Cualquier momento es bueno para invertir en un depósito. Pero ¿cuál? ¿Y cómo extraer el máximo beneficio a nuestro depósito? A continuación, las 10 reglas de oro si queremos sacarle todo el jugo a la operación.

1.- Mayor rentabilidad

Obviamente, lo primero es buscar entre los depósitos que ofrezcan la mayor rentabilidad. 4,5% mejor que 4%, aunque revisando siempre el resto de condiciones (expuestas a continuación).

2.- Solo depósitos fijos

Si no somos expertos en finanzas, lo mejor es tener en cuenta solo las ofertas de depósitos fijos que ofrecen una rentabilidad segura. Los depósitos combinados o estructurados nos obligarán a invertir en bolsa o valores una parte importante del dinero invertido, es decir, al menos la mitad de nuestro dinero estará invertido a rentabilidad incierta. Y a pesar de que esta rentabilidad puede ser del 0%, los bancos lo venden como un plus asegurando que “puedes ganar mucho y nunca perderás nada porque te garantizamos el capital”.

Eso es cierto pero si nos paramos a pensar, nos están garantizando una rentabilidad del 0% cuando nosotros hemos depositado dinero porque queremos una rentabilidad del 7 u 8%. Además, es más que probable que la parte fija solo pueda estar depositada durante unos pocos meses y la variable, la que menos nos interesa, deba estarlo durante más del doble de tiempo.

3.- Buscar entre los menos anunciados

Es necesario estar informados de la oferta de depósitos, sobre todo de los que no se publicitan demasiado. Los bancos que lanzan estas ofertas es como si estuvieran gritando “¡socorro, necesitamos liquidez!” a los cuatro vientos y por eso no siempre hacen públicos sus mejores depósitos. Un truco que nos ayudará a ‘cazarlos al vuelo’, además de consultar con asiduidad las páginas web de las entidades y los comparadores online, es crearse alertas en el correo electrónico que nos informen de las novedades a diario.

4.- Conocer el interés nominal

A pesar de ser la cifra más publicitada, la TAE no es la rentabilidad ‘neta’ devengada sino un cálculo de cuánto cobraríamos si (1) los intereses se cobraran mensualmente y (2) si nos permitieran reinvertir lo obtenido en el mismo depósito. El porcentaje que realmente se aplicará sobre nuestro dinero invertido será el interés nominal y es por esta cifra que debemos preguntar al banco para saber exactamente lo que estamos firmando.

5.- Sin seguros

Hay que comprobar que el depósito no obliga a contratar seguros u otros productos vinculados, que conseguirían que pagáramos por un lado todo lo que ganamos por el otro. Existen muchos depósitos sin esta ‘carga’, solo es necesario buscar.

6.- Sin comisiones

Debemos intentar que no nos carguen comisiones. La mayoría de bancos, al abrir un depósito, obligan a abrir una cuenta bancaria donde se ingresará lo devengado. Y aunque no nos cobren comisiones por el depósito en sí, sí nos las cobrarán por el mantenimiento de esta cuenta. El coste suele rondar los 6 euros trimestrales, pero es posible negociarlo si estamos ingresando una gran cantidad de dinero, si somos viejos clientes de la entidad, etc. Otra forma de evitarlo es contratando un depósito online, en general libre de estas comisiones.

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7.- Contratar al mayor tiempo

A la hora de escoger no solo hay que mirar la mayor rentabilidad sino la mayor rentabilidad durante el mayor tiempo posible. Por ejemplo, un depósito al 4% TAE durante 12 meses nos reportará más beneficios que uno al 4,5% durante 4 meses. De todas formas, será necesario calcular con antelación durante cuánto tiempo podremos permitirnos tener depositado el dinero sin tocarlo ya que, si finalmente lo necesitáramos antes del plazo acordado, podríamos perder hasta el 100% de la rentabilidad a causa de las comisiones de cancelación anticipada (ver punto 10).

8.- Darse prisa

Una vez detectada la oferta que más nos interesa, hay que abrir el depósito rápidamente, ya que el período de contratación suele ser muy corto, de semanas o incluso días.

9.- Cobro mensual

Es preferible cobrar los intereses mensualmente. Si el banco nos da a elegir, debemos optar por la liquidación mensual ya que, aunque la entidad nos asegure que en realidad cobraremos lo mismo, no es igual poder disponer ya de nuestro dinero que tener que esperar.

10.- Sin penalizaciones

Lo ideal sería que el depósito elegido no tuviera penalización por cancelación anticipada. Y de vez en cuando, aparece algún depósito que asegura no penalizar por esta causa, aunque no es ni mucho menos lo habitual. En cualquier caso, siempre será necesario preguntar por adelantado de cuánto sería esta penalización, ya que nunca se puede estar al 100% seguro de que no vayamos a necesitar nuestro dinero durante el plazo que dure el depósito. En general, los depósitos fijos permiten la cancelación anticipada sin mayor problema y la penalización solo consiste en no cobrar los intereses.

Por último, recordemos que el banco nos retirará entre un 19% y un 21% de lo devengado, dependiendo de la rentabilidad obtenida, en concepto de impuestos para Hacienda. Más tarde, solo si nuestra declaración resulta negativa, nos lo devolverán.

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