Nos planteamos en esta guía tres objetivos para los ahorradores, primero como planear el ahorro y como contemplarlo, y segundo donde invertir y como conseguir la máxima rentabilidad de nuestros ahorros por último trataremos de ver que peligros acechan a nuestro capital y como evitar riesgos que lo destruirían.

Según los Resultados del II Barómetro del Ahorro del Observatorio Inverco, tenemos los siguientes resultados para evaluar las fórmulas de ahorro y la toma de decisiones por parte de los ahorradores:

  • Una cuarta parte de los ahorradores aumentará su inversión en fondos en 2012, mientras que el 40% lo hará en planes de pensiones.
  • El 55% de los ahorradores se han definido a si mismos como conservadores frente al 25% del año 2009.
  • La seguridad y la rentabilidad son los factores clave apara elegir un producto frente a la liquidez y la transparencia que eran los factores predominantes en 2009.
  • Entre los motivos que usan los ahorradores para esta conducta se encuentran, cubrir imprevistos 31%, complementar la jubilación 25% y obtener ventajas fiscales 22%.
  • Con respecto a los productos de inversión en cartera ,destacan los depósitos 56%, los planes de pensiones 50% y los fondos de inversión 25%.
  • En el análisis comparado de productos son los fondos de inversión los que obtienen aprobado en todos los atributos en la valoración que hacen los ahorradores.
  • Por último, el 60% de los ahorradores se basan en la experiencia previa de inversión para evaluar la rentabilidad de los productos, mas que en parámetros más técnicos
  • El 40% compara la rentabilidad de sus inversiones con el Euribor.

¿Motivos para ahorrar?

Aunque la pregunta pueda parecer obvia, y como hemos visto arriba los ahorradores apartan parte de su capital para cubrir imprevistos frente a otras opciones como complementar la jubilación y obtener beneficios fiscales, los motivos pueden ser múltiples, puede ser que queramos ahorrar para los estudios de nuestros hijos en la universidad, o cualquier otro motivo.

No habría que despreciar el hecho de ir preparando nuestra jubilación, por jóvenes que seamos, son muchas las razones que nos impulsa a decir esto, pero básicamente son dos :

  1. El hecho de que la población este envejeciendo año a año en nuestro país hará que haya menos cotizantes en la seguridad social y menor será su aportación a un sistema de pensiones, que ha de mantener a un número mayor de pensionistas. Teniendo en cuenta que las proyecciones a largo plazo de la base de personas que cotizan se puede ver afectada por los movimientos migratorios, que no se contemplan en las proyecciones de la evolución de la población, en cualquier caso deberíamos prevenir el riesgo e ir preparando un complemento a nuestra futura pensión a través del ahorro.
  2. Nuestra pensión será menor que nuestros ingresos antes de la jubilación.

Por las razones aducidas y si queremos mantener un nivel de vida similar al que tenemos, necesitamos ahorrar para nuestra jubilación.

¿Cuánto ahorrar? Una pequeña cantidad puede suponer un montón de dinero

Supongamos que ahorramos 100 euros al mes durante 30 años.

Veamos como se desarrollaría nuestro capital en diversos escenarios, teniendo en cuenta que nosotros podemos hacer que nuestro capital funcione conforme a la formula de interés compuesto.

En la tabla anterior podemos ver la magia del interés compuesto, en este caso, solo hemos calculado un 4%. El calculo de ese interés se hace en las columnas 1 y 2 al principio y final de cada ejercicio, con liquidación de interés anual y por supuesto re-invirtiendo los rendimientos del capital, en la última columna aparece el resultado de lo que hubiese pasado en caso de tener ese dinero en una hucha en casa, o en algún producto de rentabilidad 0.

Hay que tener en cuenta que en ninguno de los dos casos hemos tenido en cuenta el valor de la inflación acumulada en los 30 años ni ningún otro tipo de gastos que como que veremos después resultan de fundamental importancia en nuestro ahorro a largo plazo.

Una regla que podemos usar es la regla del 72 que viene a ser como sigue:
“La rentabilidad anual de una inversión multiplicada por el número de años que tarda en duplicarse es igual a 72”

Así de esta forma si ponemos nuestros ahorro en renta fija, a un promedio de 3%, la regla sería:

3% * 24= 72 así doblaríamos nuestra inversión en 24 años, sin embargo, si la inversión se realiza al 10% sólo tardaríamos 7,2 años en doblar la inversión.

En cualquier caso, la pregunta que nos formulamos en este apartado es ¿cuanto he de ahorrar para mantener mi nivel de vida después de mi jubilación?

La respuesta no es sencilla, pero si que podemos usar algunas herramientas que hay para realizar el calculo, por ejemplo esta.

En definitiva, tenemos que decidir que cantidad de dinero necesitamos a la fecha de nuestra jubilación, pero algunos especialistas aseguran que para mantener nuestro nivel de vida actual, debemos tener un 70% de nuestros ingresos actuales el día que nos jubilemos.

¿Cómo ahorrar?

Ahorrar es invertir el excedente de liquidez que tenemos mensualmente, no pueden ahorrar las personas que no tienen ingresos suficientes para llegar a fin de mes, el ahorro no puede ser usado, debe ser siempre dinero que no vayamos a necesitar.

No puede ser dinero para imprevistos, el dinero para imprevistos o cualquier otra fuente de gasto a corto o medio plazo debe estar en productos de inversión que nos permitan una liquidez casi inmediata con riesgo mínimo, y dada la guerra actual de pasivo que existe podemos optar por formulas de inversión a corto plazo (menores o iguales a 12meses) de entre 3 y 4% TAE. Ejemplo: depósitos, letras, etc.

El ahorro no puede ser fuente de estrés, la persona que quiere ahorrar y espera a final de mes para ahorrar, sufre cada vez que gasta y eso puede resultar en una sensación de incomodidad personal, por tanto , sabiendo que cantidad podemos ahorrar, ahorremos primero y gastemos después. Págate a ti mismo mensualmente, deposita el dinero en una cuenta intocable hasta el momento de la inversión, que será una o dos veces al año en función de nuestra capacidad de ahorro y nuestro assets allocation

Los enemigos de nuestro ahorro

Podemos identificar 5 grandes enemigos de nuestro ahorro a largo plazo.

  • El riesgo de mercado.
  • La especulación.
  • Los gastos.
  • La inflación.
  • Los impuestos.

Con respecto a los 3 primeros podemos controlarlos por nosotros mismos, siguiendo 4 principios básicos en nuestro plan de ahorro-inversión que son:

  • Diversificar la inversión.
  • Reducir los gastos.
  • Personalizar nuestro plan
  • Poner en contexto la inversión.

Con respecto al riesgo de mercado, tenemos que señalar que existen 2 riesgos, uno que se conoce como riesgo sistemático, riesgo de mercado o riesgo bueno y otro llamado riesgo no sistemático o riesgo malo. El primero al asumirlo nos da una rentabilidad mayor a la esperada, mientras el segundo destruye nuestra inversión sin darnos nada a cambio.

Ejemplo: Supongamos que tenemos todos nuestros ahorros en acciones de una sola empresa, en este caso tendríamos un 25% de riesgo bueno y 75% de riesgo malo.

Lo que ocurre a medida que añadimos títulos a nuestra cartera de otras empresas (diversificamos) es que la rentabilidad se promedia, pero el riesgo malo no se promedia, desaparece, así se considera que una cartera bien diversificada con unos 15 ó 20 valores consigue eliminar el 90% del riesgo malo. De esta forma, si invertimos en 2 o tres fondos bien diversificados (ejemplo fondos indice ) o ETF de fondos índice podemos eliminar el riesgo malo.

Con respecto a la inflación hay que decir que para que nuestro capital se mantenga “con la misma capacidad adquisitiva”, es decir para que le valor no baje, hemos de mantener una rentabilidad anual que iguale a la inflación -en torno al 3% anual – El producto de inversión ideal par defenderse de la inflación son los TIPS ( o deuda del estado indexada a la inflación), en la que cada año el nominal del título se incrementa en el mismo porcentaje que lo haya hecho la inflación.

Pero ojo, la renta fija también tienen su peligro, de hecho hoy día encontramos renta fija en el mercado de muy alta rentabilidad, pero de mucho riesgo como pueden ser los bonos Griegos, así que hay que tener en cuenta que hay que adquirir renta fija que tenga la máxima calificación crediticia o “AAA”.

Tenga en cuenta que Renta fija no significa necesariamente rentabilidad fija.

Con respecto a los impuestos y la carga fiscal sobre nuestro ahorro no podemos hacer nada o casi nada, ya que a nuestros políticos les encanta cambiar las reglas y sólo podemos echar mano de un buen asesor fiscal que este al día de la fiscalidad de nuestros productos.

Por otro lado, un enemigo , bastante silente son los costes asociados a nuestras inversiones, costes que son inherentes a los productos de los que hablemos, pej: si operamos en renta fija con letras , bonos u obligaciones del estado tendremos unos costes, como costes de adquisición o custodia.

Si nuestra inversión es en renta variable, tendremos que tener en cuenta las comisiones de nuestro broker, así como los gastos de custodia y otros gastos que se nos pueden cargar.

Y si estamos invirtiendo en fondos de inversión, tenemos dos conceptos que hemos de tener en cuenta para poder comparar los gastos de distintos fondos, TER y Total Cost
que deberán aparecer en el folleto depositado en la CNMV del propio fondo.

Por último, el peligro más importante que hay para nuestro ahorro somos nosotros mismos y el especulador que llevamos dentro. Hay productos que son claramente perjudiciales para el ahorro y que pueden hacer que se destruya, ya no la rentabilidad de la inversión, sino el capital que tanto costó acumular. Estamos refiriéndonos a productos derivados con alto apalancamiento como cfd’s, warrants etc.

Estos productos están pensados para profesionales, y si nosotros entramos en este tipo de operativa, tendremos una probabilidad alta de perder ya que es como correr con un panda en una carrera de formula uno.

¿Qué hacer con el ahorro?

Hay que establecer un plan, según hemos expuesto anteriormente debemos:

Personalizar nuestro plan
Diversificar la inversión.
Reducir los gastos.
Poner en contexto la inversión.

¿Qué edad tenemos? ¿Qué nivel de ahorro? ¿Qué aversión al riego tenemos?, son preguntas junto a otras que hemos de contestar sinceramente, ya que dependiendo de nuestro perfil tendremos que optar por una u otra distribución de la inversión o asset allocation como hemos visto.

Diversificar y diversificar para minorar el riesgo malo, hemos visto que los fondos de inversión indexados son productos diversificados, si no disponemos de capital suficiente para participar en estos podemos optar por ETFs sobre indices que tienen sus ventajas a largo plazo.

Controlar los gastos totales soportados del fondo o los valores en cartera, ya que a largo plazo pueden suponer una cantidad importante de la rentabilidad de la inversión, comisiones de cancelación gastos de suscripción comisiones sobre los rendimientos, etc.

Por último poner en contexto nuestra inversión, significa controlar especulador que tenemos dentro, y no dejarnos guiar por recomendaciones especulativas de recogida de beneficios en época de vacas gordas porque una empresa vaya bien etc.

“Si una empresa va bien y vamos ganando en la inversión ¿porque vamos a deshacernos de ella?”

Y al contrario si no somos capaces de ver caer nuestra inversión en un 50% sin sentir pánico no debemos invertir en renta variable. “Warren Buffet”

Aléjese de las noticias sobre la bolsa, y mantenga su cartera estable. Aquí hay un magnifico ejemplo de como la especulación le puede llevar a la ruina hasta las mentes más brillantes, y que una perspectiva a largo plazo sin mirar las cotizaciones mas de una o dos veces al año, en esas circunstancias, habría hecho que cualquier inversor con esa perspectiva no se enterase de la burbuja creada en un par de meses.

Imagen | kenteegardin