Para todos aquellos que no pueden prescindir del uso de un vehículo con cierta frecuencia es muy interesante barajar las distintas fórmulas que podemos aplicar para disponer del uso de un vehículo.

Las opciones de uso prolongado que tenemos básicamente son compra, leasing y renting. El leasing no presenta ninguna ventaja extra para particulares, dado que a efectos prácticos no deja de ser un contrato financiero que me ofrece un uso de un bien, y en donde en la última cuota vamos a decidir si adquirimos la propiedad definitiva o devolvemos dicho bien.

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La comparativa interesante es estudiar la compra en propiedad frente al renting del vehículo. El renting es un contrato de alquiler de larga duración, en donde podemos fijar múltiples cláusulas contractuales relativas al traspaso de la propiedad de dicho vehículo una vez finalizado dicho periodo, opciones de reemplazo por kilómetros así como coberturas adicionales en seguros, revisiones y gastos de mantenimiento.

Como en el precio anterior hemos incluido el coste del carburante, y ese coste no se incluye en el renting, debemos suponer un desembolso aproximado de 8.500 euros el gasto total en combustible (media de 8,5 litros/100 km.). Tener el vehículo nos representa un gasto adicional en esos cuatro años de 7.125 euros por año.Tal y como evaluamos en el caso anterior, podemos considerar como un precio adecuado para un vehículo medio un coste de 0,37 euros / kilómetro recorrido, por lo que el coste total de recorrer 100.000 kilómetros en cuatro años asciende a 37.000 euros.Para poder llevar a cabo el estudio tenemos que fijar unas condiciones iniciales básicas. Estas son un perfil de uso anual elevado del coche, supongamos entre 20.000 y 25.000 kilómetros al año. Además, al vehículo le vamos a exigir un grado de prestaciones medio, fijando la horquilla de precios de estos vehículos entre 24.000 y 30.000 euros.

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Cualquier opción de renting que tenga una cuota mensual de 593 euros mensuales (IVA incluido) para el mismo vehículo que hayamos realizado nuestros cálculos en propiedad va a representar un ahorro económico directo. Pero es más, yo voy más lejos ¿que ocurre si la cuota fuese superior, dígase 100 euros mensuales?

Pues que también sería interesante por los siguientes factores:

  • El factor del riesgo de avería o sustitución no es nuestro, es de la empresa de renting. Las empresas especializadas en renting proporcionan la cobertura íntegra en la mayoría de los casos de todos los imprevistos que le puedan ocurrir a nuestro vehículo.
  • Una vez finalizado el periodo de cuatro años, volveré a estrenar coche con las ventajas que ello conlleva, tanto en seguridad, confort como nuevos avances tecnológicos que se llevan a cabo en el sector del automóvil.
  • No hemos realizado un apalancamiento financiero para adquirir este bien duradero. Da igual que compremos al contado que financiado. Si compramos al contado me he desprendido de una importante cantidad de dinero y perderé como mínimo el coste de oportunidad de la inversión de es dinero y si he financiado el vehículo, tengo un compromiso firme de pago, de manera independiente a las vicisitudes que le puedan suceder a mi coche.
  • La despreocupación por pólizas de seguro, gestión y pago de impuestos, coste de revisiones y todo el tiempo que conlleva dedicarnos a estas tareas se disminuye o desaparece drásticamente. No olvidemos que nuestro tiempo también es dinero, mucho más siquiera de lo que realmente evaluamos.

Si tenemos pensado gastarnos más de 24.000 euros en cualquier coche, la opción del renting nos va a resultar más económica que la compra. Seleccionad cualquier modelo, calculad los gastos y comprobar la oferta existente de renting para ese vehículo. Puede llegar a sorprendernos.

Comunicación corporativa

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