BBVA ha incorporado novedades a su app para que los clientes puedan operar con sus tarjetas de forma más ágil y más cómoda. Desde este año,  ya pueden elegir la dirección en la que recibir su nueva tarjeta y conocer su estado, es decir, si se ha enviado o ha sido devuelta. Además, a través de BBVA Wallet pueden obtener la documentación contractual de la misma.

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Estas novedades se suman a las ya existentes como contratar una nueva tarjeta de crédito; cancelar una tarjeta existente; apagarla o encenderla; limitar su operativa; incrementar el límite de la tarjeta de crédito; aplazar o financiar determinados pagos; disponer de efectivo o ingresar dinero en la tarjeta; recargar el móvil y consultar online el CVV (Card Verification Value) para operaciones de comercio electrónico desde el propio móvil. En el caso de las tarjetas de crédito, también cambiar la forma de pago de finales de mes a un porcentaje o cantidad fija al mes.

Todas estas funcionalidades son muy valoradas por los clientes, ya que les permite realizar cualquier gestión de forma autónoma, sin necesidad que acudir a una oficina o hablar con un gestor. Esto les permite ahorrar tiempo y, sobre todo, tener un mayor control sobre sus productos.

¿Qué aportan estas novedades?

Los clientes tienen la posibilidad de ‘seguir el rastro’ de su tarjetas. BBVA ha trabajado para incorporar a la app la característica de la trazabilidad, es decir, que el cliente pueda tener el control del producto desde su origen -cuando solicita una tarjeta- y hasta que se le entrega.

Así, cuando un cliente solicite una nueva tarjeta ya sea de débito o de crédito – siempre que dispongan de un límite de riesgo ya estudiado- podrá dejar la dirección que por defecto aparece (según los datos del cliente almacenados) o introducir una nueva dirección.

Además, a las diferentes opciones de información sobre la tarjeta que figuran (cuenta a la que va asociada, cuota anual etc.), con BBVA Wallet el cliente también puede acceder a la información contractual para guardarla y consultarla en cualquier momento.

Asimismo, una vez contratada, la aplicación muestra la fecha de alta y de fabricación y la dirección a la que ha sido enviada y la fecha del envío.

En caso de que la tarjeta sea enviada a una dirección donde el cliente, por ejemplo, ya no reside, la herramienta también guarda este movimiento y el posterior envío a otra dirección. De esta forma, el cliente puede monitorizar en todo momento qué ocurre con su tarjeta.

Ventajas históricas de la app

Estas novedades aumentan las capacidades actuales de la app, en la que BBVA trabaja de forma permanente para ofrecer un mejor servicio al cliente.

Desde 2015, los clientes ya pueden cancelar una tarjeta con sólo entrar en la app y elegir, de entre otras las operaciones posibles, cancelar tarjeta. Con sólo hacer clic, la tarjeta queda totalmente inutilizada.

Si en lugar de cancelarla de forma permanente prefieren dejar de usarla durante un tiempo, con tienen la opción de apagarla. Esta alternativa es muy útil si el cliente cree que ha perdido la tarjeta pero no está seguro, o sale de viaje y no lleva consigo la tarjeta. Cuando quiera volver a utilizarla, sólo tiene que darle a la opción de encender la tarjeta.

En esta misma línea y para dotar de mayor seguridad la operativa con las tarjetas, la app también permite limitar la operativa, de manera que el cliente puede bloquear la tarjeta de forma temporal para comprar por internet, compras en establecimientos o retiradas de efectivo. Además, el cliente también tiene la opción de modificar los límites máximos de operaciones como retiradas de efectivo en cajeros o para a crédito.

Si el cliente quiere utilizar alguna de estas opciones, sólo tiene que activarla y volver a desactivarla cuando ya no lo vaya a utilizar. De este modo, el cliente decide qué uso quiere darle a su tarjeta y si sufre algún robo o pérdida, evita su uso fraudulento.

Asimismo, los clientes pueden aumentar el límite de la tarjeta para retirar efectivo desde el cajero o para pagar a crédito.

Además, pueden aplazar determinados pagos de forma individual, al plazo que quieran, o todo el importe del recibo mensual, así como disponer de efectivo de parte del saldo de la tarjeta y volverlo a reintegrar posteriormente.

Comunicación corporativa

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