiada de decisiones financieras.

Además de estas características afectan los rasgos de la personalidad, que no pueden medirse con los tests comúnmente utilizados para investigar habilidades financieras. Para la investigadora, la educación financiera es una forma clara de acumular capital humano. Roa puso sobre la mesa el modelo de los ‘big five’, cinco factores amplios de la personalidad (apertura a nuevas experiencias, meticulosidad, extroversión, simpatía y neurosis) que ya fueron estudiados por autores que defienden que los rasgos de la personalidad y las características cognitivas podían ser igual de útiles a la hora de predecir comportamientos socioeconómicos. “Quizás estas metodologías empíricas nos permiten identificar individuos que por su personalidad caen en el no pago, fallan a la hora de ahorrar, participan más en la informalidad”

En cuanto a la educación financiera, hay autores que defienden una correlación entre la educación financiera y una exitosa toma de decisiones financieras. Sin embargo otros investigadores no consideran esta correlación relevante, ya que existen factores como las características cognitivas y un posible problema de endogeneidad entre la educación financiera y la toma de decisiones, que son tenidos en cuenta en el estudio de las decisiones financieras. María José Roa señaló que la discusión no sólo se centra en definir qué es la educación financiera, sino también dotar de calidad a la misma.

María José Roa durante su intervención en la presentación del estudio. - BBVA

Durante su investigación, María José Roa determinó cuatro indicadores (variables sociodemográficas, preferencias temporales y de riesgo, habilidades numéricas y educación financiera ) que se midieron en los países estudiados. Las conclusiones  tras la investigación pretenden ayudar a la instituciones financieras y a los gobiernos diseñar programas de educación financiera acorde a las variables sociodemográficas de cada territorio.

  • Las habilidades numéricas y los rasgos de la personalidad relacionados con la meticulosidad –como la tendencia a planear y establecer metas a largo plazo, la perseverancia y la escrupulosidad– aumentan la probabilidad de que un individuo ahorre o que contrate créditos y productos de ahorro formales.
  • La  tendencia a ahorrar mediante mecanismos informales depende en gran parte de la meticulosidad y el conocimiento. Esto está relacionado con la coexistencia de mecanismos formales e informales de forma transversal en todos los niveles socioeconómicos.
  • El alto nivel de educación financiera disminuye la probabilidad de que un individuo use exclusivamente métodos de ahorro informales.
  • La educación financiera es importante tanto en el caso de productos financieros complejos, como un crédito a largo plazo, como en el de productos simples como los depósitos.
  • El salario y la educación aumentan la probabilidad de que el individuo ahorre y de que contrate créditos o productos de ahorro formales.
  • Además las mujeres y los individuos menos formados tienen una mayor tendencia a participar en mercados financieros informales.

A través del Centro para la Educación y Capacidades Financieras, BBVA apoya y fomenta el conocimiento de las habilidades financieras, como un elemento fundamental que tiene un impacto directo en el bienestar de las personas.

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