En el mercado hipotecario puede parecer bastante atractivo suscribir una hipoteca, pero debemos tener en cuenta que hay gran cantidad de seguros como el de hipoteca, el de hogar o los de vida, que pueden hacer que se encarezca en gran medida nuestra cuota mensual.

Si vamos a constituir una hipoteca o ya la tenemos, tendremos que saber que lo más habitual a la hora de constituir un crédito hipotecario es que tenga vinculada a la compra o suscripción, de forma adicional, un seguro de Hogar y de Vida. Además hay otro tipo de seguros, como el de hipoteca, que nos cubre ante posibles momentos de no impago por nuestra parte.

En primer lugar, vamos a explicar este último, el llamado Seguro de Hipoteca, ya que al ser de tipo voluntario tiene menor importancia, por lo explicaremos de forma más sencilla en que consiste:

  • Cubre al asegurado ante el impago de sus cuotas mensuales.
  • No es de suscripción obligatoria en casi ninguna entidad financiera.
  • Ayuda de forma directa a algunas personas desempleadas, con incapacidad total o parcial, etc; ante el pago de la cuota hipotecaria.
  • Lo normal es que cubra el pago hipotecario por un máximo de 6 meses.
  • En ocasiones, si los suscribimos, podemos evitarnos la presentación de un aval bancario a la hora de conseguir nuestro crédito hipotecario.
  • Podemos suscribir éste seguro con otra entidad aseguradora o financiera que no sea la misma con la que tenemos suscrita la hipoteca.

Seguros de Hogar

Los seguros de hogar son de suscripción obligatoria en todos los créditos hipotecarios actuales del mercado. La función real y el por qué de su inclusión de forma progresiva desde los años 50 en todas las hipotecas, es debido a la necesidad por parte de la entidad financiera de no tener una rebaja en el precio real de mercado de la vivienda, ya que en caso de tener algún percance en dicha vivienda y dejar de pagarse dicha hipoteca el banco se sentiría indefenso.

Lo más normal es que la entidad financiera con la que suscribáis la hipoteca tenga una aseguradora de referencia o os de la opción de varias a elegir para poder suscribir dicho seguro vivienda, pero sin ésto lo más probable es que el banco no nos permita llevar a cabo la suscripción de la hipoteca de forma definitiva.

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Seguros de Vida

Este tipo de seguro no es el más habitual, además de ser el más importante a la hora de suscribir nuestra hipoteca. Debemos tener en cuenta que aunque es una de la condiciones más importantes, debemos vigilar el coste que nos puede acarrear a la cuota final de nuestra hipoteca. Casi todas las entidades financieras te obligan a contratar este tipo de seguros, sólo que sus precios pueden ser muy distintos dependiendo de la hipoteca.

Los seguros de vida ligados a las hipotecas surgen como una necesidad real ante una situación traumática como la muerte de uno de los cónyuges familiares o del suscriptor directo de la hipoteca. Es evidente que en caso de que la suscribiera una pareja, el cónyuge restante es muy probable que no pudiera hacer frente a la hipoteca, por lo que de forma directa y al producirse una situación de este tipo, un seguro de vida hipotecario pueda ayudarnos a recibir una prima que o bien nos ayude a cancelar la hipoteca o a contar con cierta estabilidad financiera.

Hay que decir que es muy habitual también que, en caso de rescatar dicho seguro de vida, por contrato, las entidades financieras se comprometan a hacer una renegociación de los intereses ligados a dicha hipoteca, con lo que esa familia podrá seguramente rebajar sus cuotas mensuales. En cuanto a los seguros de vida habría que matizar algunas de sus cuestiones más importantes:

  • Grava las cuotas mensuales, aunque de forma muy liviana, entre 10 y 30 euros al mes.
  • Son seguros portátiles, no varían según la casa, sino según quién lo suscriba con respecto a una hipoteca. Si contamos con una hipoteca y la cambiamos como aval a otra vivienda nueva, el seguro de vida seguirá valiendo en las mismas condiciones.
  • El seguro de vida en caso de dos cónyuges, puede suscribir sólo a uno o a ambos.
  • En caso de seguro de vida de cónyuges y con suscripción doble, si uno de los dos fallece, la prima del seguro tendrá de forma automática como beneficiario al otro cónyuge.
  • En caso del seguro de vida para una única persona física, dicha persona lo tiene en control, es decir puede delegarlo al morir a cualquier beneficiario que desee. En dicho caso, la entidad financiera tendría que hacerse cargo de pagar la hipoteca. Por eso es más caro el seguro de vida de suscripción única.

Dentro de lo seguros de vida, además de este tipo de seguro de vida que nos cubre de forma completa y total, podremos encontrar otros dos tipos que pueden sernos útiles:

  • Seguro de vida temporal: es una forma de suscribir en periodos de uno, tres y cinco años distintas soluciones de seguros de vida dependiendo la cantidad de dinero que podamos pagar sin perder un precio competitivo. Es decir, si en cierto momento no podemos pagar tanto dinero por nuestra hipoteca, podremos rebajar nuestro seguro de vida para poder seguir teniendo cierta protección. Además, una vez terminado uno de nuestros seguros, podemos seguir renovándolo con otros también de tipo temporal del tiempo que deseemos y con las nuevas condiciones que deseemos.
  • Seguro de vida mixto: es lo mismo que el seguro de vida temporal pero que es convertible en cualquier momento en un tipo de seguro de vida permanente, con lo que ya no podremos cambiar la amortización por dicho seguro, a menos que paguemos una pequeña penalización.

En resumen, los seguros asociados a los créditos hipotecarios pueden ser de mucha ayuda y nos dan infinitas posibilidades de tener un seguro de resguardo de nuestra casa, de nuestra persona y de nuestros pagos ante posibles eventualidades. Siempre debemos recordar que lo mejor es preguntar a la hora de suscribir nuestra hipoteca a todas estas opciones y comparar para saber cuál es la opción y entidad que más nos interesa.

Comunicación corporativa

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