La positiva coyuntura de mercado en operaciones inmobiliarias ha dado lugar a la segunda venta mayorista de BBVA en 2017, tras la desinversión de 3.500 inmuebles (proyecto Buffalo) anunciada el pasado 15 de febrero.

En esta ocasión, BBVA ha vendido una cartera de 14 edificios de oficinas. En total, estos activos suman una superficie total alquilable de 116.000 metros cuadrados, distribuidos en inmuebles con superficies entre 1.000 y 24.000 metros cuadrados, destinados a oficinas. Los edificios están situados en Cataluña (ocho unidades), Madrid (cinco) y la Comunidad Valenciana (una). El valor bruto contable de la cartera es superior a 300 millones de euros. BBVA no ha dado a conocer el precio de venta de la operación, por la confidencialidad del acuerdo. El impacto de la transacción en los resultados del Grupo BBVA, recogido en las cuentas de 2016, ha sido marginal.

La operación se ha cerrado después de un proceso de venta competitivo, con la participación de numerosos inversores mayoristas y patrimonialistas.

Estrategia inmobiliaria BBVA

La venta de este tipo de carteras es uno de los canales establecidos por el banco para reducir su exposición inmobiliaria, un objetivo estratégico en el área de Estrategia y M&A de BBVA. “Estamos cumpliendo nuestra hoja de ruta y seguiremos haciendo operaciones de este tipo”, señaló Javier Rodríguez Soler, director de Estrategia y M&A de BBVA.

Adicionalmente a los proyectos Buffalo y Boston, BBVA ha participado en la reciente ampliación de capital no dineraria de Testa Residencial con la aportación de alrededor de 1.500 viviendas.

Comunicación corporativa

Te recomendamos estas noticias

¿Quieres saber más de...?