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Innovación 23 ene 2018

El negocio de los 'wearables' quiere pasar de pantalla

Dejar de ser aparatos solo ligados al ‘fitness’ y a la salud para mejorar la productividad y conectividad de sus usuarios. Ese es el gran reto comercial de los ‘wearables’, una industria que prevé duplicar su tamaño entre 2017 y 2021.

Cada vez se ven más pulseras de colores de plástico en las muñecas. Esos dispositivos son la muestra de que los ‘wearables’ —o tecnología ponible, es decir, tecnología que está incorporada a prendas o accesorios de uso cotidiano— ya empiezan a ser un objeto de consumo masivo. Modelos como Xiaomi Mi Band o Fitbit Charge miden y recopilan datos básicos de sus usuarios, como el número de pasos, las pulsaciones o sus horas de sueño.

Pero eso es solo el principio, como esperan las empresas que están invirtiendo en la industria de los ‘wearables’. Las pulseras inteligentes, con sus diferentes niveles de prestaciones, son solo una opción más (la más sencilla) dentro del gran universo de dispositivos que entran en esta categoría. La gran esperanza de estas compañías son los relojes inteligentes, sin olvidar las prendas conectadas y los auriculares inteligentes.

Desde el punto de vista de los usos, el reto es ampliarlos y, sin abandonar los ligados solo al ‘fitness’ y a la salud —donde hoy está la fortaleza de los ‘wearables’—, ser también un aparato que mejore la productividad y la conectividad.

¿Cuáles son las previsiones comerciales de este mercado? Dos recientes informes tratan de responder a esa pregunta; uno, elaborado por la consultora International Data Corporation (IDC), ofrece una perspectiva global, el otro, de eMarketer, se centra en EE. UU.

Según IDC, el mercado global de los ‘wearables’ se va prácticamente a duplicar entre 2017 y 2021, al pasar de 113,3 millones de unidades vendidas en 2017 a 222,3 millones en 2021, con una tasa media de crecimiento anual del 18,4%. Según su pronóstico, las pulseras inteligentes, que suponen ahora el 39,8% del total del mercado, irán perdiendo atractivo y pujanza. Su crecimiento disminuirá hasta quedarse en una media anual para el periodo 2017-2021 del 1%, con una cuota entre los ‘wearables’ del 21,5%.

Por el contrario, los relojes inteligentes crecerán en el mismo periodo a una media anual del 27% en el caso de los que ofrecen las funcionalidades más básicas y del 22% en los más tecnológicos.

Crecimiento del mercado de los ‘weareables’.

Respecto a EE.UU., y en este caso según las proyecciones de eMarketer, las previsiones son de un crecimiento ralentizado, aunque no desdeñable. En esta consultora calculan que el número de usuarios adultos de ‘wearables’ en EE.UU. crecerá en 2018 un 11,9%, hasta alcanzar una tasa de penetración en la población del 19,6%, que será del 22,6% en 2021.

“No hemos visto ningún ‘wearable’ convertido en el próximo ‘must-have’, así que nuestras previsiones son conservadoras”, asegura Cindy Liu, analista de eMarketer. En el caso de los relojes inteligentes, “los consumidores aún tienen que encontrar una razón que justifique su precio, que en algunos casos es tan alto como el de un ‘smartphone”. La última versión del Apple Watch, el icono de la categoría, se vende en España por más de 350 euros.

Los números están muy claros, pero las circunstancias que los conviertan en realidad no tanto, reconocen en IDC. El crecimiento de los ‘smartwatches’ depende en parte, dice el informe de la consultora, de que las marcas de moda empiecen a tomar posiciones seriamente, lo que llevaría a un aumento de los precios.

Lo explica Jitesh Ubrani, analista de IDC: “La lucha por ir más allá de la salud y el ‘fitness’ es continua y convencer a los consumidores de que gasten más por unas funciones cuya utilidad no es ni inmediata ni obvia será un desafío. Ahí es donde las marcas de moda tienen una oportunidad de brillar, ya que su base de consumidores no tiende a priorizar las prestaciones de los aparatos”.

En el estudio de IDC la categoría que más crece es la de ‘earwear’, los auriculares conectados. Sus nuevas funcionalidades (como la posibilidad de aumentar el volumen, monitorizar prestaciones deportivas y llevar a asistentes personales como Siri directamente en nuestro oído) y la desaparición progresiva del puerto de 3,5 milímetros para auriculares en los móviles provocará que esta categoría pase de 1,7 millones de unidades en 2017 a 10,6 en 2021, a un ritmo medio anual de crecimiento del 58%.

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