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Innovación 12 dic 2011

Negocios innovadores en el tradicional sector primario

La innovación no es exclusiva del sector tecnológico. De hecho, negocios tradicionales como el de la alimentación han irrumpido con fuerza en Internet. Las ventajas son evidentes: llegar directamente al consumidor y mejorar los beneficios.

A menudo olvidamos que la innovación no es exclusiva del sector tecnológico, sino que es posible innovar en todos los ámbitos productivos. Precisamente, uno de los más disruptivos ha sido el de negocios tradicionales relacionados con la alimentación. Ya sean frutas, verduras, pescado, derivados del vacuno, etc., son ya muchos los negocios que de una u otra manera se las han ingeniado para mejorar sus beneficios.

Aunque no todos los casos son similares, hay una tendencia común: los productores que han decidido tomar las riendas de su negocio aprovechando nuevos canales como Internet para llegar directamente a los consumidores sin necesidad de pasar por las cadenas de distribución que en muchas ocasiones ahogan sus beneficios. Internet ha sido decisivo, pero en conjunción con una nueva mentalidad que busca lo natural, lo orgánico como símbolo de salud, cuidado y autoestima. Una mentalidad que valora y aprecia conocer el origen y el tratamiento de los alimentos que consume -su trazabilidad- e incluso a su productor, de quien valora un trato cercano y de confianza.

Acortar distancias gracias a Internet

En el sector hortofrutícola es donde encontramos mayor número de ejemplos: campesinos, productores que, en solitario, de forma familiar o en cooperativas, han explotado Internet como canal de venta directa al consumidor. Desde pioneros como la familia Aparici y su negocio Naranjas Lola, en Valencia, a iniciativas empresariales como Ecocaja, en la Comunidad de Madrid, pasando por explotaciones familiares como Can Jordana, en la comarca del Maresme (Barcelona). Todos ellos ofrecen productos ecológicos de temporada que transportan directamente a casa del cliente a los pocos días de su recogida, asegurando de esta manera un sabor auténtico.

Su posicionamiento es claro frente a la oferta insípida de las cadenas de supermercados: productos de agricultores locales, cosechados en entornos cercanos y recolectados en el momento de maduración adecuado, transporte es inmediato, y precio competitivo al vender directamente al cliente y ahorrarse el canal de distribución.

Adopte una vaca

Pero también cooperativas de pescadores o granjas avícolas y ganaderas han decidido acercarse al consumidor a través de Internet introduciendo además una variante más en el modelo de negocio: el concepto de adoptar a un animal. Tal es el caso de Mas Claperol en La Garrotxa (Girona), que ofrece adoptar una vaca por 1.500 euros a cambio de recibir durante todo el año productos lácteos elaborados en la granja. Las vacas son alimentadas en campos tratados orgánicamente y sin ningún tipo de pesticida.

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