El alpinista ha cerrado con esta cumbre una temporada muy especial en el Himalaya en la que ha liderado un trekking solidario. “Esta expedición ha sido muy emocionante por la ayuda que hemos podido prestar a las dos escuelas con las que hemos colaborado. Y con la cima a la montaña más bella del mundo hemos puesto el broche de oro al viaje”.

Carlos Soria llegaba a la cumbre del Ama Dablam (6.812 m),  junto a su compañero Luis Miguel López. La Expedición BBVA logró esta cima que, a pesar de no tener ochomil metros, presenta unas condiciones equiparables a las montañas más altas del planeta. La elección no ha sido casual: Carlos Soria ha liderado un trekking solidario por el valle del Khumbu para ayudar a algunas de las poblaciones más afectadas por el terremoto que sufrió Nepal la pasada primavera.

“Lo ocurrido en Nepal la pasada primavera me afectó mucho. Mi vinculación con este país viene de lejos y me sentía en la obligación moral de aportar mi granito de arena”, comentó.

“Con el trekking y las donaciones recaudadas por Ayuda Directa Himalaya hemos podido colaborar en la reconstrucción de dos escuelas, con un beneficio directo para estas poblaciones pero también mostrando que hay que seguir viajando a Nepal, ya que el turismo es la base de su economía”, añadió. Para Carlos Soria, “la cima en el Ama Dablam tiene un significado especial, ha sido el broche de oro a esta expedición y del proyecto solidario”.

Carlos Soria pone el broche de oro a la expedición solidaria de este otoño

Así fue el ascenso

La ascensión al Ama Dablam ha supuesto un difícil reto para la Expedición BBVA por la exigencia del terreno, muy aéreo en la mayoría del recorrido. Tras una buena aclimatación, Carlos Soria y Luis Miguel López pasaron una noche en el Campo 1 (5.700 m) para al día siguiente remontar la cresta y la Yellow Tower, promontorio donde se instala el Campo 2 (6.100 m).

Desde ahí, y después de descansar unas horas, iniciaron el ataque a cumbre a las 23 horas, remontando en la oscuridad la Mushrom Ridge. Este tramo requiere mucho esfuerzo físico: por el terreno tan exigente y atlético, nunca se camina y se remontan fuertes pendientes de hielo y roca hasta la cima. A las 9.30 hora local alcanzaban los 6.812 m del Ama Dablam y pocos minutos después iniciaron el descenso para dormir en el Campo 2. En la mañana de hoy llegaban al Campo Base cansados pero muy contentos por el reto conseguido.

En los próximos días, la expedición llegará a Katmandú para regresar a España. “En unos días estaremos en Madrid ya con la mente puesta en volver en primavera. El Annapurna nos espera”, afirmaba Soria.

Para más información sobre la asociación: Ayuda Directa Himalaya.