En la actual sociedad de la información en la que vivimos, estamos cada día más acostumbrados a disponer de un software para llevar a cabo cualquier gestión que necesitemos. Los equipos informáticos y demás dispositivos que usamos a diario se han convertido en meros apéndices de nuestra vida diaria.

Dentro de esta proliferación y expansión tecnológica, los usuarios seguimos adoleciendo de diversas carencias en estos aspectos de gestión informatizada, como son nuestras propias finanzas personales. Este punto, es un punto en donde los propios usuarios de los servicios bancarios y financieros pasamos por alto y no le prestamos toda la atención que deberíamos.

Aunque la corriente está cambiando, sin ir más lejos, ahí tenemos la propia aplicación de Tú Cuentas, en donde el número de usuarios ha desbordado las previsiones más optimistas y dicho software presenta unas vantajas y funcionalidades añadidas impresionantes. Pero claro, este software es de uso exclusivo de los clientes de BBVA Net, por lo que el resto de potenciales demandantes de servicios de gestión de finanzas tienen que cubrir sus necesidades mediante otros sistemas.

Criterios para escoger un software de finanzas personales

Cada economía doméstica es un mundo y en primer lugar tenemos que analizar cuáles son nuestras necesidades financieras básicas a cubrir. Podemos encontrarnos desde una situación en la que deseemos optimizar y controlar todo el gasto familiar con pocas fuentes de ingresos y activos financieros a una situación compleja de gestión de patrimonio familiar en donde tengamos multitud de inversiones en distintos productos financieros.

Partiendo de las premisas que no todos los softwares van a cubrir de la misma forma, el primer punto que tengo que determinar es la necesidad concreta de información sobre mis finanzas que necesito procesar y analizar.

El segundo punto importante a decidir es la posibilidad de almacenamiento remoto y acceso online de mis datos o bien su instalación en local. Este punto es un punto espinoso si nos decantamos por la opción online, dado que tenemos que partir de un proveedor de software seguro, por el carácter de datos que vamos a almacenar en sus servidores y por la estabilidad en el tiempo del entorno que nos proporciona,

Es importante también evaluar la movilidad que yo tengo y el número de usuarios que van a acceder a ese software. No es lo mismo trabajar siempre con el mismo PC una sola persona a necesitar acceder desde dispositivos móviles o permitir la entrada de información y consulta a varios usuarios.

Y como último punto, debemos estimar el coste frente a beneficio de nuestra herramienta. Fuera de decidir si nos decantamos por un sistema freeware o freemium tenemos que evaluar también la inversión en tiempo frente al beneficio que me puede generar la inversión en tiempo que va a requerir el uso de procesamiento sistemático de mi información financiera. Un simple ejemplo ¿merece la pena perder cinco horas semanales procesando gastos domésticos para ahorrarnos 1 euro? Bajo mi punto de vista no, desde luego.

Algunos programas recomendables

  • Moneytackin. Herramienta online enfocada sobre todo al control de ingresos y gastos y gestión presupuestaria de la economía doméstica. Totalmente gratuita, con una potencia media en gráficos y un área de contabilidad que permite la confección de presupuestos en el tiempo y su proyección temporal evaluando las desviaciones.
  • Quicken versión online en donde nos permite el manejo de varias cuentas bancarias, consulta desde dispositivos móviles y posibilidad de importación de ficheros de información bancaria. Esta versión es un poco light y las versiones de pago con descarga si cubren aspectos como proyecciones para maximizar el beneficio de nuestros ahorros, cálculos de optimización fiscal de impuestos o un módulo de luxe para la gestión completa de patrimonios. El coste de esta versión es de 150 dólares, siendo la más completa.
  • GNU-Cash. Software que es su origen se creó para Linux pero que ahora también funciona bajo entorno windows. Es un programa de código abierto que no para de crecer y de incorporar funcionalidades. Dentro del capítulo de su potencia, podemos equipararlo a Quicken, dado que cubre casi todos los frentes financieros que ofrece el anterior.

Los criterios de la lógica

Como bien hemos expuesto antes, tenemos dos hándicaps muy importantes para gestionar adecuadamente la información que nos proporcionan nuestras finanzas personales. Por un lado la relación coste / beneficio y por otra la relación de duración en el tiempo. En ambos casos, estos puntos los podemos llevar a cabo atacando parcialmente a una parte de nuestra economía doméstica.

Imaginemos que sólo queremos comprobar nuestra posición en cartera de valores o fondos de inversión, así como sus cotizaciones diarias y las variaciones en el tiempo en su valor. Estos puntos los podemos cubrir perfectamente mediante los propios sistemas de simulación de carteras de nuestra entidad financiera o la infinidad de aplicaciones disponibles para llevar a cabo esta tarea.

Si por contra sólo nos queremos encargar de un control exhaustivo en los gastos del hogar, del vehículo o de nuestros hijos, es probable que podamos cubrir nuestras necesidades con una mera hoja de cálculo o cualquier base de datos de fácil diseño mediante los múltiples asistentes que tienen los propios programas de tratamiento de datos.

Resumiendo, no todos tenemos porqué necesitar un control exacto de nuestras finanzas y en muchas ocasiones con la mera información financiera que extraemos de las distintas webs de nuestras entidades nos puede bastar. Este punto no es óbice para que deseemos mejorar algunas de las facetas de gasto o inversión y en esos puntos debemos cubrir nuestra carencia.

A título personal, la gestión de mis propias finanzas personales la llevo a cabo con un software de contabilidad puro y duro, que me permite obtener información agrupada por gastos y partidas, gestión presupuestaria y documental y un módulo específico para la gestión de posiciones financieras, pero claro, este sistema también se puede considerar que estamos matando moscas a cañonazos.

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