Cuando se analiza cómo tributan los Fondos de Inversión (“FI”) en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (“IRPF”), es necesario hacer mención al régimen especial de diferimiento para su “traspaso”. Este régimen especial consiste en exonerar de gravamen las ganancias de patrimonio que se obtengan en la transmisión o reembolso de participaciones, cuando el importe obtenido se destine a la suscripción de otras acciones/participaciones en Instituciones de Inversión Colectiva (IIC), conservando las nuevas el valor y la fecha de adquisición de las participaciones transmitidas o reembolsadas.

Para asegurarnos que dichos “traspasos” efectivamente queden sin tributación, vamos a tratar de describir el procedimiento que hay que seguir.

Procedimiento

En caso contrario, es decir, cuando la reinversión entre distintos FI no se realice conforme al citado procedimiento, no resultará aplicable el régimen de diferimiento, procediendo el cómputo e integración y compensación de la ganancia o pérdida patrimonial generada en el reembolso, con independencia del momento o plazo en el que se efectúe la nueva suscripción de acciones/participaciones.

“Este régimen no establece una exención en la tributación sino un diferimiento, desde el momento en que la no integración de la alteración patrimonial se supedita a una nueva reinversión.”

El régimen de diferimiento (sin tributación) está condicionado a que el partícipe no tenga a su disposición, por cualquier medio, el importe derivado del reembolso o de la transmisión de las participaciones; al mismo tiempo, tratándose de IIC reguladas en la Directiva 85/611/CEE, es preciso que las operaciones se efectúen por medio de la entidad comercializadora inscrita en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

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En concreto, el procedimiento de traspaso de inversiones entre IIC o, en su caso, entre compartimentos de una misma IIC, se inicia mediante un escrito dirigido por el partícipe a la sociedad gestora, comercializadora o de inversión, según proceda, de destino, ordenándole la realización de las gestiones necesarias al efecto. El escrito de solicitud debe indicar, al menos:

  • La denominación de la IIC de destino y, en su caso, del compartimento.
  • Los datos identificativos de la cuenta de la IIC a la que debe realizarse el traspaso.
  • Los datos de su depositario.
  • Los datos de su sociedad gestora de origen, y, en su caso, del compartimento.

La sociedad de destino deberá comunicar a la sociedad gestora, comercializadora o de inversión de origen, en el plazo máximo de 1 día hábil, la solicitud. La sociedad de origen dispondrá de dos días hábiles desde la recepción de la solicitud para realizar las comprobaciones necesarias. Tanto el traspaso de efectivo, como la transmisión por parte de la sociedad de origen a la sociedad de destino de toda la información financiera y fiscal necesaria para el traspaso, deberán realizarse, a partir del tercer día hábil desde la recepción de la solicitud, en los plazos reglamentariamente establecidos para el pago de los reembolsos.

En todo caso, el traspaso de efectivo deberá realizarse mediante transferencia bancaria, ordenada por la sociedad de origen a su depositario o, en su caso, comercializador, desde la cuenta de origen a la cuenta de la IIC de destino.

“Si el partícipe tiene por cualquier medio la disponibilidad total o parcial de los fondos obtenidos con el reembolso o la transmisión, no resultará de aplicación la norma de diferimiento.”

El incumplimiento de las obligaciones anteriores se sanciona en vía administrativa.

Conclusión

El procedimiento tiene por objeto, por una parte, y conforme se requiere en la Ley del IRPF (art. 94.1), evitar que el contribuyente pueda disponer, por cualquier medio, del importe del reembolso, estableciendo que el traspaso de efectivo se realice mediante transferencia bancaria, que, en el caso de FI, habrá de ser ordenada por la sociedad gestora de origen a su depositario y deberá efectuarse desde la cuenta del fondo de origen a la cuenta del fondo de destino. Por otra parte, el citado procedimiento tiene también como finalidad asegurar la permanencia y conservación de todos los datos relativos a la inversión inicial que se traspasa, los cuales deben estar a disposición, entre otros, de los órganos de la Administración Tributaria competentes.

En consecuencia, para que resulte aplicable el régimen de diferimiento, es necesario que tanto el reembolso como la consiguiente suscripción se efectúen siguiendo el procedimiento de traspasos previsto en la Ley 35/2003 (art.28) que acabamos de exponer.

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