La situación de recesión económica que enfrenta Brasil podría afectar a los demás países de América Latina, particularmente a sus más cercanos vecinos: Argentina, Uruguay y Paraguay. Esos efectos negativos se registrarán principalmente en el comercio de bienes, pero también en el turismo, inversión extranjera directa (IED), inversiones en cartera, entre otros. No obstante, según BBVA Research, un choque negativo en Brasil no es suficientemente fuerte, en general, para aisladamente arrastrar a los países de la región a una crisis.

Según un informe de BBVA Research que mide la magnitud de contagio en los países de la región, Argentina es el que más puede resultar afectado ante problemas en Brasil, debido, en buena parte, al gran volumen de exportaciones hacia el país carioca. “El impacto acumulado después de seis trimestres de un choque de una desviación estándar del PIB de Brasil (2,5 puntos porcentuales) es de aproximadamente del 0,8 p.p. en Argentina, de algo más de 0,6 p.p. en Uruguay y de alrededor de 0,4 p.p. en Paraguay”. De los países andinos sólo Perú podría verse afectado,ante una reducción de la IED, mientras que en las otras economías, incluida la de México, el impacto es muy bajo.

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Recesión económica: principales canales de contagio

Según explica BBVA Research en su informe, “un choque negativo en Brasil no es suficientemente fuerte, en general, para aisladamente arrastrar a los países de la región a una crisis. Sin embargo, podría contribuir para ello en algunas situaciones específicas.”

Uno de los principales canales por los cuales se transmite el contagio de una crisis  económica en Brasil, es el comercio de bienes. La mayor participación de las importaciones totales de este país la tiene Argentina (alrededor del 6%), seguida de México y Chile (aproximadamente el 2% cada uno). Pero sería el primero el que se vería más impactado ante un descenso brusco de la demanda de Brasil, dado que en su mayoría, se trata de bienes manufacturados. Y si bien las exportaciones de Uruguay y Paraguay hacia el país carioca representan el 22% y 12%, respectivamente, del total,  hay una elevada participación de materias primas agrícolas, lo que mitiga el impacto.

“Un choque negativo en Brasil no es suficientemente fuerte, en general, para aisladamente arrastrar a los países de la región a una crisis.

Por otro lado, la IED de Brasil ha aumentado de manera importante en los últimos años. El peso de esta inversión en el PIB de algunos países de la región es significativo como en el caso de Uruguay (cerca del 6%), de Paraguay y Perú (alrededor del 2%), y menos relevante en Argentina, que es del 1%. Y son estos países lo que más se verían afectados con una reducción de la IED por parte de la mayor economía de América Latina.

En lo que respecta a las inversiones en cartera y en inmuebles, los más beneficiados han sido Argentina y Chile, particularmente en renta variable. Pero en general, su peso es poco significativo: representan 0,6% del PIB de Uruguay y Paraguay y no más que 0,1% del PIB de los demás países, según el análisis de BBVA Research. De otro lado, las inversiones financieras en activos latinoamericanos están influidas por el desempeño de los valores brasileños, por lo cual, una fuerte baja de los activos financieros de Brasil puede trasladarse al de los demás países del área.

Otro de los canales de contagio de una recesión económica es el de turismo. Es muy importante el número de turistas brasileños que viajan a los países del Mercosur, pero tiene un peso muy reducido en la economía de estas naciones, de apenas 0,5% del PIB de Uruguay, 0,3% del de Paraguay y 0,2% del de Argentina.

Por último, la banca brasileña se ha extendido fuertemente en la región, con una alta participación en algunos países como en Paraguay, donde representa cerca del 20% del mercado bancario; en Uruguay (más del 10%), en Colombia y Chile (alrededor del 6% aprobadas las fusiones/adquisiciones) y en Argentina (aproximadamente el 4%). Para BBVA Research, si bien hay un riesgo de contagio por esta vía, el que predomine el modelo de sucursales sobre el de filiales ayuda a aislar los efectos de choque en Brasil.

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