Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Seguridad 30 ene 2017

Las contraseñas que cualquier usuario debe evitar escribir en internet

Cada cierto tiempo salen a la luz estudios acerca del nivel de seguridad de las contraseñas de los usuarios en internet. El resultado apenas varía de un estudio a otro y las noticias siguen sin dejar en buen lugar a un importante porcentaje de los internautas.

La compañía Keeper Security realizó el pasado 2016 un estudio sobre la seguridad de las contraseñas en internet. Para ello revisó 10 millones de passwords de entre cuentas que habían sido comprometidas y cuyos datos habían quedado expuestos. Resulta sorprendente comprobar en el trabajo de Keeper Security que en 2016 todavía un 17% de los usuarios tenían la secuencia ‘123456’ como contraseña.

De igual manera, 4 de las contraseñas más utilizadas dentro del top 10 y 7 del top 15 consistían en series de 6 caracteres o menos. Un hecho que llama la atención teniendo en cuenta que las contraseñas de ese tipo las resuelven en segundos los amigos de lo ajeno.

Asimismo, codificaciones como ‘1q2w3e4r’ o ‘123qwe’, basadas en la sucesión de números naturales combinadas con palabras como el conocido ‘qwerty’ del teclado también son sencillo pasto para los hackers.

La lista de contraseñas más utilizadas y a su vez menos seguras del estudio de Keeper Security de 2016 es:

1. 123456

2. 123456789

3. qwerty

4. 12345678

5. 111111

6. 1234567890

7. 1234567

8. password

9. 123123

10. 987654321

Algunos consejos para mejorar la seguridad

  • El primero, y más evidente, es el de no compartir jamás la contraseña con persona alguna por muy cercana que sea.
  • La contraseña debería tener, al menos, ocho caracteres y combinar en ellos letras, números, mayúsculas, minúsculas y símbolos.
  • Escoger una contraseña tan variada podría hacer que se olvidara pronto, por ello se recomienda que se vincule a una frase extraída de una canción o película especialmente querida por cada uno, y a partir de ella realizar una combinación como la anteriormente referida.
  • Utilizar contraseñas distintas para cada servicio al que se esté suscrito en la Red.
  • Si no se confía en la propia memoria, existen servicios muy recomendables como los gestores de contraseñas que almacenan los distintos passwords. Se recomienda, eso sí, aplicar una contraseña verdaderamente compleja para el gestor y memorizarla.
  • Tener cuidado con las preguntas de recuperación de contraseña. Cuestiones como ¿cuál es el nombre de tu tío favorito? o ¿cómo se llamaba tu primera mascota? pueden ser pan comido para personas del entorno de cada uno. Las respuestas a dichas preguntas han de ser también complejas para evitar riesgos innecesarios.

Otras historias interesantes