Aunque parezca mentira, el término Grand Slam no se asocia directamente a los orígenes del tenis. Es en el bridge, juego de cartas por parejas con baraja inglesa, donde encontramos por primera vez en 1814 el empleo de este término para referirse a lo máximo que se puede conseguir en una partida (ganar las 13 bazas en juego).

No sería hasta comienzos del siglo XX cuando Grand Slam pasaría a emplearse también para hacer referencia a cada uno de los cuatro grandes torneos del año tenístico y la hazaña de lograrlos en una misma campaña. En los inicios muy pocos jugadores tenían acceso a estos torneos, por lo que el Grand Slam no hizo incursión en el mundo del tenis hasta 1933.

Debido a los problemas que suponía desplazarse hasta cualquier lugar del mundo, los mejores tenistas del circuito aprovechaban su participación en la Copa Davis, la máxima competición del tenis por equipos, para disputar torneos allá donde ésta tenía lugar.

De ahí que Wimbledon, el US Open, el Abierto de Austrialia y Roland Garros, el último en abrirse a la participación extranjera, se acabaran convirtiendo en las cuatro joyas de la corona que cualquier tenista sueña con conquistar, si es posible el mismo curso.

Jack Crawford se quedó a las puertas de ser el primero en lograrlo, tras perder en la final del US Open, después de haber ganado los tres anteriores. Pero fue su gran papel por aquel entonces el que llevó a periodistas y aficionados al deporte de la raqueta a introducir el término Grand Slam en su vocabulario.

Grand Slam, Golden Slam, Small Slam, Career Grand Slam… términos para referirse a los hitos conseguidos en los torneos más importantes del año

Un término que servía para denominar a cada uno de los cuatro torneos llamados hasta entonces Majors del circuito. Años después, el australiano Rod Laver logró ganarlos en dos ocasiones con siete años de diferencia, en 1962 y 1969.

En el tenis femenino la aparición de los Grand Slam también tiene asociada a una protagonista. Maureen Connolly, conocida como ‘Little-Mo’, empezó a jugar al tenis con 10 años. Con 16, esta tenista americana ya tenía en su palmarés el trofeo del US Open, y con 18 había completado el Grand Slam logrando los cuatro torneos en el mismo año.

El último en categoría individual lo logró Steffi Graf en 1988, que además ese mismo año ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Seúl. Una gesta que los periodistas bautizaron como el ‘Golden Slam’.

En ese afán por poner nombre a gestas relacionadas con los Grand Slam, encontramos otros casos curiosos:

Non-Calendar Year Grand Slam: ganar los cuatro torneos del Grand Slam consecutivamente, pero no en un mismo año.

Career Grand Slam: ganar los cuatro no consecutivamente. Y si les sumas la medalla de oro de los JJ.OO. sería el Career Golden Slam.

Boxed Set: ganar los cuatro títulos en las tres modalidades posibles (individuales, dobles y dobles mixtos) en un mismo año, algo sin precedentes.

Small Slam: ganar tres de los cuatro torneos de Grand Slam en un año.

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